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“Hay que tomarse el zumo recién exprimido, que si no, se le van las vitaminas”. Deborah García Bello sabe hoy que el viejo consejo de su abuela no era verdad. También ha descubierto que beber jugos de frutas no es tan saludable como nos han contado, porque todos, caseros o industriales, se metabolizan como si estuviésemos bebiendo azúcar. Aun así, esta licenciada en Química confiesa que sigue desayunando zumo cada mañana, pero no se engaña pensando en sus propiedades nutritivas; lo toma porque le encanta.

Hay cosas que no desaparecerán aunque lo haga el mundo. Son las cosas simples que funcionarán por sí solas, porque lo son fuera de toda duda razonable. Una de ellas, mientras alguno de ustedes no diga lo contrario, es que dos más dos son cuatro. Y vaya que es un alivio saber que esto funciona.

16 de abril de 1833. Un oficio del ministro Cea Bermúdez dirigido a la Junta de Protección del Museo comunica el deseo de la Reina María Cristina de aclimatar y multiplicar en los Reales Sitios una “mosca luminosa” muy común en Nápoles, la tierra de origen de la monarca.

Doscientos años desde el nacimiento de Charles Darwin y 150 desde la publicación de On the origin of species by means of Natural Selection puede ser un buen momento para preguntarse si diferentes procesos evolutivos que Darwin dejó fuera de su obra, como por ejemplo la evolución anterior a la aparición de las primeras formas de vida libre o evolución prebiótica, o la propia evolución microbiana, se pueden explicar a través de los mecanismos propuestos por Darwin y sus epígonos.

Tal fue el impacto en la ciencia y la cultura occidental causado por la publicación en 1859 de El origen de las especies, interpretada además en clave biológica, que se ha sumido en el olvido el trabajo como geólogo de Charles Darwin.

Emiliano Aguirre Enríquez (Ferrol, 1925) es uno de los paleontólogos más prestigiosos del mundo. Padre del éxito de Atapuerca, dirigió el Museo Nacional de Ciencias Naturales y, a sus 81 años, no ha abandonado la actividad científica. Premio Príncipe de Asturias, miembro de la Real Academia de Ciencias y catedrático de Paleontología, el día 20 de abril de 2007 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos.

El profesor estaba sentado, en lo alto, sobre la tarima. Por el ventanal se veían los álamos y el cauce del río, y niñas y niños estábamos sentados enfrente sin saber que para muchos de nosotros ese día iba a cambiar en algo nuestras sencillas vidas. Por encima de los árboles, y como a nadie he visto marcar su dominio, el Moncayo nevado encubría en parte su misterio, que siempre he supuesto amable.

El 23 de mayo de 1707 nacía en Södra (Suecia) Carlos Linneo, el científico y naturalista que sentó las bases de la taxonomía moderna. Tres siglos después, su herencia sigue viva entre los biólogos.

Desde el año 2000, los doctores Javier Fortea [fallecido en 2009] y Marco de la Rasilla, de la Universidad de Oviedo, dirigen los trabajos de campo en el yacimiento asturiano de El Sidrón, donde se recuperan restos neandertales de una antigüedad próxima a los 43.000 años.

“Más que escasez de medios, lo que hay es miseria de voluntad. El entusiasmo y la perseverancia hacen milagros. Desde el punto de vista del éxito, lo costoso, lo que pide tiempo, brío y paciencia, no son los instrumentos sino desarrollar y madurar una aptitud.” (Santiago Ramón y Cajal)

¿De ciencias o de letras? Esa es la pregunta que todo estudiante de secundaria escucha repetidas veces tras escoger el itinerario académico en sus últimos años de instituto. Pero, ¿qué significa realmente ser de ciencias o de letras?

A mediados del siglo XVIII, Antonio de Ulloa poseía ya un más que sobresaliente bagaje científico: había formado parte junto con Jorge Juan de la expedición geodésica franco–española (1735– 1746) que, dirigida por La Condamine, tenía como objetivo efectuar la medición de un grado del meridiano terrestre en el ecuador y determinar así la forma de la Tierra.

Domingo Badía y Simón de Rojas fueron los protagonistas del viaje, mitad científico mitad político, que originó una colección que aunaba ejemplares de los tres reinos de la naturaleza del sur de la Península Ibérica, Francia, el Mar Rojo, Filipinas o América. Hoy en el Museo Nacional de Ciencias Naturales siguen la pista de los moluscos de esta colección que un tal Alí Bey depositó en el Real Gabinete.

Detrás de toda investigación hay muchos procesos técnicos que hacen posible la observación y el estudio. Preparar las muestras para el microscopio es una de las principales funciones del laboratorio de histología del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

En la transición del siglo XVII al XVIII hubo en España un movimiento de renovación cultural que introdujo en nuestro país aspectos fundamentales del pensamiento filosófico y científico que se había ido extendiendo por los principales países de Europa. Sus protagonistas fueron llamados “novatores” de forma despectiva por quienes seguían apegados al tradicionalismo más rancio.

