Trestesauros500

Puede que de pequeño a François Boucq (Lille, 1955) le interesara más dibujar y las artes marciales (acabaría siendo experto en kendo) que estudiar, pero ello no sólo no le impidió hacer una carrera de provecho, sino que consiguió el reconocimiento como uno de los cronistas gráficos más ácidos de los aspectos más surrealistas y absurdos que se esconden bajo la plácida apariencia de la cotidianidad.