Quentin Tarantino decidió un día reírse de los espectadores. Así concibió y realizó esta película, Pulp Fiction, que apareció en las pantallas en el año 1994. El casting tuvo que ser un ejercicio de heroica memoria histórica.

La Fundación Francisco Umbral imparte en el Instituto “Margarita Salas” de la localidad madrileña un taller intensivo que prepara a los alumnos para redactar su primer artículo en prensa

La plaza amaneció cubierta de niebla. Esa niebla era la misma que acompañaba todas las fechas, todos los años, el final del trimestre previo a la Navidad. Alrededor de la plaza las casas se abrían festivas, dejando libre la visión de las casapuertas y de los patios interiores. Entonces, inopinadamente, sin orden ni concierto, al conjuro del inicio de la jornada escolar, y, como fantasmas, iban apareciendo en los portales niños y niñas vestidos de hadas, de pastores, de reyes magos, de animalitos, de flores…No era el desfile de carnaval que todos esperaban con impaciencia en el mes de febrero, sino la mañana que iniciaba la dulce espera de los regalos, el día que marcaba el comienzo de las vacaciones.

En el primer trabajo que tuve, era el responsable de una máquina de ritmo enloquecido e incesante que no paraba de plastificar paquetes de azulejos. Mi labor consistía en meter los paquetes de tres en tres, y a toda velocidad, en cajas de cartón, porque la producción no debía detenerse jamás.

Días después de visitar el Festival Internacional de Cinema de Catalunya, más conocido como Festival de Sitges, uno se queda con la sensación de haberse quedado sin ver muchas películas. Pero la verdad es que, repasando, el festivalero medio no baja de cuatro películas diarias.

Errol & Olivia: Ego and Obsession in Golden Era Hollywood, de Robert Matzen, se centra en la turbulenta relación de una de las parejas más reconocidas del cine clásico, haciendo hincapié en la edad dorada de Hollywood: Olivia De Havilland y Errol Flynn.

En términos narrativos, son tan importantes como el héroe. Le dan a este último un sentido, una misión, un objetivo. Al enfrentarse al chico bueno –en la visión masculina de Hollywood hay pocas mujeres de acción–, sirven para que éste muestre sus cualidades y su lado más humano, sobre todo al verse atacado en lo que más quiere.

La India en llamas (North West Frontier / Flame Over India, 1959) es un clásico ejemplo del cine británico de aventuras, rodado en suntuoso CinemaScope por el artesano J. Lee Thompson poco antes de emprender su carrera en Estados Unidos.

El cine de terror alumbrado en los últimos cuarenta años es una pieza más de esa compleja y difusa maquinaria que es el arte contemporáneo y, más concretamente, el postmoderno. La especial relevancia que lo corporal ha adquirido en este género durante dicho período constituye el principal punto de conexión entre éste y su contexto artístico. Ilustrar dicha vinculación a partir de un fenómeno temático e iconográfico concreto, el del cuerpo entendido como habitáculo del monstruo, es el propósito de este trabajo.

Sir Ridley Scott ha visitado numerosos escenarios andaluces para conocer nuevas localizaciones para futuros proyectos cinematográficos.

El Pacto de Madrid (1953) entre España y Estados Unidos cambió la forma de ver que en nuestro estado se tenía de los norteamericanos. Bienvenido Míster Marshall (1952), de Luis García Berlanga, presentaba a los estadounidenses como unos imperialistas que pasaban de largo y dejaban a España sumida en la pobreza. Tras la firma del acuerdo, se comienza a promover una imagen positiva de los nuevos aliados. Esto, unido al gran éxito obtenido por la película de Berlanga propiciará la proliferación de filmes en que aparecerán los estadounidenses como amigos de los españoles. En este artículo hablaremos de algunos de ellos.

Hace unos días nos dejó uno de los grandes maestros de la ciencia-ficción. Las palabras «grande» y «maestro» se usan con excesiva alegría al hablar de escritores, sobre todo si estos acaban de morir. Pero en el caso de Jack Vance (28 de agosto de 1916 – 26 de mayo de 2013) son esas dos, juntas, las que mejor le cuadran. Ha muerto casi con cien años y con una obra extensa a sus espaldas, tanto en el campo de la novela de misterio como en el de la ciencia-ficción, que es por el que será recordado.

Kamar-Al-Shaman (Leif Erickson), hermano del califa Harum-Al-Raschid (Jon Hall), ama intensamente a la bailarina de un circo ambulante llamada Sheherezade (María Móntez), una hermosísima muchacha que ha prometido que no se casará con nadie, como no sea un califa, con lo que Kamar se subleva contra su hermano para destronarle.

Clásica cinta de aventuras Alí Babá y los 40 ladrones (Ali Baba and the Forty Thieves, 1944), recrea libremente uno de los relatos de Las mil y una noches.

Este filme protagonizado por Gary Cooper es un clásico indiscutible del cine de aventuras. Ambientada durante la dominación colonial británica de la India, la peripecia que nos relata tiene todos los ingredientes del género: contiene excelentes escenas de acción, y resalta los valores clásicos de la amistad, jerarquía, patriotismo... El director Henry Hathaway consiguió con esta película su única nominación a los Oscars.

