Trestesauros500

Las distopías futuristas no tienen por qué seguir el modelo visual de Blade Runner o Mad Max. José Luis Cuerda utiliza un edificio de hormigón feísimo, un bosquecillo y unos fondos (evidentemente) falsos de Monument Valley para ofrecernos una sátira no muy sutil, pero sí divertida, absurda y poética del mundo actual. Bueno, del mundo en cualquier momento, en realidad.