Las sociedades occidentales afrontan un futuro político incierto en el que los partidos llamados populistas han ganado terreno hasta el punto, en muchos casos, de hacer peligrar algunos de los principios fundamentales de la democracia liberal.

En Inglaterra se ha inventado el término TATT (Tired All the Time) para significar el estado de las mujeres en el mundo actual. Sencillamente hemos asumido nuevas responsabilidades sin abdicar de las anteriores.

Las palabras en política raramente son inocentes. Se emplean con un propósito definido, en especial cuando se repiten una y otra vez. He seleccionado algunas de las palabras que los dirigentes de Podemos han empleado o emplean casi de manera sistemática, porque creo que definen su manera de pensar y de hacer política.

Si eres Presidente de los Estados Unidos de América y te conceden el Premio Nobel de la Paz a poco de comenzar tu primer mandato tienes la obligación moral de hacer algo, de dejar alguna impronta, un sello, una seña de identidad que te sitúe en la historia política de tu país, o, lo que viene a ser casi lo mismo, del mundo. Y debes hacerlo al final de tu segundo mandato, lo que evitará repercusiones negativas.

La canción de Cyndi Lauper a la que hace referencia el título de este artículo ha sido un himno para varios colectivos, especialmente el de LGTB. Y no es de extrañar. El mensaje es claro y contundente, y la reivindicación positiva, no agresiva, y conciliadora.

Estoy seguro de que muchos lectores estarán pensando por qué razón he escrito una obviedad como la que da título a este artículo. Todo el mundo sabe que el pueblo no existe.

La inmensa mayoría de los escritores españoles vive de labores distintas a la literatura. Por lo general, desde que accedieron a la edad laboral o finalizaron sus estudios, sus ingresos les han venido de una profesión distinta: profesores, funcionarios, periodistas, empleados de banca o de seguros, administrativos y un largo etcétera de dedicaciones laborales bastante parecidas a las que ejerce el común de los mortales.

Escribir acerca del llamado proceso catalán sin que se convierta en lo más parecido a El proceso de Kafka no parece sencillo, porque el debate ha quedado en manos de demagogos, entusiastas e ineptos, tres cosas muy poco recomendables en la política práctica.

El otoño es la estación que mejor le sienta a Barcelona.  La temperatura es suave, el sol generoso y el cielo suele estar despejado. Después de alguna tarde y noche lluviosas, los barceloneses estamos disfrutando de esos días luminosos que hacen lucir toda la belleza de nuestra ciudad.

Imagen superior: Richard Unten, CC

Imagen superior © RTVE
Jesús Hermida era de los de antes, de los que sabían que la comunicación se hacía con la palabra y con el cuerpo, pero sobre todo con la capacidad para sorprender, porque los aburridos o previsibles no están hechos para este oficio.

Imagen superior: David Hockney, "American Collectors (Fred and Marcia Weisman)", 1968 © David Hockney

Escribo acerca del fenómeno político Podemos con mucha reticencia porque todo lo que rodea a este partido se ha convertido en una cuestión emocional, en la que la argumentación sosegada ya no tiene casi nada que hacer.

Hartwig HKD, "The Magic Door", CC

Excalibur, el perro de Teresa Romero, la mujer afectada por el virus del ébola, sacrificado el 8 de octubre de 2014. Fuente de la imagen: Facebook.

Aunque suene a superstición, en los funerales a los que voy intento no ver al fallecido. Cuando tenía cinco años, una vecina que pasaba de los cien, altísima y delgadísima hasta no poder más, que siempre andaba torpemente con una bata que le llegaba hasta los pies, tropezó al bajar la escalera.

Ninguna de las generaciones que han precedido a la de los jóvenes de hoy en día ha tenido el nivel de vida del que ahora disfruta. Pero del mismo modo, la preocupación por el futuro de los hijos en un mundo cada vez más complejo va emparejada con la sensación de que no somos capaces de transmitir nuestros valores.

La semana pasada fui a Penyeta Roja. No había ido nunca y acabé dando vueltas y más vueltas por toda aquella montaña, subiendo y bajando con el coche por los caminos de entrada a las villas que se ven desde la carretera. Iba al Servicio de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Diputación de Castellón que, para los que no lo sepan, está en la parte más baja. Un gran y más que evidente edificio rojo, conocido por todos y visible desde todas partes. Así que llegué tarde a la cita.

Desde hace un par de meses ando recorriendo la provincia de Castellón un par de tardes a la semana al encuentro de 'tesoros' escondidos. De norte a sur, y desde el Grao hacia el interior hasta llegar a Morella, es asombroso descubrir que no es indispensable ir a la Toscana o a la Provenza si de emocionar a la vista es de lo que se trata.

A la hora de conocer una ciudad es habitual que la gran historia surja a nuestro encuentro. Así, los palacios y las iglesias monumentales, las grandes avenidas y los edificios cívicos más representativos nos presentan la historia con mayúsculas, la que identificamos con los prohombres que marcaron con sus grandes gestas el devenir del lugar.

He pasado gran parte del año mirando a través de la nueva ventana que tengo en casa. La abrí hace tiempo, pero no le había prestado nunca tanta atención como en estos meses.

Una señora que miraba cómo instalábamos un nacimiento para estas navidades en la sacristía de la sala San Miguel apuntaba que sería necesario conseguir unas pinzas de tender la ropa minúsculas ya que en el tendedero en miniatura del belén las prendas estaban dejadas caer sobre las cuerdas en lugar de estar sujetas por las 'españolísimas' pinzas de la ropa y claro, «ni que fueran rumanos los que vivían ahí».

De joven, cuando hacía algo que pudiese ser motivo de castigo, no me preocupaba tanto lo que hubiese hecho mal como lo hacía la mirada que sabía que mi padre me 'echaría' encima al enterarse.

Estas vacaciones, leyendo la prensa con más tiempo del habitual, sorprende descubrir la de veces que llevados por el primer impulso se dicen cosas, voluntaria o involuntariamente, que acaban convirtiéndose en gigantescas bolas de nieve de las que es difícil librarse, por muchas disculpas que se pidan después.

Como la semana pasada, la anterior, y las que le precedieron, podría volver a hablar del calor, de las vacaciones o de lo educados que son los daneses, los escoceses y todos los habitantes de los países del norte de Europa en los que en verano no hace calor. O también de la crisis, este tema tan recurrente en los últimos años. Pero no.

En Copenhague, al final del paseo de la Princesa Heredera, un nombre de calle que ya de por sí tiene bastante de cuento, está el parque del Rey, en el que cada mañana a lo largo del verano se representan para público familiar cuentos de Andersen, el más universal de todos los escritores daneses.

Cuando le digo a Mª Luisa que por fin me he puesto a poner orden en mis cosas del trabajo no puede evitar ironizar sobre la situación y burlarse de lo que considera un esfuerzo titánico que me provocará, según ella, “chorretones” de sudor.

La manera de llevar con ligereza la pesadez de la vida es la creatividad. Incluso en los peores momentos, cuando se siente que todo está cayendo, crear pone en consonancia nuestro ser con la naturaleza, lo cual no deja de ser una plasmación del misterio de la vida que nos ayuda a trascender nuestra vida cotidiana. Ciertamente es así, nos lo recuerda la actriz Rossy de Palma.