graciasportadadefesq

Cuando pensamos en utopías, nos vienen a la cabeza sociedades en las que, aunque están regidas por sistemas políticos diferentes, se confía en que la gente en general hará lo que es correcto social y políticamente y que sólo habrá unas cuantas y desafortunadas excepciones a tal regla. Pocos van tan lejos en esa homogeneización aséptica como Addison Peale Russell en Sub–Coelum, donde “la gente no ronca. Se han entrenado a sí mismos para evitar ese acto desagradable”.