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El doctor Eldon Tyrell intentaba consolar al replicante Roy Batty en Blade Runner, dado que estaba a punto de cumplirse su fecha de caducidad como organismo vivo, con una frase ya célebre: “La luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo. Y tú has brillado con mucha intensidad Roy.”

"Hoy se cuida el corazón, se da, se le tiene en los labios, /se habla con él en la mano; es duro o tierno; / se quiere o se aborrece con todo el corazón / o con una parte de él; se tiene o no se tiene, / lo cual es inexplicable" (Henri de Parville).

La vida de Alexander Grothendieck estuvo dominada por la turbulencia y cambios radicales. Sin embargo, una característica constante fue que siempre siguió su propio camino, manteniéndose alejado de cualquier patrón ya establecido; y todo lo que hizo siempre fue con absoluta entrega.

Fue el primer mineral codiciado por los antiguos buscadores de oro. La pirita está ligada al origen de la cultura humana. En Río Tinto (Huelva) se da una de las mayores concentraciones de pirita del mundo y en Navajún (La Rioja) se encuentran los mejores cristales cúbicos. El Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) conserva una importante colección de piritas de los mejores yacimientos y en la exposición de Minerales se exhiben algunos de los ejemplares más bellos.

Uno de los mayores tesoros del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) son las muestras de azufre cristalizado de Conil de la Frontera (Cádiz) colectadas a finales del siglo XVIII. Los magníficos cristales de azufre que se exhiben son de una pureza extraordinaria y fueron piezas muy solicitadas por los museos y gabinetes de la época. En el Museo se conservan más de 60 ejemplares de azufre cristalizado. Algunos son realmente espectaculares y fueron expuestos en la Exposición Universal de París de 1867.

Hasta mediados del siglo XIX el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) estuvo considerado como uno de los mejores de Europa, especialmente en el campo de la mineralogía. Sus colecciones históricas nos permiten retroceder en el tiempo y para guiarnos nadie mejor que el geólogo Javier García Guinea, profesor de investigación del CSIC, y gran conocedor de la colección de geología, de la que fue conservador durante una década.

Este magnífico tablero de piedras duras del siglo XVIII es un muestrario de los mármoles, alabastros y otras rocas más apreciados desde la Antigüedad hasta el período Barroco. Además, es testigo de la extraordinaria historia de la captura del Westmorland, un barco mercante británico cargado de obras de arte adquiridas por los jóvenes viajeros británicos en el Grand Tour. Puede verse en la Sala de Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC).

En la segunda mitad del siglo XVIII, disciplinas como la mineralogía, la química, la minería y la metalurgia experimentan un desarrollo espectacular. La expedición mineralógica de los hermanos Heuland a Chile y a Perú en 1795-1800 puede servir de ejemplo de la importancia que para el desarrollo de las ciencias naturales tiene la estrecha colaboración entre la administración y los científicos.

La historia del Museo Nacional de Ciencias Naturales no se entiende sin la figura de Pedro Franco Dávila, primer director del Real Gabinete de Historia Natural fundado por Carlos III en 1771. La Ilustración española fue un marco idóneo para la prosperidad de este criollo amante de la ciencia que reunió en París uno de los gabinetes más completos de la época. Javier Sánchez Almazán, conservador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), coordina una obra que recorre la vida y la obra de este ilustre personaje.

Aunque todos los seres humanos tenemos un mismo estatus evolutivo y jurídico, independientemente de las diferencias raciales, la paleoantropología revela que no somos la única humanidad surgida en el proceso evolutivo. ¿Qué es el hombre? ¿Somos los neandertales y los humanos actuales de la misma especie? A éstas y otras preguntas intenta responder Antonio Rosas, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC).

Günter Grass, autor de El tambor de hojalata, describe cómo los extremos de la vida se asemejan. Oskar, el protagonista, niño vitalicio por decisión propia, toca el tambor frente a un grupo de ancianos, sus oyentes más numerosos y agradecidos.

Las tasas de mortalidad, las de pobreza, las de analfabetismo, las de desnutrición, las de violencia… Si bien el mundo en el que vivimos no es ni mucho menos perfecto, es difícilmente discutible que el progreso existe y cada vez es un mundo mejor. Entonces, ¿por qué hay tanto pesimista que sigue viéndolo todo negro allí donde cada vez hay más grises y blancos?

De todas las operaciones quirúrgicas que esperamos no necesitar a lo largo de nuestra vida, la de que nos abran el cráneo para acceder a nuestro cerebro es probablemente una de las primeras de la lista. La mera idea de una trepanación, un término que en sí mismo ya suena medieval, resulta extremadamente intimidante.

Ernesto García Camarero todavía vive en la casa madrileña en la que nació en 1932, rodeado de libros, cuadros y su colección de antiguos artilugios de computación, algunos de su etapa como director del Centro de Cálculo en la Universidad Complutense de Madrid en los años 70. El veterano matemático e informático nos recibe para charlar sobre uno de los temas que más le apasionan: la historia de la ciencia en España.

