Rembrandt y la luz de la sombra

Hace años, se pudo recorrer en la Biblioteca Nacional de Madrid una exposición compuesta de 146 grabados, un libro y un par de planchas de cobre debidos a la mano de Rembrandt. Las piezas fueron cedidas por la institución homónima de París.

Pocas muestras han podido recoger la huella manual de un artista como ésta, ya que el holandés solía él mismo dibujar directamente sobre el cobre y luego, imprimir sus series de imágenes.

En la penumbra protectora, con algo de reunión subterránea y secreta, la pequeñez de las imágenes obligaba a los visitantes a aproximarse mucho a las obras. A veces se las examinaba con una lupa. Entonces podía advertirse, en la densidad barroca de las imágenes, el trazo nervioso e insistente del grabador, la disolución de todo objeto en una trama temblorosa, reflejo acuático de objetos ausentes.

Ciertamente, el barroco ha jugado con esta reflexión, en ocasiones doble, de un mundo objetal descentrado y poroso.

Rembrandt anuncia la abstracción o señala que toda imagen es, vista de cerca, abstracta. Lo hicieron, tras él, Goya y su perro asomado a un plano abstracto de conmovidos amarillos, y Turner, dispersando en manchas de acuarela sus intentos de paisaje. Todo irá a proliferar en las mínimas huellas hormigueantes de Monet y su jardín japonés.

Rembrandt1

En estos espejos barrocos, Rembrandt ha dejado incontables autorretratos. Tantos, que no es posible imaginar su rostro. A veces aparece como un apacible burgués de Amsterdam, compuesto y seguro de su lugar en el mundo, al menos en su mundo, en su casa. Otras, disfrazado de personaje oriental en una ópera de Haendel. Otras, razonable artesano que empuña punzones y buriles. Otras, loco frenético, acaso asombrado ante la locura del mundo y capaz de descifrarla desde su propio frenesí, como Lear, Don Quijote o Hamlet.

Joven, maduro, viejo, solo o en pareja con una modelo anónima o la apetitosa Saskia, su segunda mujer, Rembrandt tiene todas las caras de la humanidad y ninguna estrictamente propia.

Rembrandt2

Nos propone ajustamos a nuestra identidad, es decir a un cuarto de espejos donde las miradas ajenas –los paseantes madrileños de esta primavera, por ejemplo– nos deshabitan a la vez que nos descubren, como en el verso de Octavio Paz. Eso somos: reflejos de reflejos, trazos de trazos, fugacidad de rostros en una lámina de pergamino que fue de cobre que fue de tinta que fue mano inquieta y ojo atento, capaz de volver a mirarse, a miramos, a dejarse mirar, en la convulsa superficie aguada del tiempo.

Copyright del texto © Blas Matamoro. Este artículo fue editado originalmente en Cuadernos Hispanoamericanos. El texto aparece publicado en TheCult.es (Thesauro Cultural) con el permiso de su autor. Reservados todos los derechos.

Blas Matamoro

Ensayista, crítico literario y musical, traductor y novelista, Blas Matamoro es un pensador admirado en todo el ámbito hispanohablante.

Nació en Buenos Aires y reside en Madrid desde 1976. Ha sido corresponsal de La Opinión y La Razón (Buenos Aires), Cuadernos Noventa (Barcelona) y Vuelta (México, bajo la dirección de Octavio Paz).

Dirigió la revista Cuadernos Hispanoamericanos entre 1996 y 2007, y su repertorio de ensayos incluye, entre otros títulos, La ciudad del tango; tango histórico y sociedad (1969), Borges y el juego trascendente (1971), Saint-Exupéry: el principito en los infiernos (1979), Saber y literatura: por una epistemología de la crítica literaria (1980), Genio y figura de Victoria Ocampo (1986), Por el camino de Proust (1988), Lecturas americanas (1990), El ballet (1998), Schumann (2000), Rubén Darío (2002), Puesto fronterizo. Estudios sobre la novela familiar del escritor (2003), Lógica de la dispersión o de un saber melancólico (2007), Novela familiar: el universo privado del escritor (Premio Málaga de Ensayo, 2010) y Cuerpo y poder. Variaciones sobre las imposturas reales (2012)

En el campo de la narrativa, es autor de los libros Hijos de ciego (1973), Viaje prohibido (1978), Nieblas (1982), Las tres carabelas (1984), El pasadizo (2007) y Los bigotes de la Gioconda (2012).

Entre sus trabajos más recientes, figuran la traducción, edición y prólogo de Consejos maternales a una reina: Epistolario 1770-1780 (Fórcola, 2011), una selección de la correspondencia entre María Teresa I de Austria y María Antonieta de Francia; la edición de Cartas sobre Luis II de Baviera y Bayreuth (Fórcola, 2013), de Richard Wagner; y la edición de Mi testamento (Fórcola, 2013), de Napoléon Bonaparte. Asimismo, ha publicado el ensayo El amor en la literatura (2015) y Alejo Carpentier y la música (2018).

En 2010 recibió el Premio ABC Cultural & Ámbito Cultural. En 2018 fue galardonado con el Premio Literario de la Academia Argentina de Letras a la Mejor Obra de Ensayo del trienio 2015-2017, por Con ritmo de tango. Un diccionario personal de la Argentina.

DECLINACION

logonegrolibros

Términos de uso y Aviso de privacidad. ISSN 2530-7169 (Ilustración: Kellepics, CC)

  • El olvidado William Cornwallis
    Escrito por
    El olvidado William Cornwallis William Cornwalis escribió unos Ensayos imitando los de Montaigne. En 1599. Un año en la vida de Shakespeare, Shapiro transcribe algunos fragmentos que recuerdan ideas expresadas por Shakespeare en sus obras. Son textos interesantes, así que me sorprendió…
  • Una historia alternativa
    Escrito por
    Una historia alternativa Hidalgos y samurais: España y Japón en los siglos XVI y XVII (Alianza, 1991), de Juan Gil, es un libro informadísimo, curioso y divertido que cuenta las relaciones hispanojaponesas en los siglos XVI y XVII.…

logonegrociencia

Comfreak, CC

Trestesauros500

Vlynn, CC

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Imagen © Richard Kingston (young rascal)

  • "Mundos mágicos" (1911), de F.W. Mader
    "Mundos mágicos" (1911), de F.W. Mader La ciencia-ficción va extendiéndose a otros países europeos, entre ellos Alemania. Aquí, Friedrich Mader imaginó una nave esférica, bautizada Sannah, que transportaba una tripulación hasta Marte para, a continuación, realizar el primer viaje –ida y…

logonegrolibros

MystycArtDesign, CC

logonegromusica

Fradellafra, CC

  • Ese músico llamado Verdi
    Escrito por
    Ese músico llamado Verdi Giuseppe Fortunino Francesco Verdi, el más italiano de los compositores, nació francés en Le Roncole, porque esta pequeña localidad era entonces un departamento napoleónico, el 10 de octubre de 1813 a las nueve horas de…

logonegroecologia

Coffy, CC

  • En serio, ¿esto nos importa un bledo?
    Escrito por
    En serio, ¿esto nos importa un bledo? Determinados dichos son bastante rotundos, tirando a mucho, y sin embargo, esconden grandes inexactitudes. En todo caso, si me diese por aburrirles con observaciones pesadísimas, seguro que emplearían contra mí la expresión que hoy vengo…

etimologia