Sin Pedro Franco Dávila el Museo Nacional de Ciencias Naturales no existiría y el devenir de las ciencias naturales en nuestro país habría sido muy diferente. Os presentamos una breve biografía que esperamos que os anime a ahondar en la importante labor que desempeñó este naturalista.

Cuando a los once años le preguntaron qué quería ser de mayor, afirmó sin dudar que quería ser zoogeógrafo. En 2016 Miguel Bastos Araujo recogió el premio Rey Jaime I de protección al medio ambiente por su labor como biogeógrafo. Su pasión por la naturaleza y el trabajo constante le han llevado a convertirse en un referente mundial en el estudio de los efectos del cambio climático sobre la biodiversidad. Desarrolla modelos que puedan predecir cómo va a cambiar la distribución de las especies ante el cambio global, y ha publicado en varias ocasiones en Nature o Science. En esta entrevista nos habla de su carrera, de cambio climático y política científica.

Hace unos años, y motivado por la exposición conmemorativa del centenario de la concesión del Premio Nobel a D. Santiago Ramón y Cajal que exhibió el MNCN, visité durante un corto periodo de tiempo el Archivo del Museo de la mano de Carmen Velasco (a quien desde aquí agradezco su afabilidad e inmensa paciencia, así como agradezco a Carolina Martín sus consejos en relación al presente artículo) buscando la posible huella de Cajal en esta Institución, como una aportación preliminar a lo que debería ser un trabajo más exhaustivo.

"Mítica o científica, la representación del mundo que construye el hombre se debe siempre en gran medida a su imaginación" (François Jacob)

«Belleza» y «verdad» son palabras que atraen poderosamente nuestra atención, pero no son fáciles de definir. El concepto de belleza posee una fuerte carga subjetiva; no todos coincidiremos en nuestra apreciación de la pintura de Botticelli, Francis Bacon, Goya o Klee, ni en el juicio que nos merecen distintos tipos de música (clásica, atonal, jazz, rock…).

Francisco Mora, catedrático de Fisiología de la Universidad Complutense y de la Universidad de Iowa, es uno de los más destacados expertos en neurociencia de nuestro país. Además, es un ensayista audaz que ha propuesto un ambicioso programa de convergencia de ciencia y humanidades a partir de los descubrimientos recientes de la neurología. Sus numerosos textos combinan conocimientos científicos enciclopédicos con una prosa brillante. En esta entrevista propone tres calas en temas centrales de la neurocultura.

"Los veintidós bebés de animales más monos", decía el titular. "¡No te imaginas cuál es el número 11!"

En un mundo de coches y trenes sin conductores, aspiradoras y neveras inteligentes, sensores que rastrean el sueño y el ejercicio, ¿podemos suponer que el libro seguirá siendo igual? La eclosión de la inteligencia artificial o el big data auguran una transformación radical de la forma en que consumimos todo tipo de contenidos culturales. En este momento de cambios e incertidumbres, hacemos un ejercicio de prospectiva y nos aventuramos a predecir el futuro del libro.

Hoy las ciencias sociales están tomando unos nuevos derroteros, desde que han entrado en escena los etólogos o sociobiólogos. Edward O. Wilson acuñó en la década de los años setenta una palabra nueva: sociobiology (1). Esta palabra levantó muchas ampollas —sobre todo en la piel ideológica— y, como el escándalo tiene mucho más interés que la norma cumplida, apareció Wilson en la hornacina del altar de las portadas del Time y de otras revistas de esta naturaleza.

Inventora y empresaria estadounidense completamente autodidacta, responsable de unas 110 invenciones y 49 patentes, razón por la que fue conocida con el apelativo de “Lady Edison”, en analogía con el prolífico Thomas Alva Edison (1847-1931), autor a su vez de más de un millar de inventos.

Pedagoga y médica italiana. Nació en Chiaravalle (Ancona). Su padre era funcionario y en 1875 fue trasladado a Roma. Con la idea de ser ingeniera, realizó el bachillerato tecnológico (1883-1886) y la licencia físico-matemática (1890). Sin embargo, tras graduarse en ciencias naturales por la Universidad de Roma (1892), ingresó en su facultad de medicina (La Sapienza) para convertirse en 1896 en la primera italiana en ser doctora. Ese mismo año representó a Italia en la Conferencia Internacional de Mujeres en Berlín (también en la de Londres de 1900).

"Las mujeres aún están socializadas para sentarse a los pies de los grandes hombres" (Ruth Hubbard)

Inventora, escritora, periodista, empresaria y actriz estadounidense, creadora del juego de mesa precursor del célebre Monopoly. Elizabeth Magie nació en Macomb (Illinois). Era hija del periodista y editor James Kingsley Magie (1827-1893), militante antiesclavista de impactante oratoria. Los diferentes trabajos del padre en la dirección de publicaciones o en el puesto de impresor llevaron a la familia a residir en localidades de Illinois como Canton (1867) y Springfield (1874) hasta que a principios de la década de 1880 estableció su residencia en Chicago.