Kraken, el monstruo de las mil caras

Kraken, el monstruo de las mil caras Imagen superior: ilustración de Newell Convers Wyeth.

Podría decir que el kraken es, casi con total seguridad, el monstruo marino por antonomasia. Quizás porque el término Kraken ha ido englobando y engullendo multitud de monstruos diferentes, valgan como ejemplo la Scilla de la mitología griega, el “pólipo” de Cayo Plinio Segundo (Plinio el Viejo), la “Soe Orm” de Olaus Magnus, el monstruo de siete cabezas de Gesner, el del clérigo Egede y un buen número de otros monstruos, que podrían asimilarse a calamares gigantes, serpientes marinas (Regalecus glesne Ascanius, 1772) o agrupaciones de cetáceos, que fueron recogidas por los enciclopedistas del Renacimiento.

El nombre de kraken aparece en la mitología y el folclore nórdico medieval. La primera cita está fechada en torno a 1180. De él se decía que era uno de los muchos monstruos que existían en el mar “su tamaño era enorme, como una isla y era capaz de hundir barcos”. En coincidencia con el folclore nórdico, el número de citas de calamares gigantes siempre ha sido elevado en Noruega, hasta que posteriormente decayó de forma brusca.

No es de extrañar que el obispo de aquel país E. L. Pontoppidan hiciera referencia en su Historia Natural de Noruega (1752) al monstruo ahí denominado como kraken. Sus palabras sobre la descripción del kraken son llamativas: “el más grande y sorprendente de todos los animales de la creación e indudablemente el monstruo marino más grande del mundo”. También, haciendo referencia a los pescadores, se mencionaba como un animal que llegaría a medir como dos kilómetros y medio de diámetro, de lo que se deduce que se podría confundir con cualquier agrupación de grandes animales como pudiera ser un grupo de ballenas solazándose (Guerra et al., 2006).

Como ya hemos mencionado, todas estas descripciones de monstruos marinos podrían referirse a algunos animales reales y en muchos casos a calamares gigantes. Se puede decir, sin faltar a la verdad, que el kraken es la especie que ha dado lugar al mayor número de leyendas marinas.

krakendenys

Imagen superior: grabado de Pierre Dénys de Montfort, 1801.

Sin embargo, solo se tuvo constancia de la existencia del “monstruo” en el s. XIX, cuando el zoólogo danés J. Steenstrup consiguió hacerse con un pico de calamar gigante. Anteriormente, ya diferentes autores habían referido la aparición de un buen número de restos, como mandíbulas y tentáculos o los encuentros con animales que podrían corresponderse en su descripción con un calamar gigante. Como ejemplo nos podemos referir a los textos de Vedel, Negri o Pontoppidan y otros posteriores, en los cuales se mencionan animales que se relacionaron con serpientes marinas y que bien podrían ser observaciones o restos asimilables a calamares gigantes.

Todas estas citas y hallazgos llegaron a oídos de Linneo, que incluyó a la especie Sepia microcosmus en la primera edición de su obra Sistema Naturae (1735), aunque en ediciones posteriores fue eliminada por el propio autor.

krakenfoto

Imagen superior: ejemplar de Architeuthis (National Institute of Water and Atmospheric Research - NIWA, Greta Point, Wellington, Nueva Zelanda).

No es hasta 1847, cuando Steenstrup describe el género Architeuthis, el cual terminará reuniendo más de 20 especies, que aún están en revisión, un trabajo harto difícil dado el escaso número de ejemplares que se capturan. Existen otros calamares gigantes, pero nosotros nos centramos en las especies de este género que creemos más interesantes desde el punto de vista biológico, taxonómico y fisiológico. Uno de los caracteres diagnósticos más fácilmente observable es la posesión de dos tentáculos muy largos, que llegan a medir seis veces la longitud del cuerpo.

Para los lectores que tengan más interés en este tema, recomendamos la obra de Guerra (1992) Enigmas de la Ciencia: El calamar gigante.

El conjunto de leyendas sobre el kraken y la de incógnitas científicas que presenta la biología del calamar gigante lo han convertido en una especie objeto de estudio y protagonista huidizo de un buen número de documentales.

Por ello, la filmación de un ejemplar vivo desenvolviéndose en libertad, aparte del hito documental, podría aportar una información muy valiosa para dilucidar muchas de las incógnitas y paradojas que por ahora permanecen sin resolver. En principio, con la información que se ha podido extraer de los cadáveres recolectados, el calamar gigante es el invertebrado de mayor tamaño que existe, pudiendo llegar a la media tonelada de peso o incluso más.

kraken3

Su musculatura no está muy desarrollada, presenta burbujas de cloruro amónico rellenando intersticios anatómicos, lo que le confiere flotabilidad neutra y sus aletas son reducidas en comparación con otras especies de cefalópodos. Estos y algunos datos más que se poseen, nos inducen a pensar que es un animal poco activo. Sin embargo, los contenidos estomacales estudiados nos indican que las especies de Architeuthis se alimentan de presas de movimientos ágiles y rápidos. Esta paradoja ha despertado mucho interés, incitando a buscar diferentes respuestas. Así se ha hablado de que usan solo sus largos tentáculos para la captura de bacaladillas u otros cefalópodos. Es posible que puedan lanzarlos con gran velocidad, lo que se explica por el importante desarrollo del lóbulo braquial del cerebro y por la armadura de ventosas con dentículos de sus tentáculos. También se ha especulado sobre su posibles hábitos carroñeros, pero todo esto son suposiciones.

