"Los primeros hombres en la Luna" (1919), de Bruce Gordon y J.L.V. Leigh

El profesor Samson Cavor (Hector Abbas) es un anciano inventor que ha descubierto la cavorita, una sustancia capaz de neutralizar la atracción gravitatoria. Acompañado por el especulador Rupert Bedford (Lionel d'Aragon), viaja a la Luna a bordo de una esfera recubierta por ese fantástico elemento.

Tras diversas peripecias con los selenitas, el villano Bedford abandona al profesor en el satélite y regresa a la Tierra en la esfera con el propósito de hacerse rico gracias a la comercialización de la cavorita. Aquí entra en escena Hogben (Bruce Gordon), un joven ingeniero enamorado de la sobrina del profesor, Susan (Heather Thatcher). Gracias a la telegrafía sin hilos, Hogben se comunica con el náufrago Cavor, que denuncia la traición de Bedford e informa de que ha sido bien acogido por el Gran Lunar (Cecil Morton York), gobernante de los selenitas. Las proposiciones de matrimonio del malvado Bedford a Susan caen en saco roto y ésta se decide finalmente por el joven Hogben.

H.G. Wells fue quizá el escritor de ciencia-ficción más influyente de estas primeras décadas del siglo XX y en este espacio me he hecho eco de su importancia a través de un buen número de reseñas de sus obras. Existieron con anterioridad a este otros films en los que se podía detectar la influencia de Wells, pero ninguno de ellos fue una adaptación directa de algún libro del autor inglés. El hombre invisible constituyó una generosa fuente de inspiración para bastantes realizadores, ya que la invisibilidad era un efecto que se podía llevar a la pantalla con cierta facilidad y que tenía un gran potencial en el ámbito de la comedia, como lo prueban la americana The Invisible Fluid (1908), la británica Invisibility (1909) o la francesa Le Voleur Invisible (1909), todas ellas claramente deudoras del libro de Wells. El gigantismo de los protagonistas de El alimento de los dioses (1904) fue recogido por Father's Baby Boy (1909) mientras que un trasunto de la cavorita de Los primeros hombres en la Luna (1901) aparece en la humorística The Professor's Anti-Gravitational Fluid (1908). Ya comentamos también en su momento que Georges Méliès utilizó elementos tanto de la obra de Wells como de Julio Verne en su Viaje a la Luna (1902).

El film británico ahora comentado fue la primera adaptación expresa de un libro de Wells, si bien no literal. Ambas historias difieren considerablemente a partir de un punto inicial común. La película convierte a Bedford en un villano (en la novela éste cree de buena fe que su compañero ha muerto y regresa a la Tierra, enterándose solo más tarde de que sigue vivo) e introduce un subargumento romántico –galán y bella muchacha incluidos– inexistente en la obra original y con el que se pretendía obtener mejores réditos en taquilla.

Poco más puedo añadir, porque el film es uno de los muchos de esta época que se perdieron para siempre. Tras su periodo de proyección (se estrenó en 1919 y permaneció en pantalla al menos hasta comienzos de 1920) nadie la ha vuelto a ver. Tan solo sobrevive algo del material promocional, artículos y críticas de la época y una única fotografía que muestra a un personaje, aparentemente Cavor, en compañía del extraño Gran Lunar y otros selenitas.

Copyright del artículo © Manuel Rodríguez Yagüe. Publicado previamente en Un universo de ciencia ficción, con licencia CC, y editado en Thesauro Cultural (TheCult.es) con permiso del autor. Reservados todos los derechos.

Manuel Rodríguez Yagüe

Como divulgador, Manuel Rodríguez Yagüe ha seguido una amplia trayectoria en distintas publicaciones digitales, relacionadas con temas tan diversos como los viajes (De viajes, tesoros y aventuras), el cómic (Un universo de viñetas), la ciencia-ficción (Un universo de ciencia ficción) y las ciencias y humanidades (Saber si ocupa lugar). Colabora en el podcast Los Retronautas.

Imagen superior. "Astronaut Academy", de Dave Roman. Emerald City Comic Con, Seattle, Washington.

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