"El Napoleón de Notting Hill" (1904), de Gilbert Keith Chesterton

En 1904, H.G. Wells era ya un escritor muy conocido, pero su obra era más apreciada por el lector ordinario que por sus intelectuales colegas. Y las críticas que recibía no tenían solamente que ver con su estilo un tanto desnudo y frío, desprovisto de cualquier pretensión estética, sino por el anti–humanismo que aquéllos percibían en su defensa del Mecanicismo.

Esta reacción contraria vino de personalidades muy diversas. Una de ellas fue Gilbert Keith Chesterton, un libertario católico con un estilo literario muy personal, y quien calificaba a Wells como "el único hombre puramente moderno" para, a continuación, argumentar que la modernidad del "gran periodo científico... parece haberse terminado". La alabanza que hacía Wells de lo inhumano, lo científico, delataba para Chesterton una molesta "indiferencia por la psicología humana".

elnapoleon2

Decidido a dar su propia versión del futuro, escribió su primera novela, El Napoleón de Notting Hill, una mirada al Londres en 1984. Pero, muy lejos de las visiones distópicas que destilaría Orwell décadas más tarde, Chesterton imaginó que en el futuro no solamente la tecnología no jugaría ningún papel, sino que todo "es casi exactamente igual que ahora".

Y es que, en la primera parte del libro, Chesterton ejercita una crítica feroz contra los que él considera "profetas". Se ríe de todos aquellos que han pretendido ver el futuro, desentrañar sus tendencias o comprender las consecuencias que la tecnología tendrá sobre la sociedad: no sólo arremete contra H.G. Wells, sino contra Tolstoy, los vegetarianos o los místicos, los que profetizan la vuelta a la naturaleza, los constructores de imperios como Cecil Rhodes, los apóstoles del acercamiento fraternal de los pueblos, o los promotores de su distanciamiento hostil... Para Chesterton, la gente se entrega al juego de, literalmente, "chotéate del profeta": "los jugadores escuchan con suma atención y el mayor respeto todo cuanto los hombres con luces tienen que contar sobre lo que va a acontecer en la generación siguiente, esperan entonces a que todos aquéllos fallezcan para enterrarlos con decoro y luego siguen su camino y pasan a otra cosa".

Las profecías no sólo no llevan a nada, sino que con toda seguridad se equivocarán. El futuro no va a ser tan diferente como lo que quieren hacernos creer. En el Londres del mañana que nos muestra Chesterton nada parece haber cambiado. Las revoluciones tecnológicas, si es que las ha habido, no han desembocado en cambio social alguno. De hecho, ya no hay revoluciones al estilo clásico, sino una desganada evolución que ha convertido la democracia en una burla: "En Inglaterra hemos implantado por fin la institución hacia la cual todos los sistemas se encaminaban tímidamente, es decir, un gris despotismo popular sin ilusiones. Queremos que haya un hombre en la jefatura de nuestro Estado, no por su brillantez o virtuosismo, sino porque es un hombre y no una multitud vociferante".

El rey es elegido al azar, por orden alfabético, un sistema que, si se piensa dos veces, no parece más irracional que otros: "Tener un sistema perfecto es imposible; tener un sistema, indispensable. Todas las monarquías hereditarias eran fruto del azar: lo mismo ocurre con las monarquías alfabéticas".

En este ambiente de pereza, inercia y pesimismo moderado, el sorteo para convertirse en monarca recae en un excéntrico llamado Auberon Quin. Sin el menor interés por la política o el servicio público y asqueado ante la posibilidad de hacer lo que se espera de él, desempeña su cargo como una gran broma, dividiendo Londres en pequeñas ciudades, otorgándoles colores heráldicos, alimentando las rivalidades entre ellos y nombrando prebostes entre lecheros, posaderos y dependientes que, para juerga del rey, se ven obligados a atender un ridículo e incomodísimo protocolo cada vez que ponen un pie en la calle. Pero de repente, aparece Adam Wayne, un individuo fanatizado que se toma la broma en serio y a quien su patriotismo de aldea le empuja a defender hasta la muerte su amada Notting Hill. Las cosas se complican de manera inesperada para el bromista rey...

elnapoleon3

El Napoleón de Notting Hill es una novela de humor absurdo que sin duda, en algún momento, hará reír al lector. Chesterton era un genio de la caracterización cómica, la paradoja y las frases ingeniosas. Pero tras su sarcasmo, su parodia y surrealismo, acechan ideas provocadoras y alarmantes sobre las que merece la pena reflexionar. ¿Qué sucedería si una ciudad, un país, fuera gobernado por románticos en lugar de políticos y hombres de negocios? ¿Qué ocurre cuando el pueblo cae en el conformismo y rechaza las revoluciones? ¿Es mejor una descentralización caótica que una centralización tranquila pero homogeneizante y gris? ¿Qué efectos pueden tener los comportamientos irresponsables de los políticos? ¿Conviene agitar los nacionalismos y los orgullos territoriales? ¿A dónde lleva el patriotismo romántico? ¿Cuál es la relación entre el humor y la falta del mismo?

