Raymond Aron y la libertad

Raymond Aron (1905-1983) fue el más eminente pensador francés durante buena parte del siglo XX. Educado en la prestigiosa École Normale Supérieure, enseñó en la Universidad de Toulouse y más tarde en la Sorbona y en el Colegio de Francia. Después de la Segunda Guerra Mundial, en la que colaboró en la resistencia encabezada por el general De Gaulle, se convirtió en uno de los intelectuales de referencia del centroderecha francés, escribiendo durante largos años en Le Figaro.

Aron, sin embargo, se encuadraba ideológicamente dentro del campo liberal, alejado en muchos aspectos de la derecha gaullista más ortodoxa (por ejemplo, fue un defensor incansable de la OTAN y de la colaboración con Estados Unidos, en contraste con el nacionalismo que abanderaba De Gaulle). Su liberalismo era, empero, moderado y compatible con una defensa del Estado del bienestar y de ciertas políticas intervencionistas, lo que también lo diferenciaba de propuestas liberales más rupturistas como las de Friedrich Hayek y Ludwig von Mises. Por encima de todo, Aron fue un teorizador y un defensor de la democracia constitucional moderna y de su pluralismo social, ambos amenazados entonces por el totalitarismo soviético. Esto le permitió encontrar un acomodo seguro en el ambiente de la Guerra Fría.

No obstante, su espíritu crítico le impedía aceptar sin revisión las virtudes de la democracia occidental. Fruto de sus indagaciones en las contradicciones de esta es su Ensayo sobre las libertades (Essai sur les libertés, París, Calmann-Lévy), publicado en 1965.

El libro se compone de tres conferencias dictadas originalmente por Aron en 1963 en la Universidad de California. Todas ellas tratan temas similares y responden a un mismo objetivo: ofrecer una defensa serena del sistema occidental de libertades, al tiempo que se analizan sus posibles debilidades. La primera de ellas contrapone las figuras de Alexis de Tocqueville y de Karl Marx, como representantes respectivamente del liberalismo conservador y del socialismo.

La segunda analiza la dicotomía, ya señalada por otros autores como Hayek o Isaiah Berlin, entre las libertades "formales" (esto es, los derechos civiles y políticos, incluyendo la propiedad privada) y las libertades "reales" (los derechos sociales, concretados en el moderno Estado del bienestar e intervencionista).

En la tercera y última, Aron pasa revista a un tema que, aunque ya esbozado previamente, iba a ser desarrollado con mucha mayor profundidad en el futuro: la (in)compatibilidad entre las libertades democráticas fundamentales y las dinámicas de la sociedad industrial técnica.

De todo lo que dice Aron, me parece esencial subrayar algunos puntos. En primer lugar, pese a su anticomunismo, Aron no termina de reconocer la superioridad inherente de la democracia liberal frente al sistema soviético, siendo escéptico respecto a la posibilidad de un derrumbe total de este. Su realismo político en este sentido le traicionó, porque le llevó a considerar el comunismo como un régimen en cierto modo viable y sostenible, solo que circunscrito a sus propias fronteras. La idea, entonces muy en boga, de la "coexistencia pacífica" entre los dos bloques se adivina en los escritos de Aron. Sin embargo, ya otros pensadores (Hayek) y estadistas (Konrad Adenauer) habían señalado las contradicciones insalvables de la economía socialista, que finalmente conducirían a su colapso absoluto.

En segundo lugar, Aron da en el clavo al señalar la tensión existente entre las demandas de una mayor libertad y las demandas de una creciente seguridad, e incluso la considera como una amenaza potencial para el mantenimiento del sistema democrático. Pero aquí Aron peca de un cierto conformismo, en la medida en la que asume las demandas cada vez mayores de las masas como inevitables y frente a las que no cabe defensa. Pero como se ha puesto de manifiesto a raíz de la última crisis económica y su impacto político, todo tiene un límite, y la psicología del niño malcriado (expresión de Richard M. Weaver) no puede proporcionar un asiento sólido a la democracia. Por todo ello, la crítica de Aron a Hayek y a los que llama "whigs" o "liberal-individualistas" pierde fuerza. Es claro que toda sociedad libre debe garantizar el bienestar de sus ciudadanos, y es igualmente cierto que este objetivo no puede alcanzarse hoy día sin la protección social y los servicios públicos proporcionados por el Estado. Sin embargo, ello no implica que deban aceptarse cualesquiera demandas de prestaciones solo porque vengan reclamadas por una masa más o menos amplia, o por un grupo lo bastante fuerte como para imponer sus intereses. Esto último, como magistralmente demostró Hayek, es a la postre insostenible e incompatible con la democracia liberal.