Los cefalópodos de fondos bentónicos (del fondo marino) no profundos poseen ojos, que en proporción son muy grandes y muy complejos, para poder percibir una gran variedad de patrones. Los pelágicos (que habitan el mar abierto), en su mayoría nocturnos, no presentan esta complejidad.

Curiosamente, en las especies de Architeuthis, calamares pelágicos de profundidad, se da la circunstancia de que poseen el ojo más grande, en términos absolutos, del Reino animal. Este carácter ha dado lugar a plantear muchas hipótesis fundadas en que esta especie pasa la mayor parte de su vida en total oscuridad (Guerra et al. 2006).

kraken5

Todo este cúmulo de conocimientos, derivados de necropsias realizadas sobre calamares capturados muertos, podría encajar como las piezas de un puzzle si se consiguiera realizar alguna filmación de ejemplares vivos. De ahí que, aparte del interés como documental divulgativo, el interés científico de su filmación en vida ha hecho que, hayan sido, y sigan siendo muchos los intentos de filmar estos animales en las zonas del globo en las que aparecen con más frecuencia.

El primer intento de filmación fue en 1998, por parte de National Geographic, que colocó cámaras de filmación sobre cachalotes. A este le siguieron los intentos de Discovery Channel (2001), en el que la especie que se filmó fue otro calamar de gran tamaño, Dosidicus gigas.

Desde entonces, muchas han sido las campañas, entre ellas cabe señalar el Proyecto Kraken de 2004. Una campaña realizada en España, en el caladero de Carrandi (Asturias) , por un consorcio formado entre la productora Transglobe Films y el CSIC (Ecobiomar y el Museo Nacional de Ciencias Naturales), codirigidas por el director de documentales Fernando González Iglesias Sitges y por el director científico Dr. Ángel Guerra.

krakenmadrid

Imagen superior: Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC).

Lamentablemente, esta expedición tampoco consiguió filmar al Architeuthis, pero sí logró realizar un documental Proyecto Kraken: En busca del calamar gigante y capturar, en la zona de filmación, el segundo Architeuthis macho de la península Iberica.

También durante 2004, Discovery Channel lo intentó de nuevo, entonces en Nueva Zelanda, donde se consiguió filmar unos ejemplares que se identificaron como paralarvas (juveniles planctónicos que carecen de metamorfosis verdadera) de Architeuthis.

proyectokraken

Imagen superior: "Proyecto Kraken: En busca del calamar gigante" (2003), de Fernando Gonzáles Sitges

Ya en 2005 una expedición japonesa, que venía intentándolo desde 2002, consiguió fotografiar un Architeuthis, pero el hecho de que fueran fotografías y no filmación, desgraciadamente no resuelve las incógnitas que hemos señalado.

Por último una vez más Discovery Channel anunció “a bombo y platillo” en 2013 la filmación de un calamar gigante, pero no se trataba de Architeuthis, con lo cual el misterio continúa y esperamos que nuevos intentos consigan desvelar las muchas preguntas que todavía permanecen en el aire.

krakenluarca

Imagen superior: Museo del Calamar Gigante de Luarca (Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas).

Para terminar, es importante señalar que la mejor colección del mundo de Architeuthis se encontraba en nuestro país en la localidad de asturiana de Luarca. En sus salas se podía disfrutar de la mayor colección mundial de calamares gigantes, pero los temporales de 2010, 2011 y 2014 destruyeron una importante parte del museo y de su colección, por lo que en la actualidad, y por las noticias que por el momento tenemos, no sabemos si continuará cerrada al público.

Confiemos en que las iniciativas públicas y privadas nos permitan volver a disfrutar de tan extraordinario tesoro.

Mientras tanto, aún podemos disfrutar en las salas del Museo Nacional de Ciencias Naturales de un ejemplar hembra de Architeuthis recolectado en Málaga y cuya importancia como ejemplar radica en que es uno de los únicos tres recogidos en el Mediterráneo.

En este corto artículo hemos intentado sintetizar el conocimiento del que se dispone sobre este esquivo animal, pero como ha quedado mucho en el tintero y la curiosidad del lector puede ser mayor, nos permitimos añadir una escueta lista de bibliografía y la referencia del documental del proyecto Kraken, que pueda saciar esa mencionada curiosidad.

Referencias

Guerra, A. (1992). Fauna Ibérica. Mollusca: Cephalopoda. Museo Nacional deficiencias Naturales. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid. 327 pp.

Guerra, A., González, A. F., Rocha, F., Laria, L., & Gracia, J. (2006). Enigmas de la ciencia: el calamar gigante. Fundación Caja Rural de Asturias e Instituto de Investigaciones Marinas (CSIC), Vigo. 313 pp.

Ellis, R. (1999). The Search for the Giant Squid. Penguin Books (Londres, Reino Unido). 322 pp.

Transglobe films. 2005. “Proyecto Kraken: En busca del Calamar Gigante”.

Copyright del artículo © Óscar Soriano. Publicado originalmente en NaturalMente, revista del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). Se publica en www.TheCult.es con licencia CC, no comercial, por cortesía del MNCN.

Óscar Soriano

Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN–CSIC). Los artículos de Óscar Soriano se publican en www.TheCult.es por cortesía del MNCN con licencia CC no comercial.

ECOCULT041

Lobo (Oberon7up), ratonero de cola roja (Putneypics) y paisaje montañoso (Dominik Bingel), CC

ECOCULTdinosaurio

ECOCULTcaballo

Caballo islandés (Trey Ratcliff), garza real (David MK), vacas de las Highlands (Tim Edgeler), pavos (Larry Jordan) y paisaje de Virginia (Ed Yourdon), CC