Trestesauros500

Los que no somos demasiado fans de Jean-Luc Godard ‒aun reconociendo sus méritos‒ por fin podemos pasar por personas decentes entre la cinefilia diciendo que nos gusta mucho la obra de Goddard. No se escribe igual, pero suena idéntico. Me refiero a Drew Goddard, un estadounidense que vale para todo y que, a sus cuarenta y pocos años, ya es un veterano de la industria.



No comparto para nada el gusto por el cine de terror actual. Salvo excepciones, encuentro aburridísimo el recurso del found footage, no me asusto lo más mínimo con los falsos documentales de tema satánico, y detesto con toda mi alma el torture porn y la serie Z que se enorgullece de serlo y que nos vende escoria con nuestra aparente complicidad, insultando la memoria de los viejos maestros que hacían arte con cuatro dólares.