Una antecesora española de Virginia Woolf

Una antecesora española de Virginia Woolf Imagen superior: Virginia Woolf fotografiada por Gisele Freund en su casa de Tavistock Square en 1939.

Mi percepción de muchas cosas (de tantas...) cambió la primera vez que leí Un cuarto propio, de Virginia Woolf. Tengo hasta tres ejemplares diferentes aunque, la verdad, no tengo ninguno. Por alguna razón, que desconozco, están "perdidos" entre la marabunta que es mi propio cuarto. Hasta tres ejemplares perdidos en doce metros cuadrados.

Cada vez que quería citar una de las muchas frases antológicas allí recogidas, me liaba la manta a la cabeza, desmontando torretas de libros, desapilando y volviendo a apilar cajas y más cajas de cuadernos... hasta que, exhausta, salía a la librería de turno y me compraba un nuevo ejemplar. Así hasta tres veces. Así hasta que me hice con una edición digital que, de momento, resiste, incólume, en todos mis variados dispositivos.

De todas las frases que, en su momento, subrayé y anoté, hubo una clave, que viró el rumbo de mis investigaciones y me ha traído, sin yo sospecharlo, hasta el momento actual. Una frase que repito cada vez que tengo oportunidad. Una sentencia que he incluido en no pocas de mis entrevistas o conferencias, tanto da. Una frase que dice así:

"Una mujer nacida con un gran talento en el siglo XVI se hubiera enloquecido, se hubiera tirado un balazo, o hubiera acabado sus días en una choza solitaria, fuera de la aldea, medio bruja, medio hechicera, burlada y temida..."

Hasta que leí esa frase de la Woolf, yo sólo me había interesado por la alquimia y por la magia desde la perspectiva masculina. Todos mis estudiados eran hombres. No me interesaban las brujas ni las hechiceras porque prevalecía, en mi mente, el discurso misógino. Un discurso, tan absurdo como falso, que hacía de ellas unas pobres perturbadas, alejadas de todo y de todos, recluidas en sus chozas solitarias, elaborando menjurjes hediondos. [Paréntesis: menjurje, sí, que es el término original, y no mejunje, la nueva variante aceptada por la RAE. A la RAE, ni agua].

Desde entonces, y de eso hace muchos años, empecé a interesarme por las brujas. Pensé que iba a ser cosa de poco tiempo. Que podría escribir algo al respecto y volver a mis ocupaciones habituales. Me equivoqué. De un aspecto pasé a otro, y a otro, y a otro más. Y, así, durante años. Acumulando información. Cambiando mi visión errada sobre estas mujeres fascinantes. Reivindicando, cada vez que podía, su verdadera personalidad. Negándome a aceptar que se las tratase de locas o perturbadas. Definiéndolas como sabias mujeres...

He publicado muy poco, por no decir nada, sobre este tema. Por alguna razón que desconozco es como si estuviera esperando la ocasión. De ahí que guarde la frase de la Woolf como oro en paño, a la espera de encabezar ese ansiado libro, que no sé cómo será, pero que será...

... Y así fue hasta este domingo. Porque este domingo, en pleno frenesí de búsquedas variopintas, apareció una frase que me dejó perpleja. Perpleja por lo inesperada. Una frase, escrita en un semanario editado en la Barcelona de finales del siglo XIX. Un semanario fundado por una sevillana y escrito únicamente por mujeres. Una frase que dice así:

"Todo progresa con pasos agigantados. Ayer, la mujer que sabía leer y escribir era una bruja, una endemoniada. Hoy, es apreciada de todos".

textowoolf

Barcelona, 1884. Y una firma: Rita Arañó y Prydro. Nada más. No he conseguido averiguar nada más de esta misteriosa Rita que, medio siglo antes que la Woolf, decía las mismas cosas... He de reconocerlo: vivo sin vivir en mi, que diría la docta de Ávila. Lo que menos me esperaba, a estas alturas de mis estudios sobre heterodoxas, era encontrarme a una Rita diciendo cosas así en la Barcelona de 1884. No sé qué pensar. No sé ni por dónde empezar. Sólo sé que, una vez más (y van...), siento la dejadez, rayana en el desprecio, con que tratamos a los nuestros. Y a las nuestras, que también existieron, que también se dejaron la piel en la lucha por todas las que ahora estamos aquí, licenciadas y doctoras, para que paguemos su esfuerzo con el silencio y el olvido...

Así que, querida Virginia, compartirás lugar de honor con Rita, recién descubierta, pero una más (ya) en mi panteón selecto. Seguro que te encantaría, no me cabe duda...

Copyright del artículo © Mar Rey Bueno. Reservados todos los derechos.

Mar Rey Bueno

Mar Rey Bueno es doctora en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid. Realizó su tesis doctoral sobre terapéutica en la corte de los Austrias, trabajo que mereció el Premio Extraordinario de Doctorado.

