El destino de Cristóbal Colón

El destino de Cristóbal Colón Imagen superior: “Homenaje del Nuevo Mundo a Cristóbal Colón” (1892) de José Santiago Garnelo (1866-1944).

El 20 de mayo de 1506, moría Cristóbal Colón. Dicen quienes le conocieron que era alto y delgado. De nariz aguileña y ojos garzos, sus cabellos habían encanecido prematuramente. Cuentan que era afable con los extraños y suave con los conocidos. De hablar sobrio y discreta conversación, todos coinciden en afirmar que era dueño de un secreto que ni a sus patrocinadores podía revelar.

Durante toda su vida se esforzó por borrar las pistas que condujeran a sus verdaderos orígenes y auténtica personalidad. Sus primeros biógrafos le hacen genovés, hijo de un tejedor que hacía las veces de guardián en la Torre y Puerta dell'Olivella y que terminó regentando una taberna en la villa de Savona.

El hombre que abrió nuevos horizontes a la vieja Europa, que puso ante ella un mundo nuevo, no quería acabar sus días cardando lana o vendiendo frascas de vino. Así pues, decidió tomar las riendas de su vida y, apenas despuntada la adolescencia, se inició en las artes de la marinería, oficio para el que pronto mostró maña y talento.

Navegó por el Mediterráneo, unos dicen que como corsario, otros que como agente comercial de la Señoría de Génova. Un feroz combate, frente al Cabo de San Vicente, dio con sus huesos en una playa lusitana. Fue así, de una manera providencial, como llegó al país que en aquel entonces era vanguardia de los Descubrimientos náuticos en todo el litoral africano.

Su pasión por el mar no le dejó mucho tiempo varado en tierra firme. Conocido ya el Mediterráneo, se decidió a explorar las costas atlánticas. Primero Inglaterra y la lejana Thule. Luego el cabo Bojador y los tórridos litorales guineanos. Años de navegación que le curtieron como experto marino y consumado conocedor de los mares más frecuentados por los europeos de su tiempo.

Fue entonces cuando decidió poner en marcha su plan, ese que había estado elaborando durante años, mientras surcaba las azules aguas de su Mediterráneo natal. Tenía los conocimientos precisos, la experiencia apropiada. Sólo necesitaba un mecenas que financiase su proyecto. Seis años tardó en conseguirlo, apenas dos meses en demostrar y demostrarse que todo era cierto: Cristóbal Colón había nacido para la Historia.

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Imagen superior: Isabel la Católica en tanto en cuanto "patrona" de Cristóbal Colón... Los ingleses todavía están tirándose de los pelos de las barbas por no haber aceptado el ofrecimiento de Bartolomé Colón. Ambos hermanos se ofrecieron a todos los reyes de la Cristiandad... ¡sólo una mujer aceptó el reto!

Copyright del artículo © Mar Rey Bueno. Reservados todos los derechos.

Mar Rey Bueno

Mar Rey Bueno es doctora en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid. Realizó su tesis doctoral sobre terapéutica en la corte de los Austrias, trabajo que mereció el Premio Extraordinario de Doctorado.

Especializada en aspectos alquímicos, supersticiosos y terapéuticos en la España de la Edad Moderna, es autora de numerosos artículos, editados en publicaciones españolas e internacionales. Entre sus libros, figuran El Hechizado. Medicina , alquimia y superstición en la corte de Carlos II (1998), Los amantes del arte sagrado (2000), Los señores del fuego. Destiladores y espagíricos en la corte de los Austrias (2002), Alquimia, el gran secreto (2002), Las plantas mágicas (2002), Magos y Reyes (2004), Quijote mágico. Los mundos encantados de un caballero hechizado (2005), Los libros malditos (2005), Inferno. Historia de una biblioteca maldita (2007) e Historia de las hierbas mágicas y medicinales (2008).

Asimismo, ha colaborado en obras colectivas con los siguientes estudios: "El informe Vallés: modificación de pesas y medidas de botica realizadas en el siglo XVI" (en La ciencia en el Monasterio del Escorial: actas del Simposium, 1993), "Fray Esteban Villa y los medicamentos químicos en la Farmacia española del siglo XVII" (en Monjes y monasterios españoles: actas del simposium, 1995), "La biblioteca privada de Juan Muñoz y Peralta (ca. 1655-1746)" y "Los Orígenes de dos Instituciones Farmacéuticas españolas: la Real Botica (1594) y el Real Laboratorio Químico (1694)" (en Estudios de historia de las técnicas, la arqueología industrial y las ciencias: VI Congreso de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 1996), "Servicio de farmacia en la guerra contra la Convención francesa" y "La difusión de epidemias febriles y su tratamiento en la guerra contra la Convención nacional francesa" (en III Congreso Internacional de Historia Militar: actas, 1997), "La influencia de la corte en la terapéutica española renacentista" (en Andrés Laguna: humanismo, ciencia y política en la Europa renacentista. Congreso Internacional, Segovia, 1999), "Vicencio Juan de Lastanosa, inquisidor de maravillas: Análisis de un gabinete de curiosidades como experimento historiográfico" y "El coleccionista de secretos: Oro potable, alquimistas italianos y un soldado enfermo en el laboratorio lastanosino" (en El inquiridor de maravillas. Prodigios, curiosidades y secretos de la naturaleza en la España de Vicencio Juan de Lastanosa, 2001), "La instrumentalización de la Espagiria en el proceso de renovación: las polémicas sobre medicamentos químicos" y "La institucionalización de la Espagiria en la corte de El Hechizado" (en Los hijos de Hermes: alquimia y espagiria en la terapéutica española moderna, 2001), "El debate entre ciencia y religión en la literatura médica de los novatores" (en Silos: un milenio: actas del Congreso Internacional sobre la Abadía de Santo Domingo de Silos, vol. 3, 2003), "El Jardín de Hécate: magia vegetal en la España barroca" (en Paraíso cerrado, jardín abierto: el reino vegetal en el imaginario religioso del Mediterráneo, 2005), "Los paracelsistas españoles: medicina química en la España moderna" (en Más allá de la Leyenda Negra: España y la revolución científica, 2007) y "El funcionamiento diario de palacio: la Real Botica" (en La corte de Felipe IV 1621-1665: reconfiguración de la Monarquía católica, 2015).

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