La información perdida

La información perdida Imagen superior: Iñigo Jose Sinson, CC

La información digital es precisa y exacta. Si decimos “Hay cuatro vacas” eso significa que sabemos que hay 4 vacas. El número de vacas, en este caso, es una información precisa y exacta, no confusa ni ambigua.

Gracias a su precisión y exactitud, esa información se puede duplicar centenares de veces.

Podemos transmitir esa información de una persona a otra y duplicarla centenares de veces, hasta que lo sepan un millón de personas:

“Hay 4 vacas”
“Hay 4 vacas”
“Hay 4 vacas”
“Hay 4 vacas”
“Hay 4 vacas”
“Hay 4 vacas”…

No habrá pérdida de información, como no la hay cuando un DVD es copiado y a partir de esa copia se hace otra copia.

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Imagen superior: Sello egipcio encontrado en una tumba de Tebas, que se empleaba para imprimir jeroglíficos en ladrillos y otros objetos de barro ("Treatise of Wood Engraving", de John Jackson y William Andrew Chatto, 1839)

Sin embargo, con sistemas analógicos de copia sí se pierde información: la plancha original de un grabado se degrada copia tras copia, y tampoco se puede hacer una plancha idéntica a la original a partir de la impresión de un grabado. Como mucho se podrá hacer una plancha idéntica al grabado que se hizo con la plancha original, lo que no es lo mismo, pues en el grabado puede haber detalles que no estaban en la plancha original, como una pequeña mancha por una moto de polvo que se interpuso, y también pueden faltar detalles que sí estaban en la plancha original, como un trazo delicado, una línea leve en el ala de un pájaro, que no se imprimió correctamente porque esa parte de la plancha no fue bien apretada contra el papel en el que se imprimió.

comodigitalizargrabado

A partir de un mismo original, estos dos grabados han sido hechos con un molde de metal o un molde o sello de madera. La diferencia es notable, a pesar de que las líneas del dibujo original eran idénticas, o casi idénticas, tanto en la plancha de metal como en la de madera. Resultados similares, es decir, tan diferentes, se pueden dar al comparar la impresión número 1 y la impresión número 345 a partir de un mismo molde, en especial si el sello o molde es de madera: los grabados impresos poco a poco se parecerán menos al primero que hicimos ("Treatise of Wood Engraving", de John Jackson y William Andrew Chatto, 1839)

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El retrato de Gutenberg en su imprenta que vemos a la izquierda es exactamente igual que el de la derecha. Podría hacer aquí, en forma digital, 999.999 copias y seguiría siendo igual.

Este artículo pertenece a la serie Una investigación acerca del pensamiento digital.

Copyright del artículo © Daniel Tubau. Reservados todos los derechos.

Daniel Tubau

Nacido en algún lugar de Barcelona en algún momento del siglo XX, Daniel Tubau ha trabajado como guionista, director de televisión, profesor de narrativa audiovisual en lugares como la Universidad Carlos III, la Juan Carlos I, la Escuela de Cine y Audiovisual de Madrid (ECAM), y muchas otras. También ha trabajado en productoras como Globo Media y ha escrito guiones o dirigido muchos programas y series de televisión.

En su juventud, Daniel Tubau escribió algunos libros extravagantes, como La espada mágica, uno de los primeros libros hipertextuales, Deep Purple, que tiene el mérito de haber sido escrito por alguien al que no le gustaba demasiado el rock duro, o diversos cuentos de terror en la Biblioteca Universal del Misterio y Terror.

Tras su fracaso como escritor precoz, Daniel Tubau se lo pensó durante un tiempo hasta que publicó de nuevo, dedicándose a su profesión de guionista y director, o periodista en El independiente. Finalmente, ya en el siglo XXI, Tubau empezó a publicar cuentos, ensayos y novelas, como Las paradojas del guionista, editado en Alba editorial, que es un perfecto complemento de El guión del siglo 21; o La verdadera historia de las sociedades secretas, Recuerdos de la era analógica (una antología del futuro), Elogio de la infidelidad, ambos en la editorial Evohé, o Nada es lo que es: el problema de la indentidad, en la editorial Devenir, un ensayo que ganó el Premio Ciudad de Valencia en 2009.

Asimismo, es autor de No tan elemental. Cómo ser Sherlock Holmes (Ariel, 2015) y El espectador es el protagonista (Alba, 2015).

Sitio Web: wordpress.danieltubau.com/

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