Es, en resumen, una novela difícilmente clasificable. Es ciencia ficción puesto que la acción transcurre en el futuro; pero eso es lo único que la hace merecedora de ser incluida en una antología del género. Porque, precisamente, su intención era la de parodiar ese mismo género, no sólo creando un futuro sin variaciones respecto al presente y prescindiendo de la tecnología, sino estableciendo una riqueza literaria, simbólica y temática de la que carecían la mayor parte de los escritores de “romances científicos”, mucho más populistas. Una excéntrica y original mezcla de fábula, parodia, sátira social, aventura, fantasía, literatura del absurdo y filosofía política que no dejará indiferente a quien la lea.

Copyright del artículo © Manuel Rodríguez Yagüe. Publicado previamente en Un universo de ciencia ficción, con licencia CC, y editado en www.TheCult.es con permiso del autor. Reservados todos los derechos.

Manuel Rodríguez Yagüe

Como divulgador, Manuel Rodríguez Yagüe ha seguido una amplia trayectoria en distintas publicaciones digitales, relacionadas con temas tan diversos como los viajes (De viajes, tesoros y aventuras), el cómic (Un universo de viñetas), la ciencia-ficción (Un universo de ciencia ficción) y las ciencias y humanidades (Saber si ocupa lugar). Colabora en el podcast Los Retronautas.

Imagen superior. "Astronaut Academy", de Dave Roman. Emerald City Comic Con, Seattle, Washington.

logonegrolibros

  • Catálogo de rarezas
    Escrito por
    Catálogo de rarezas La Argentina tiene fama de ser un país raro, por lo escaso de sus tipismos, su falta de color local americano, la dificultad para clasificarlo dentro de las categorías del desarrollo y los recursos naturales,…
  • Simulación
    Escrito por
    Simulación Gente muy letrada hay que se considera afrentada si se le pregunta qué libro elegiría, en caso de quedar varada en una isla tropical y solitaria, para pasar sus días y noches leyéndolo,…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Sin teta no hay buen IQ
    Sin teta no hay buen IQ El eterno debate entre natura y cultura continúa vivo. ¿Qué determina características humanas importantes como inteligencia, agresividad o salud mental: los genes o la educación? Aunque muchos preferiríamos que los problemas en estos campos se…
  • Isabel y América
    Escrito por
    Isabel y América Pues os voy a contar una cosa sevillana, que hace mucho que no os hablo de Sevilla, y la nostalgia me tiene sobrepasada... Isabel, la gran Isabel, fue la verdadera impulsora del derecho natural de…

Cartelera

Cine clásico

  • Encuentros en la Cuarta Fase
    Escrito por
    Encuentros en la Cuarta Fase Uno de los sueños más antiguos de la Humanidad ha sido viajar a las estrellas, descubrir nuevos mundos en el vacío cósmico, encontrar seres extraterrestres y meterse en la cama con ellos. El espacio dispara…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • "Four of a Kind" (2015), de Goblin
    Escrito por
    "Four of a Kind" (2015), de Goblin Goblin no necesita presentación para quien esté familiarizado con el prog rock italiano. La banda existe desde los años 70, son los maestros indiscutibles de la música oscura de terror progresiva, y se bifurca en…
  • Victor Herbert, un inventor del glamour
    Escrito por
    Victor Herbert, un inventor del glamour El escritor argentino Manuel Puig decía que el glamour de Hollywood provenía de la Europa Central anterior a la guerra de 1914 y que bastaba con comprobarlo viendo la iluminación nocturna de Budapest. Podría agregarse…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • Expediciones de ayer y hoy
    Escrito por
    Expediciones de ayer y hoy Aunque tal vez se pueda tener la impresión de que instituciones como el Museo Nacional de Ciencias Naturales hace tiempo que abandonaron las expediciones científicas a lugares remotos –una actividad que mucha gente entiende como…

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC