El bibliotecario lector

El bibliotecario lector Imagen superior: Dariusz Sankowski, Pixabay, CC.

En los años 90 surgió la idea de que la mente humana, de forma muy elemental, está compuesta de módulos que realizan tareas especializadas, módulos que ya traemos como parte de nuestra “programación”. Salta a la vista que clasificar, o categorizar, es uno de ellos; su estudio es parte de la psicología cognitiva y de la filosofía del lenguaje.

La estrategia mental para hacer categorías puede basarse en un prototipo abstracto o en un ejemplar concreto para comparar. El uso de estas dos estrategias parece que activa distintas partes del cerebro.

Désele a un niño pequeño una serie de piezas diversas y tenderá a acomodarlas según algún criterio. Lo interesante es la decisión que se toma para el eje de clasificación. Este eje puede variar; por ejemplo, primero por color, o tamaño o material. Así, el carrito de bomberos estará en el “rojo” y luego en “pequeños” y después en “madera”. Más tarde, la criatura se dará cuenta de que hay casos limítrofes, difíciles de decidir: un carrito mitad verde y mitad rojo, por ejemplo. El niño con un módulo sano tomará una decisión apoyada en lo más evidente: si se ve más verde que rojo, por ejemplo.

¿Qué sucede en ausencia o descompostura del módulo? Cosas divertidas, enojosas y hasta tenebrosas. Les contaré dos casos notables. Uno, de la persona que ayuda en las labores domésticas de una cierta pariente; la otra, del bibliotecario de la escuela Héroes de la Constitución.

La primera, a la que llamaremos doña M, nació, por lo que cuenta su familia, con dicho módulo mental estropeado. En casa de la parienta sucede que un día clasifica los cubiertos en cuchara sopera, tenedor, cuchillo y cuchara cafetera. Al día siguiente se fija en que el mango de unos cubiertos es rojo y de otros azul, así que hace bellos juegos completos rojos y azules. Pero después nota que unos pinchan y otros son redondeados... Cuando la parienta le pide que se ciña a un solo criterio, de ser posible el más directo y sencillo, doña M se suelta llorando porque no entiende en qué falló.

El bibliotecario escolar, le pondremos señor S, nació con el módulo en funciones, pero algo ocurrió, según cuentan sus colaboradores. Empezó clasificando correctamente Topología integral en “Matemáticas” y Recursos oceánicos en “Biología”, pero con el tiempo notaron que colocaba, por ejemplo, El lazarillo de Tormes en “Crítica social”, apartado que por cierto él inventó.

Cuando los alumnos venían a pedir ese libro y el señor S no se encontraba presente, nadie podía ubicarlo. Pero debe estar en “Novela”, clamaban todos, lectores y empleados. Un día la directora de la escuela lo encontró a la hora del almuerzo leyendo una reciente adquisición, Pueblo en vilo [Microhistoria de San José de Gracia (1968), del historiador mexicano Luis González y González].

No le dijo nada; esperó a ver dónde lo colocaba. El primer día lo puso en “Historia”, pero luego decidió mandarlo a “Política”; abrió después el clasificador “Guerra cristera”, pero algo lo hizo virar a “Sociopolítica”, a la que al día siguiente añadió “Historia sociopolítica”.

El comité bibliotecario de la Héroes de la Constitución consideró que la confusión del señor S se debía a que leía los libros. Los miembros bromearon a sus costillas: "Esperemos que no se le ocurra clasificar los tomos de esas cosas que se llamaban enciclopedias". "Dejen eso", comentó el profesor de física; "imaginen cuando tenga que clasificar temas cuánticos..." "Al contrario", terció la maestra de feminismos, "es ideal porque al rato las credenciales darán cuenta de los múltiples géneros de nuestros alumnos, y no la absurda dicotomía hombre-mujer, pues esto no es una dualidad onda-partícula".

Llamaron al señor S; lo mandaron de vacaciones y luego a tomar un curso. Reaprendió que es deseable que un bibliotecario jamás lea los libros que clasifica, pues no verá contaminado su criterio por consideraciones de contenido. Simplemente tomará las palabras clave como base para su clasificación. Pondrá, llegado el caso, El patito feo en “Infantiles” y no en “Aves” o, peor, en “Discriminación étnica”.

Copyright © Ana María Sánchez. Artículo publicado previamente en "¿Cómo ves?", revista mensual de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, y reproducido en The.Cult.es (Thesauro Cultural) con licencia CC. Reservados todos los derechos.

Ana María Sánchez

Ana María Sánchez Mora tiene la maestría en Física y la maestría en Literatura Comparada, ambas de la UNAM. Desde 1981 se dedica a la divulgación científica. Es autora de cuentos, ensayos, novela y teatro. Ha sido responsable de numerosos cursos sobre redacción científica. Trabaja en la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, donde es encargada del área de comunicación de la ciencia en el Posgrado en Filosofía de la Ciencia, de la que es tutora y profesora. En 2003 recibió el Premio Nacional de Divulgación “Alejandra Jaidar”.

logonegrolibros

  • Conocemos porque conocemos
    Escrito por
    Conocemos porque conocemos El cerebro de cualquier persona adulta contiene más cosas de las que puede manejar. La cantidad de información que el cerebro de cualquier ser humano acumula en veinte o treinta años de vida es tan…
  • Amoniaco
    Escrito por
    Amoniaco ¿Los días más hermosos del año? Voto por las mañanas madrileñas, de limpio cristal inmóvil, una sombra fresca y un sol tibio como una madre. Como los jubilosos siempre tenemos un largo domingo por delante,…
  • El deseo que nos consume
    El deseo que nos consume Explica José Antonio Marina en Las arquitecturas del deseo que la proliferación de los deseos siempre se consideró una amenaza a la cohesión social, de ahí la preocupación por controlar en tratados morales…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Max y Leonora
    Escrito por
    Max y Leonora Leonora, con veinticuatro años recién cumplidos y un marido mexicano, próxima a abandonar Manhattan y establecerse, de forma definitiva, en México, escribió a su amante rubio, a aquel Max Ernst mago, su último relato conjunto...…

Cartelera

Cine clásico

  • Entrevista a Terry Gilliam
    Escrito por
    Entrevista a Terry Gilliam Terry Gilliam celebró su 73 cumpleaños en Gijón, justo el día después de haber recibido el premio de honor durante la gala de apertura de la 52 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Werther cambia de voz
    Escrito por
    Werther cambia de voz Werther, originariamente escrito para tenor (lo estrenó en Viena y en alemán un wagneriano, el belga Ernest van Dyck, en 1892), fue adaptado por el propio Massenet para el célebre barítono Mattia Battistini. Pese a…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • Cascabel: la serpiente divina
    Escrito por
    Cascabel: la serpiente divina Su historia está muy ligada a la nuestra; es un depredador formidable y ha logrado adaptarse a una diversidad de ambientes. Pero no es tan agresiva como suele pensarse. Quizá haya pocas criaturas más emblemáticas…