Especializada en aspectos alquímicos, supersticiosos y terapéuticos en la España de la Edad Moderna, es autora de numerosos artículos, editados en publicaciones españolas e internacionales. Entre sus libros, figuran El Hechizado. Medicina , alquimia y superstición en la corte de Carlos II (1998), Los amantes del arte sagrado (2000), Los señores del fuego. Destiladores y espagíricos en la corte de los Austrias (2002), Alquimia, el gran secreto (2002), Las plantas mágicas (2002), Magos y Reyes (2004), Quijote mágico. Los mundos encantados de un caballero hechizado (2005), Los libros malditos (2005), Inferno. Historia de una biblioteca maldita (2007) e Historia de las hierbas mágicas y medicinales (2008).

Asimismo, ha colaborado en obras colectivas con los siguientes estudios: "El informe Vallés: modificación de pesas y medidas de botica realizadas en el siglo XVI" (en La ciencia en el Monasterio del Escorial: actas del Simposium, 1993), "Fray Esteban Villa y los medicamentos químicos en la Farmacia española del siglo XVII" (en Monjes y monasterios españoles: actas del simposium, 1995), "La biblioteca privada de Juan Muñoz y Peralta (ca. 1655-1746)" y "Los Orígenes de dos Instituciones Farmacéuticas españolas: la Real Botica (1594) y el Real Laboratorio Químico (1694)" (en Estudios de historia de las técnicas, la arqueología industrial y las ciencias: VI Congreso de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 1996), "Servicio de farmacia en la guerra contra la Convención francesa" y "La difusión de epidemias febriles y su tratamiento en la guerra contra la Convención nacional francesa" (en III Congreso Internacional de Historia Militar: actas, 1997), "La influencia de la corte en la terapéutica española renacentista" (en Andrés Laguna: humanismo, ciencia y política en la Europa renacentista. Congreso Internacional, Segovia, 1999), "Vicencio Juan de Lastanosa, inquisidor de maravillas: Análisis de un gabinete de curiosidades como experimento historiográfico" y "El coleccionista de secretos: Oro potable, alquimistas italianos y un soldado enfermo en el laboratorio lastanosino" (en El inquiridor de maravillas. Prodigios, curiosidades y secretos de la naturaleza en la España de Vicencio Juan de Lastanosa, 2001), "La instrumentalización de la Espagiria en el proceso de renovación: las polémicas sobre medicamentos químicos" y "La institucionalización de la Espagiria en la corte de El Hechizado" (en Los hijos de Hermes: alquimia y espagiria en la terapéutica española moderna, 2001), "El debate entre ciencia y religión en la literatura médica de los novatores" (en Silos: un milenio: actas del Congreso Internacional sobre la Abadía de Santo Domingo de Silos, vol. 3, 2003), "El Jardín de Hécate: magia vegetal en la España barroca" (en Paraíso cerrado, jardín abierto: el reino vegetal en el imaginario religioso del Mediterráneo, 2005), "Los paracelsistas españoles: medicina química en la España moderna" (en Más allá de la Leyenda Negra: España y la revolución científica, 2007) y "El funcionamiento diario de palacio: la Real Botica" (en La corte de Felipe IV 1621-1665: reconfiguración de la Monarquía católica, 2015).

logonegrolibros

  • Cómo no ser un cenizo
    Escrito por
    Cómo no ser un cenizo En La búsqueda de la felicidad comparé tres textos escritos por Casanova, Lichtenberg y Darwin acerca de la búsqueda de la felicidad. Reconozco que siento una gran afición por los pensadores que se muestran optimistas…
  • ¿Qué pasa con el pasado?
    Escrito por
    ¿Qué pasa con el pasado? Pertenezco a la promoción de jovencitos que estudiábamos la secundaria en los años cincuenta del siglo pasado. Teníamos un pretérito, si se quiere, más sencillo que el actual. La humanización de los primates databa de…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Leonora en el infierno
    Escrito por
    Leonora en el infierno Esta fotografía no pertenece a ninguna ciudad alemana en plena era nazi. Esta fotografía se hizo en el Madrid de la posguerra y pertenece a la Gran Vía madrileña, entonces rebautizada como José Antonio, a…

Cartelera

Cine clásico

  • El Pato Donald: biografía no autorizada
    Escrito por
    El Pato Donald: biografía no autorizada Comenzaré por mencionar lo que es de dominio público, y forma eso que, de forma grandilocuente, llamamos el imaginario colectivo. Me refiero a todo aquello que nos sugiere este personaje gruñón y entrañable: aventuras sin…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • H. G. Wells: Cuentos (1894-1921)
    H. G. Wells: Cuentos (1894-1921) La figura de H.G. Wells como padre fundador de la ciencia-ficción moderna es compleja y llena de matices. Introdujo en el romance científico una imaginación retorcida, gótica, inspirada en Mary Shelley o Edgar Allan Poe,…

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Viajando con Novák
    Escrito por
    Viajando con Novák A veces, la historia tiene un gusto dramático por las parábolas. Vaya como ejemplo de los más amables el de Vítezslav Novák (1870-1949), a quien tocó ser súbdito del Imperio Austrohúngaro durante un medio siglo,…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • Kraken, el monstruo de las mil caras
    Escrito por
    Kraken, el monstruo de las mil caras Podría decir que el kraken es, casi con total seguridad, el monstruo marino por antonomasia. Quizás porque el término Kraken ha ido englobando y engullendo multitud de monstruos diferentes, valgan como ejemplo la Scilla de…