Trestesauros500

Discrepar es bueno. Nada extingue el dramatismo más rápido que personajes que se lleven a las mil maravillas. El drama nace del conflicto entre personas con diferentes objetivos y motivaciones. En el caso de la ciencia-ficción televisiva esto puede ser un verdadero problema. Cuando todos tus personajes siguen ciegamente al comandante, el único drama que se puede extraer proviene de algún miembro que discrepa. Al final, morirá, se arrepentirá o lo echarán y todo volverá al statu quo.