Democracia y sesgos cognitivos

Democracia y sesgos cognitivos Imagen superior: Thommas68, Pixabay, CC.

El clima de polarización en los espacios de discusión pública sobre política no parece amainar. Parte del encono viene de las percepciones de quienes pertenecen a cada bando tras un proceso electoral: los que apoyan al triunfador, y quienes no concuerdan con su discurso. Sobre todo de los más radicales en cada facción.

En esa discusión, junto a rastros de verdad, suelen aparecer exageraciones llenas de inexactitudes, medias verdades, sobresimplificaciones y francas mentiras. Dado que, por desgracia, no nos vamos a poner de acuerdo, convendría al menos tratar de recordar que en una democracia funcional –que es lo que, por sobre todas las cosas, queremos mantener y, si es posible, mejorar en nuestro país– uno de los principales requisitos es aprender a reconocer, tolerar, respetar y defender el derecho de los demás ciudadanos a discrepar de nuestras opiniones.

Como reza la frase falsamente atribuida a Voltaire, y que sintetiza uno de los fundamentos de la democracia, “Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo”.

Al respecto, vale la pena recordar que la mente humana está sujeta a diversos sesgos cognitivos que hacen que, aunque creamos percibir la realidad de forma confiable y objetiva, y basar nuestros juicios en “los hechos desnudos”, en realidad tendemos a interpretar las cosas de forma que coincidan con nuestras creencias, prejuicios e ideología. A continuación, tres importantes sesgos cognitivos:

1) El sesgo de confirmación: inevitablemente, tendemos a conceder más atención e importancia a los hechos que coinciden con lo que esperábamos, y a ignorar o desdeñar los que contradicen nuestras expectativas. Así, quienes apoyan al político electo destacan sus aciertos e ignoran, niegan o justifican sus posibles fallas, mientras que sus detractores niegan cualquier posible acierto y magnifican cualquier error o incongruencia en su discurso.

2) El efecto de “tiro por la culata”: cuando tenemos convicciones muy arraigadas, tendemos a defenderlas incluso en presencia de información y evidencia confiable que las contradice. Probablemente para mantener nuestra estabilidad psíquica, pues hemos invertido emocionalmente en ellas, e incluso pueden formar parte de nuestra identidad. Es por eso por lo que las discusiones sobre política, sobre todo en tiempos de polarización como los actuales, suelen no llevar a ningún lado.

3) El efecto Dunning-Kruger: es indudable que la inteligencia de los individuos varía. Pero curiosamente, las personas menos inteligentes suelen creerse mucho más inteligentes de lo que son en realidad, precisamente porque carecen de la inteligencia suficiente para darse cuenta de sus limitaciones. Por el contrario, los más inteligentes subestiman su propia inteligencia, creyendo que todos como ellos. Gracias a esto, es frecuente que personas intelectualmente limitadas, pero que argumentan de manera más vehemente, radical e intolerante, logren dominar las discusiones, mientras que quienes entienden mejor las cosas prefieran quedarse callados.

Quizá, si tomamos en cuenta estas debilidades de la mente humana a las que todos estamos expuestos, podríamos generar un clima de discusión política menos encarnizado y más productivo, donde el objetivo fuera no ganarle al otro, sino avanzar de forma colectiva para el bien común.

Claro: ¡luego tendríamos que convencer a los políticos de que hicieran lo mismo!

Copyright del artículo (versión reducida del texto original) © Martín Bonfil Olivera. Publicado previamente en "La Ciencia por Gusto" y reproducido en TheCult.es (Thesauro Cultural) con permiso del autor. Reservados todos los derechos.

Martín Bonfil Olivera

Martín Bonfil Olivera, mexicano, es químico farmacéutico biólogo y estudió la maestría en enseñanza e historia de la biología de la Facultad de Ciencias, ambas en la UNAM.

Desde 1990 se ha dedicado a la divulgación de la ciencia por escrito. Colaboró en los proyectos del museo de ciencias Universum y el Museo de la Luz, de la UNAM. Es autor de varios libros de divulgación científica y hasta 2008 fue editor de libros y del boletín El muégano divulgador.

Ha sido  profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM y la Escuela de Periodismo Carlos Septién García. Ha colaborado regularmente en varias revistas (Milenio, Cambio, Los universitarios) y periódicos (La Jornada, Crónica, Reforma). Actualmente escribe la columna semanal “La ciencia por gusto”, que aparece los miércoles en Milenio Diario (puede consultarse en el blog La Ciencia por Gusto), además de escribir mensualmente la columna “Ojo de mosca” para la revista ¿Cómo ves?

Ha colaborado también en el canal ForoTV y en los programas de radio Imagen en la Ciencia e Imagen Informativa, de Grupo Imagen, Hoy por hoy, de W Radio, y actualmente Ecléctico, en la estación de radio por internet Código Radio, del gobierno del DF, con cápsulas de ciencia.

En 2004 publicó el libro La ciencia por gusto, una invitación a la cultura científica (Paidós). Desde 2013 es miembro del comité editorial de la revista de divulgación científica Hypatia, del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM).

En 2005 recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura. Ha impartido numerosos cursos de divulgación escrita en casi todos los Estados de la República Mexicana.

logolacienciaysusalrededore

Sitio Web: sites.google.com/site/mbonfil/

Social Profiles

logonegrolibros

Términos de uso y Aviso de privacidad. ISSN 2530-7169 (Ilustración: Kellepics, CC)

  • La música emocional
    Escrito por
    La música emocional En El sonido antes del sonido nos preguntábamos si el cine fue realmente mudo alguna vez. Tras el período primitivo del cine silente, se consideró que la música podía jugar un papel semejante en el…
  • Rufino Tamayo (1899-1991)
    Escrito por
    Rufino Tamayo (1899-1991) Tras la dura máscara zapoteca de Tamayo se ve a un hombre, cómo no, que ha tenido mucho tiempo para contentarse consigo mismo. Es curioso advertir, en su caso, lo que ocurre, seguramente, con cualquier…

logonegrociencia

Comfreak, CC

  • Inteligencia microbiana
    Inteligencia microbiana La definición de inteligencia ha ocupado a los filósofos durante largo tiempo. Después de todo, en la concepción tradicional, es nuestra inteligencia (o nuestra racionalidad, concepto muy relacionado) lo que nos distingue de…

Trestesauros500

Vlynn, CC

  • La tabla de la gloria vana
    Escrito por
    La tabla de la gloria vana "La otra tabla de la gloria vana, y breve gusto de la fresa o madroño, y su olorcillo, que apenas se siente, quando ya es pasado: esta cosa más ingeniosa y de mayor artificio que…

Cartelera

Cine clásico

  • "Pulp Fiction" (Quentin Tarantino, 1994)
    Escrito por
    "Pulp Fiction" (Quentin Tarantino, 1994) El fenómeno se llamó Pulp Fiction, e impactó en los cines en 1994. "Quedamos boquiabiertos –dice el realizador Kevin Smith–, convencidos de que habíamos visto algo genial. Pulp Fiction era genial sin ningún esfuerzo, una película que había…

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

  • Isolda y Tristán en busca de la diosa
    Escrito por
    Isolda y Tristán en busca de la diosa En Munich y en 1865 estrenó Wagner Tristán e Isolda. Aún no había concluido su tetralogía, ni su comedia, ni su festival sagrado. La obra tiene un valor fronterizo por ser la primera –y con…

logonegroecologia

Coffy, CC

etimologia