La Biblioteca del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) es un lugar excelente para bucear en la historia de las ciencias naturales. A comienzos del siglo XIX un debate que acaparaba la atención de los geólogos era la formación de las montañas. La obra manuscrita del geólogo Carlos de Gimbernat, Planos Geognósticos de los Alpes y de la Suiza con sus descripciones, constituye un trabajo pionero en la cartografía geológica europea.

Aunque lamentablemente solo ocurrió en algunos países de Europa, durante la Ilustración muchas mujeres alcanzaron parte del protagonismo que tradicionalmente se les negaba. Además de su relevancia en los salones ilustrados, en esta época también destacaron muchas científicas que trabajaron en especialidades que van desde las matemáticas o la física a la historia natural, la astronomía o la química.

La posibilidad de viajar al planeta rojo siempre ha despertado el entusiasmo de todo el mundo, y la pregunta es siempre: ¿cuándo? En los años sesenta del siglo pasado, por supuesto, los esfuerzos de todos los ingenieros que participaban en los programas espaciales en Estados Unidos y la Unión Soviética se centraban en conseguir llevar personas a la Luna y devolverlas sanas y salvas.  

Hijo de padres extremeños, Pedro Duque nació en Madrid el 14 de marzo de 1963. Tras cursar los estudios primarios y el bachillerato, ingresó en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros (E.T.S.I.) Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid, donde se graduó en 1986. Ese mismo año empezó a trabajar en la compañía GMV y fue destinado al centro ESOC que tiene la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt, Alemania. Allí ingresó en el Grupo de Determinación Precisa de Órbitas para elaborar modelos y algoritmos, así como en la implementación de programas orbitales de naves especiales, hasta que en 1992 se postuló como candidato a un concurso organizado por la agencia para seleccionar astronautas.

El investigador Svante Pääbo (Estocolmo, 1955) fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 2018. El científico es considerado uno de los fundadores de la paleogenética y ha dirigido el proyecto de secuenciación completa del genoma del neandertal. También demostró que otra especie humana –los denisovanos– contribuyeron en un 5% al genoma de los actuales habitantes de Australia y otras zonas de Oceanía.

El verbo callar tiene varias acepciones, todas en torno a dejar de hacer ruido. Puede callar una persona, un violín, una rana o el viento. Una persona calla por conveniencia, por educación, por timidez... Callar es abstenerse de manifestar lo que se siente o se sabe.

En un centro comercial por el que pasé el otro día se atravesó ante mi vista una pared inmensa compuesta de pantallas. En un despliegue tecnológico apareció primero en cada pantalla una imagen diferente, luego una misma imagen en todas las pantallas y después una composición: la imagen anterior amplificada y dividida entre todas las pantallas.

A pesar de la conseja de las abuelas sobre mascar chicle como actividad vulgar, especialmente si se produce con tronidos, sabios de todos los tiempos han dicho que mascar chicle estimula la concentración y reduce la ansiedad y el estrés, entre otros amables efectos, aunque también contribuye a tragar más aire y por tanto a expulsarlo, con lo que la concentración podría disminuir y aumentar el estrés social, me imagino. Hay muchas cosas que podría decir la ciencia del chicle: basta con leer el artículo No pegues tu chicle publicado en el nº 81 de ¿Cómo ves?

Hace un mes encontré un artículo en Aeon Magazine con el sugestivo título de “Give natural history museums back to the grown-ups”, lo guardé para leerlo más adelante y su momento llegó cuando en mi timeline de twitter saltó este tweet de José Cervera “Retiario”.

Escribió en 1955, en el prefacio de su primer libro y uno de los más famosos que publicó, Tras la pista de los animales desconocidos, que “a pesar de ser un zoólogo profesional y de mis títulos universitarios, quiero librar a todas las bestias malditas del gueto en que las hemos encerrado sin razón, y acogerlas en el redil de la zoología…”.

Fueron 22 los niños que iniciaron el viaje y algo más de 100 los que lo completaron uniéndose a la expedición en diferentes etapas. Los primeros* 22 zarparon de La Coruña en la corbeta “María Pita”, atravesaron el Atlántico, llegaron a Puerto Rico y terminaron su viaje en México, con dos fallecidos, y del resto poco sabemos de cómo siguió su vida. Y eso que eran protegidos del Rey, formaban parte de una Real Expedición y, aunque no eran conscientes de ello, estaban haciendo historia, historia médica, historia de salud pública, historia a nivel planetario. Eran los niños “vacuníferos” de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna (1803-1806) que salió de España hace poco más de dos siglos.

El mundo de los dinosaurios es fascinante. Quién no se ha sentido alguna vez maravillado por su apariencia y el colosal tamaño de algunos de ellos. Y quién no ha fantaseado con la ficción de El mundo perdido de Arthur Conan DoyleParque Jurásico de Michael Crichton.

Pensamos que tomamos las decisiones de manera racional, pero no es así. La tendencia política de cada ciudadano influye en su actitud frente a las falsas informaciones. Ante datos que ponen en tela de juicio al partido en el que confiamos, somos más críticos que si perjudican a la oposición. Incluso en cuestiones científicas priorizamos nuestro referente político a las verdades contrastadas.

Si entendemos el estrés como un estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal, nos estamos quedando cortos porque a nivel científico se refiere a un conjunto de alteraciones que se producen en el organismo como respuesta física a determinados estímulos externos.