Por último, el análisis que realiza Aron de las contradicciones entre la libertad política y la sociedad industrial es certero, pero estimo que en el momento actual ya no es aplicable, al menos en todos sus aspectos. Me inclino a pensar que la mayor amenaza para el constitucionalismo democrático hoy en día no proviene tanto del ámbito económico como del cultural. Desde los años en los que Aron escribió, las sociedades occidentales se han vuelto crecientemente diversas y ello ha tenido un gran impacto, no solo en las dinámicas sociales, sino también en las políticas públicas. El propio Aron, de hecho, presenció los inicios de estos movimientos al final de su vida: los sucesos de mayo de 1968 y el surgimiento de la llamada Nueva Izquierda alterarían para siempre la vida universitaria francesa, etiquetando a Aron y a otros muchos como vestigios de un pasado a superar y relegándolos a un segundo plano.

No permaneció el sereno y tranquilo profesor impasible frente a las embestidas de sus revoltosos estudiantes. El viejo liberal burgués, reliquia de otro tiempo a ojos de muchos, todavía tenía algo que decir. Pero de esto hablaremos en otra ocasión.

Copyright del artículo © Antonio Mesa León. Reservados todos los derechos.

Antonio Mesa León

Antonio Mesa León (Sevilla, 1993). Graduado en Derecho y ADE (Universidad de Sevilla, 2016). Máster en Abogacía y LLM, IE Law School (Best Student Award y Dean´s List 2018).

www.linkedin.com/in/antonio-mesa-leon/

Sitio Web: elaprendizdecaton.blogspot.com.es/

Social Profiles

LinkedIn

logonegrolibros

Términos de uso y Aviso de privacidad. ISSN 2530-7169 (Ilustración: Kellepics, CC)

  • La cicatriz de Ulises y el flashback homérico
    Escrito por
    La cicatriz de Ulises y el flashback homérico En su ya clásico Mímesis, la representación de la realidad en la cultura occidental, Erich Auerbach hace una interesante comparación entre la forma narrativa empleada por Homero y la de los autores bíblicos. Son dos maneras muy diferentes,…
  • Gozo y dolor de la pasión
    Escrito por
    Gozo y dolor de la pasión En dos libros densamente documentados pero de fluida narrativa –Historia cultural del dolor y Promesas incumplidas. Una historia cultural de las pasiones, ambos editados por Taurus en Madrid– Javier Moscoso ha cumplido una deriva por…

logonegrociencia

Comfreak, CC

Trestesauros500

Vlynn, CC

  • Benito Arias Montano
    Escrito por
    Benito Arias Montano "... Y así habéis de ir advertido de este mi fin e intención para que conforme a ella hagáis diligencia de recoger todos los libros exquisitos, así impresos como de mano, que vos, como tan…

Cartelera

Cine clásico

  • Buddy movies
    Escrito por
    Buddy movies Abundantes en la década de los 80 y los 90, las buddy movies o películas de colegas no son tan numerosas en este siglo XXI. Este tipo de films sirven intriga policiaca y acción con…

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

  • Nikos Skalkottas, por el sendero de Igor
    Escrito por
    Nikos Skalkottas, por el sendero de Igor La breve vida de Nikos Skalkottas (1904-1949) bastó para convertirlo en el músico nacional griego y para poner a Grecia en el escaparate de la música europea. Para ello debió sortear algunos desafíos, quiero decir…

logonegroecologia

Coffy, CC

etimologia