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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

El suceso que dio origen a la novela corta que nos ocupa fue algo tan cotidiano como un mal sueño. En 1885, mientras se recuperaba de una de las recaídas a las que periódicamente le sometía su mala salud, Robert Louis Stevenson tuvo una pesadilla de la que extrajo la idea de una historia que, originalmente, fue concebido como un relato de horror al gusto de la época victoriana.

Todos los estudiosos de las abejas, incluidos los entomólogos, tienen la costumbre de hablarnos de ellas como si fueran personajes de una saga.

Esta comedia no es una película pensada para romper moldes o llamar la atención por transgresora, sino un producto dirigido al público que no busca nuevas sensaciones, sino pasar un rato de entretenimiento ligero y sin complicaciones.

Existe una película con este mismo título, famosa por ser una de las producciones más incómodas de historia del cine: por un lado, fue una cinta esencial en el desarrollo del lenguaje cinematográfico, pero por otro, se trata de uno de los films más moralmente nauseabundos que se recuerdan.

El retorno de los dioses

Una casualidad editorial me ha permitido leer a la vez un par de libros temáticamente ligados: Der deutsche Glaubenskrieg. Martin Luther, der  Papst und die Folgen, de Tillmann Bendikovski (Bertelsmann, Munich) y Los numerosos altares de la modernidad. En busca de un paradigma para la religión en una época pluralista, de Peter L. Berger (traducción de Francisco Javier Molina de la Torre, Sígueme, Salamanca).

Una de las obligaciones del divulgador científico es estar actualizado. Sin embargo, hoy que la ciencia adelanta que es una barbaridad, tal pretensión se torna punto menos que imposible. Incluso cuando los divulgadores logramos estar al día en cuanto a los avances más recientes, un artículo publicado en una revista, periódico o (peor aún) libro quedan rebasados en cuestión de días, cuando se publica en los journals especializados el último detalle sobre el tema.

Cuenta la tradición que las tres Marías (María de Cleofás, María Salomé y María Magdalena), acompañadas de la negra Sara, fueron puestas en una barca sin velas y abandonadas a su suerte. Desde las costas de Palestina, las Marías consiguieron llegar hasta la Camarga francesa. Y el punto exacto donde arribaron pasó a llamarse Saintes Maries de la Mer.

La tensión esencial

Rigor científico, por un lado, y amenidad e interés para el lector, por el otro. He ahí los dos escollos que, como Escila y Caribdis, acechan al divulgador científico.

Demostrar una teoría

Yo empecé investigando para escribir. Todo dato interesante que caía en mis manos era utilizado, de inmediato, en un artículo o en un libro. Hasta que descubrí que, en realidad, lo que a mí me gustaba, lo que realmente aceleraba la sangre en mis venas, era buscar datos.

¿Qué es arte y qué no? ¿Cómo distinguir una obra de arte de algo que no lo es? Los posibles criterios son innumerables, y todos dejan algo qué desear.