Las sincronías tienen un efecto milagroso en el cine. El trajín, los problemas, las casualidades... todo acaba conspirando por el bien del arte y de esa extraña forma de magia que llamamos clasicismo. ¿Quieren una demostración de todo ello? Vean Casablanca, y luego fíjense en las complicaciones que tuvo su rodaje.

La filmografía de John Ford nos tiene a todos metidos en un puño. Su sabiduría narrativa despliega un humanismo prodigioso, que a casi nadie le resulta indiferente, a no ser que su idea del cine no pase por el clasicismo de los grandes maestros.

Gypo Nolan (Victor McLaglen), un ex miembro del IRA, denuncia a un antiguo amigo buscado por la policía inglesa para conseguir una suculenta recompensa que le permita conquistar a Katie (Margot Grahame), la bella mujer de la que está profundamente enamorado

Un estudio recientemente publicado concluyó que quienes piratean más música también compran algo más que quienes no piratean, por una parte, y que el streaming gratuito y legal puede favorecer la venta de música digital, por otra. Aunque sus autores reconocen que solo se ha constatado la visita a esos sitios de venta online, los clics, no las ventas que realmente se produjeron, la conclusión principal del estudio, que la piratería digital no perjudica a la venta online de música, ha tenido una gran repercusión en los medios de comunicación. Ahora, la Hadopi francesa acaba de publicar un análisis realizado por su departamiento de Investigación, Estudios y Supervisión advirtiendo de que nada de eso se puede concluir de dicho estudio.

La Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso que la asociación de productores de música de España, Promusicae, interpuso contra la sentencia de su demanda a Enrique Dans por daño al honor. La juez afirmó entonces que había quedado acreditado que no era cierto lo que el bloguero escribió sobre Promusicae, básicamente que vulneraba las leyes antimonopolio y manipulaba las listas de ventas, pero rechazó la indemnización solicitada por la patronal de las discográficas argumentando que Dans no informa, solo “opina”.

La LXXVII Asamblea General de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), celebrada el 13 de abril en Granada,   acordó plantear al Gobierno y a los grupos parlamentarios el reconocimiento de los derechos de autor de los periodistas en el anteproyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.

Se ha estrenado Los últimos días, donde Quim Gutiérrez y José Coronado intentarán sobrevivir en Barcelona a una misteriosa pandemia que causa agorafobia. La película se suma al club de las historias apocalípticas en las que virus, humanos o extraterrestres amenazan la supervivencia de la humanidad. Estas fantasías se enfrentan a un reto: mantener la emoción y, a la vez, el rigor científico que las haga creíbles.

El ángel azul es la adaptación de una novela de Heinrich Mann (1871-1950), Professor Unrat, en la que Lola Lola, cantante del cabaret El Ángel Azul, disfruta humillando a quienes mendigan sus favores. Para Marlene Dietrich, esta mítica película representó la consagración internacional y el convertirse en uno de los iconos más reconocibles del siglo XX.

El Cantar de los Nibelungos fue el origen de esta gran superproducción. Thea Von Harbou, esposa de Fritz Lang y autora asimismo de la novela Metrópolis, escribió un guión que dividió en dos partes: La muerte de Sigfrido y La venganza de Krimilda. 
La edición en DVD publicada por Divisa, que usamos como base de este comentario, contiene las copias restauradas por la Friedrich Wilhelm Murnau Stiftung a las que se ha devuelto todo su metraje, se ha ajustado la velocidad de proyección y se ha estabilizado la imagen. Asimismo, se han incorporado los tintados originales, se han restaurado los intertítulos y se ha respetado la banda sonora original compuesta por Gottfried Huppertz, reconstruida por Bernd Heller

La magistral película de Griffith se plantea como un drama histórico. Hacia 1860 la acaudalada familia Cameron recibe en su residencia del Sur a los hijos del diputado anexionista Stoneman, pero ambas familias se separan poco después al estallar la guerra civil. 
Tras la derrota de los estados secesionistas, el diputado Stoneman y su hija Elsie se afincan en los territorios sureños, impulsado por sus objetivos políticos. 
El nuevo gobernador, un mulato llamado Silas Lynch, fomenta las relaciones de la población negra, pero uno de ellos persigue e intenta violar a Flora, una de las hijas de los Cameron, que en su uída cae por un precipicio y muere. Su hermano Ben con la auda del Ku Klux Klan, jura vengarla.

En la segunda mitad del siglo XV, la guerra civil estalla en Inglaterra: es la Guerra de las Rosas, entre las casas de Lancaster y York, la rosa roja y la rosa blanca, según el distintivo de su heráldica. La victoria de Mortimer Cross desplazó del trono a los Lancaster y Eduardo IV, de York, fue proclamado rey. A su victoria contribuyeron sus hermanos Ricardo de Gloucester y Jorge Clarence. La siniestra figura de Ricardo -deforme, siempre a la sombra y al acecho- protagoniza una de las páginas más negras de la historia de Inglaterra.

Pese al desacuerdo crítico en torno a esta cinta, el Hamlet de Olivier se ha consolidado como una de las adaptaciones shakespeareanas de referencia.

El joven rey Enrique V (Laurence Olivier), poco después de su coronación, desea recuperar algunos territorios en poder de Francia. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con el monarca francés, lleva a sus soldados a Agincourt, donde, en una feroz batalla, se impondrá la valentía y la sabiduría del rey inglés.