Entrevista con Bernabé Tierno

Bernabé TiernoBernabé Tierno es licenciado en Filosofía, Ciencias de la Educación y Psicología, además de especialista en Psicopedagogía por la Escuela Superior de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Conferenciante y articulista, es autor de éxitos de ventas como Educar a un adolescente, Aprendo a vivir, El psicólogo en casa, Abiertos a la esperanza, Las mejores técnicas de estudio, La fuerza del amor, Psicología práctica de la vida cotidiana, Conseguir el éxito, La educación inteligente, Los pilares de la felicidad y Optimismo vital.

¿Nos educan para ser optimistas?

Generalmente, no. La propia sociedad potencia el pesimismo. Cualquiera que vea los informativos de la televisión, comprobará que se cumple lo que dicen los periodistas: es noticia solamente lo negativo.

Fíjate que yo desaconsejo ver esos informativos a personas mayores de 65 años, a personas con problemas cardiovasculares o depresivos, y a niños menores de catorce años.

Hemos empleado la palabra "pesimismo" y esto nos acerca al tono de muchos intelectuales. No me negará que el optimismo tiene mala prensa entre los que se dedican al pensamiento.

La sociedad no se fija en las cosas positivas. Hay bastantes escritores y pensadores que piensan que el optimista es alguien estúpido, necio, bobo... El mismo Saramago dice que “sólo son optimistas los seres insensibles, estúpidos y millonarios”.

¿Y por qué una persona inteligente como él dice esto? Pues sencillamente, porque no sabe lo que es un optimista.

Tiene mucha fuerza el estereotipo del intelectual triste.

Y es una estupidez. En mi libro Optimismo vital explico por qué la vida no tiene sentido sin esa energía vital, sin esa gasolina que es el optimismo.

Todo lo que se ha hecho en este mundo lo han hecho optimistas. Esa es la actitud de los grandes descubridores e inventores. Es la ilusión de quien tiene metas, objetivos... Lo que pasa es que hay pesimistas teóricos pero no prácticos.

Saramago y otros intelectuales van de pesimistas, porque parece que el optimista es un bobo, y sin embargo, luego, en la realidad, trabajan, crean, se ejercitan... son positivos. Pero teóricamente, de cara a la galería, van de pesimistas.

Dígame, ¿tiene algún encanto la tristeza?

Cuidado con la tristeza porque es un vicio. Es muy cómodo ser negativo y decir que no podemos hacer nada, porque así los demás te hacen las cosas y te facilitan el hecho de que tú, en lugar de una persona activa, seas pasiva. Es el otro el que te soluciona los problemas.

¿Y qué papel desempeña el optimismo en la formación de los más pequeños?

Ten en cuenta que nos convertimos en lo que pensamos de nosotros mismos. El profesor que alienta lo mejor del alumno, consigue que ese alumno sea más inteligente.

Si tratas a un niño como inteligente, actuará con mayor inteligencia. Si le tratas como generoso, se volverá más generoso.

De igual modo, si promueves en él ese optimismo, habrá una mejora en este sentido. Sembramos optimismo en la mente y en el corazón de esa criatura, porque el mayor poder reside en nuestra propia mente.

¿Cómo se concilia ese impulso positivo con la disciplina? Se lo pregunto porque esta última, en definitiva, nos acostumbra a la frustración.

Es muy importante la firmeza educativa, pero siendo padres positivos y optimistas, generamos lo mejor en el educando. Hay que ayudarle a formar hábitos positivos.

El niño tiene que saber desde pequeño que tenemos que hacer cosas que no nos gustan, pero que nos convienen. Todo eso ha de ir acompañado, claro está, de cariño y afecto. Así aprenderá a tener autoestima, a sentirse capaz y competente.

Ya que hablamos de formación, le planteo un ejemplo: ¿qué gestos positivos servirían para convencer a ese niño de que la lectura es algo enriquecedor?

Yo fomentaría la lectura con detalles muy prácticos. Que nunca falte en la mesita de noche de los padres un libro. Que éstos le digan a su hijo que leen. Que al niño le lean cuentos sus padres o sus abuelos... De ese modo, el pequeño irá comprendiendo que la lectura es fundamental. A pesar de la competencia de los ordenadores, el libro nunca morirá.

¿Cómo convencería a un escéptico de los beneficios del optimismo?

La persona optimista vive diez años más. Esto está comprobado. Además, el optimismo es una barrera extraordinaria contra las enfermedades. Y desde el punto de vista psicológico, un optimista siempre se abre camino mejor...

Hay cantidad de beneficios, pero como te decía, vivimos en una sociedad negativa, en la que los medios de comunicación no destacan el modo en que se superan los problemas. Nadie nos dice que las personas que se relacionan, que se comunican y son activas consiguen, en un setenta por ciento, vencer la depresión. La forma en que interpretamos los acontecimientos es determinante.

¿Qué opina de los tratamientos antidepresivos basados en la medicación?

En Optimismo vital hay un capítulo sobre cómo curar la depresión desde el punto de vista psicológico. El libro lleva cincuenta mil ejemplares vendidos, y todavía no ha habido ningún psiquiatra que me haya llamado para desmentir lo que ahí se dice.

Un producto químico, por sí solo, no puede solucionar un problema humano. Cuando tratas a una persona que ha caído en el desamor o en la depresión, no puedes curarlo simplemente con una medicina. Hace falta tiempo para hablar con ese enfermo y entender la raíz de su problema.

La actitud frente a los demás es decisiva, ¿no es cierto?

Por eso yo hablo de las personas medicina, o tónicas, que te ilusionan, y de personas tóxicas, que hacen lo contrario. Hablo de personas corcho, que consiguen elevarte, y de personas plomo, que se recrean en el dolor y en los problemas, y que a uno le hunden con su actitud negativa.

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Modificado por última vez en Miércoles, 15 Agosto 2012 08:32

logonegrolibros

Términos de uso y Aviso de privacidad. ISSN 2530-7169 (Ilustración: Kellepics, CC)

  • Bertrand Russell: "Para qué he vivido"
    Escrito por
    Bertrand Russell: "Para qué he vivido" "Tres pasiones simples, pero abrumadoramente intensas ‒nos dice Russell‒, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como…

logonegrociencia

Comfreak, CC

Trestesauros500

Vlynn, CC

  • La Dama Azul
    Escrito por
    La Dama Azul Mi monjita. Así me refiero, desde hace décadas, a una de mis debilidades como historiadora: María Coronel Arana, más conocida por su nombre como religiosa concepcionista, sor María de Jesús de Ágreda. María fue muchas…

Cartelera

Cine clásico

  • La última sesión
    Escrito por
    La última sesión "Necesitarás un barco más grande..." (Peter Benchley y Carl Gottlieb en Tiburón, 1975) Eran las doce de la noche. Sentado en un banco, observé cómo la gente salía de un cine. Es una sensación especial…

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

  • Un Verdi desde Cagliari
    Escrito por
    Un Verdi desde Cagliari Se conoce muy bien la actividad del Teatro Lírico de Cagliari en Cerdeña, que cada año sorprende con una programación original con respecto a otros escenarios italianos, a través de la cual se van llenando…

logonegroecologia

Coffy, CC

etimologia