Meterse en la película

Contaba Truffaut: “Sentía una imperiosa necesidad de meterme de lleno en las películas, cosa que lograba acercándome más y más a la pantalla para abstraerme de la sala.”

A mí me pasa lo mismo, incluso cuando veo una película o una serie en la televisión. Aunque puedo lograr esa concentración en un ambiente ruidoso, porque no voy al cine como a una misa, me “salgo” de la película si me hacen comentarios, lo que me molesta mucho (más que los comentarios, me molesta el hecho de que me moleste). Supongo que sucede porque un comentario activa la parte razonadora del cerebro, lo que probablemente colisiona con la parte más emocional o no reflexiva que solemos activar al ver una película.

Nota en 2013: Habría que puntualizar que no es que uno se entregue de manera emocional a una película y deje de reflexionar. Al contrario, durante la proyección de una película no dejamos de hacer hipótesis, que generalmente mantenemos en su carácter privado, lo que nos permite continuar sumergidos en la película mientras otras hipótesis, sensaciones e ideas sustituyen a las anteriores. Pero el hecho de que alguien comente algo sí que pone en funcionamiento otras actividades cerebrales, relacionadas con la necesidad de responder o no al comentario, de hacerlo con un gruñido o con una respuesta que nos obliga a pensar, o simplemente decidir ignorar el comentario, a pesar de que lo hemos escuchado, lo que implica fingir a propósito que no hemos percibido lo que sí hemos percibido. Cualquiera de estas decisiones interrumpe el flujo contemplativo. Algo parecido a lo que se expresa en mi poema preferido de Bai Juyi.

En el año 832, el poeta chino Bai Juyi (Po’ Chui) reparó una parte desocupada del monasterio Hsiang-shan, en Lung-mên y se llamó a sí mismo el eremita de Hsiang-shan. Creo que allí escribió este poema:

Descansando solo en el templo Hsien Yu

La grulla de la playa permanecía

sobre las escalinatas.

Desde el estanque se veía brillar la luna

a través de una puerta abierta.

Encantado con el lugar

me quedé allí

dos noches sin moverme para nada,

contento de poder hallar

un lugar tan tranquilo;

satisfecho de que ningún acompañante

me incordiara.

Desde entonces he disfrutado

de esta soledad

y he decidido no venir nunca acompañado

Copyright © Daniel Tubau. Reservados todos los derechos.

Daniel Tubau

Nacido en algún lugar de Barcelona en algún momento del siglo XX, Daniel Tubau ha trabajado como guionista, director de televisión, profesor de narrativa audiovisual en lugares como la Universidad Carlos III, la Juan Carlos I, la Escuela de Cine y Audiovisual de Madrid (ECAM), y muchas otras. También ha trabajado en productoras como Globo Media y ha escrito guiones o dirigido muchos programas y series de televisión.

En su juventud, Daniel Tubau escribió algunos libros extravagantes, como La espada mágica, uno de los primeros libros hipertextuales, Deep Purple, que tiene el mérito de haber sido escrito por alguien al que no le gustaba demasiado el rock duro, o diversos cuentos de terror en la Biblioteca Universal del Misterio y Terror.

Tras su fracaso como escritor precoz, Daniel Tubau se lo pensó durante un tiempo hasta que publicó de nuevo, dedicándose a su profesión de guionista y director, o periodista en El independiente. Finalmente, ya en el siglo XXI, Tubau empezó a publicar cuentos, ensayos y novelas, como Las paradojas del guionista, editado en Alba editorial, que es un perfecto complemento de El guión del siglo 21; o La verdadera historia de las sociedades secretas, Recuerdos de la era analógica (una antología del futuro), Elogio de la infidelidad, ambos en la editorial Evohé, o Nada es lo que es: el problema de la identidad, en la editorial Devenir, un ensayo que ganó el Premio Ciudad de Valencia en 2009.

Asimismo, es autor de No tan elemental. Cómo ser Sherlock Holmes (Ariel, 2015), El espectador es el protagonista (Alba, 2015) y El arte del engaño (Ariel, 2018).

Dentro del programa Madrid con los cincos sentidos (Radio M21), de José Luis Casado, se encarga del espacio Una cita con las musas.

Entrevista con Daniel Tubau.

logomamut

Sitio Web: wordpress.danieltubau.com/

logonegrolibros

  • Perkins Gilman y lo humano
    Escrito por
    Perkins Gilman y lo humano He hablado en otro artículo de Charlotte Perkins Gilman y de su novela utópica Dellas (Herland). Dije entonces que aunque es lógico considerarla una escritora feminista, sin embargo ella tenía razones para no aceptar esa…
  • Hasta ahora
    Escrito por
    Hasta ahora Unas cuantas imágenes insisten en mi memoria cuando evoco a Luis Rosales. Ni por nacimiento ni por edad nos correspondía encontrarnos. Sin embargo, la evidente coincidencia literaria y algunos años de trabajo en común en…
  • Dos viejos tontos
    Dos viejos tontos Ser científico no quita lo pendejo. No puedo decir otra cosa cuando escucho a Fred Alan Wolf, físico-merolico conocido como “Dr. Quantum”, afirmar que uno puede cambiar la realidad con sólo desearlo En…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Las dos almas de Humperdinck
    Escrito por
    Las dos almas de Humperdinck De Engelbert Humperdinck suele recordarse una sola obra, su cuento musical Hansel y Gretel, así como su colaboración con Wagner en la instrumentación de Parsifal. Desde luego, no se puede hablar de coautoría, ya que…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • La primera planta con flor
    Escrito por
    La primera planta con flor Montsechia vidalii es una planta fósil del Cretácico inferior que constituye un elemento esencial para comprender la evolución temprana de las plantas con flor, un tema largamente debatido por los paleontólogos. El Museo Nacional de Ciencias…