Superando las TIC: ahora las TAC

Superando las TIC: ahora las TAC Imagen superior: hackNY.org / @matylda, CC

Como receptora de todos los conflictos, dilemas y avances sociales y científicos, la escuela se preguntó hace unos años por el uso educativo de las nuevas tecnologías. Así nacieron los proyectos basados en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Se trataba de conocer herramientas, muchas de ellas auténticas revelaciones para un entorno profesional de no iniciados.

La aparición de las TIC en los centros educativos marcó la línea divisoria entre aquellos que se engancharon a ellas y esos otros que las repudiaron. La resistencia a los cambios que supone la informática fue feroz en muchos casos. Todavía hoy hay quien añora las juntas de evaluación en las que se “cantaban” las notas, o esa forma de hacer horarios que consistía en usar enormes sábanas de papel con chinchetas de colores.

La tecnología digital es, como sabemos, persuasiva e invasora. También es fácil si uno se pone a ello. Intuitiva y limpia. Aunque, en un primer momento se pensó que generaría burocracia, lo cierto es que la ahorra. Requiere, como todo, un manejo adecuado y una organización simplificada pero estructurada. Conceptos empresariales entraron entonces en los colegios e institutos. Los directivos de los mismos tuvieron que realizar el enorme esfuerzo de ponerse al día. La gestión de centros, cada vez más compleja, tuvo en las TIC un aliado.

Los procesos pedagógicos, por su parte, empezaron a moverse al hilo de esta presencia porque ¿cómo renunciar a usar todos estos avances en las propias aulas? Al igual que suele ocurrir en otros territorios, fueron grupos pioneros los que comenzaron a integrar las TIC, tanto en la gestión de los centros como en las aulas. Las normas le fueron a la zaga. Aunque deberíamos tener en cuenta que, ya en 1998, la UNESCO había dado a conocer el Informe Delors, en el que aparecían los cuatro ejes básicos del aprendizaje en los que había que incidir: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir. Estos procesos son de tal calibre que la tecnología y su democratización están incidiendo de forma clara desde hace años.

Los detractores de la tecnología en la escuela, son también detractores de la tecnología en la vida. Pero han olvidado una cuestión esencial: la identidad digital no está separada de nuestra identidad general, sino que forma parte de ella. Y, queramos o no, salvo hecatombe atómica o quinta glaciación, no se espera que esto retroceda. Por lo tanto, lo lógico es darse cuenta y aceptar que usamos tecnología para adquirir conocimiento, para afrontar situaciones diarias de la vida, para desarrollar nuestra propia autonomía, para trabajar en equipo y para gestionar conflictos.

Al hilo de la introducción de las TIC en las escuelas surgieron instrumentos digitales de interés que se fueron sucediendo de forma vertiginosa: el correo electrónico para la comunicación, las plataformas virtuales, las webquest, las cazas del tesoro, las miniquest, las actividades en JClic, toda una serie de herramientas variadas y llenas de posibilidades. El objetivo primero era familiarizarse con las TIC, esto es, alfabetizarse digitalmente. Por primera vez en la historia de la educación los alumnos tenían más facilidad y más cercanía con un instrumento de aprendizaje que el profesor. Ellos son nativos digitales y los adultos somos inmigrantes digitales. De la rapidez con que un adulto se ha incorporado al uso normal y natural de las TIC en su vida depende su adaptación al medio y su permanencia confortable en la sociedad de la comunicación.

Los problemas de esta integración digital en el ámbito educativo han sido muchos y aún perviven en determinados entornos: el contexto, la cultura previa, las prácticas educativas establecidas desde hace años, los sistemas de sentido común, las relaciones de poder, el miedo al cambio, las rutinas escolares, el pensamiento profesional sobre qué es enseñar y qué es aprender, la desconfianza hacia la técnica, la escasa cultura científica, la mala planificación de los procesos de formación del profesor… todo esto ha servido para dificultar la digitalización de la escuela y, sobre todo, ha dado lugar a que el proceso se detenga en el medio y no en el fin. Es decir, se ha adelantado en el uso de la informática pero no en la concepción del aprendizaje a partir de esta herramienta. Es decir, tenemos mucho de TIC, pero poco o casi nada de TAC.

Porque ¿qué son las TAC?

Llamamos TAC a las Tecnologías del aprendizaje y el conocimiento, que utilizan las TIC como herramienta e implica una formación suficiente para emplearlas de modo adecuado, generando una metodología de trabajo innovadora, ajustada a las necesidades de este momento y propiciando un cambio de mentalidad en el docente y en el alumno.

La escasa planificación del proceso de integración de las TIC en la educación ha dado lugar a que existen diferentes niveles de uso y conocimiento de las mismas por parte de los docentes, desde los que no quieren todavía saber nada a los que están muy avanzados. Son estos grupos avanzados los que ya han superado el enseñar informática y actúan enseñando con la informática.

Conectivismo y personalización son los dos elementos claves de esta metodología. Una metodología que no es ajena para nada a los grandes interrogantes que nos estamos planteando en la escuela en estos momentos del siglo XXI acerca de nuestra utilidad y de la competencia que generan otros entornos de aprendizaje que tienen la misma o más incidencia que la educación reglada en los niños y jóvenes.

Otras teorías emergentes como los sistemas ecológicos de orientación vocacional y profesional, las inteligencias múltiples, el papel de las habilidades sociales y de la inteligencia emocional en el curriculum o la necesidad de mejorar el papel de la creatividad y del autoaprendizaje, tienen también incidencia en este cambio fundamental que supone una mirada absolutamente distinta al entorno académico.

Las TAC inciden en un uso reflexivo de las TIC y en una aplicación concreta a la vida del estudiante y al propio proceso de aprendizaje. No sirve de nada enseñar herramientas aisladas a los profesores sin que estos no comprendan la lógica de las computadoras o de Internet, es decir, cuando no han internalizado los mecanismos básicos comunes de empleo de estas herramientas y la relación entre ellas. Se trata de entrar en la “trastienda digital” en ver lo que está al otro lado del espejo.

Como se ha señalado en foros de expertos, basar el aprendizaje en el uso de herramientas TIC concretas únicamente es un error, porque cambian tanto que es imposible conocerlas todas y dominarlas. Lo adecuado, si queremos que redunde en beneficio directo de la práctica educativa del docente y del alumno es orientarlas a usos formativos, para que se pueda aprender más y mejor. Si esto lo hacemos así estaremos dando lugar a una nueva metodología con el objetivo último de ponerla al servicio de la adquisición de conocimientos.

Resumimos. Las TIC son únicamente una herramienta. Su uso escolar no deja de ser un utillaje más, como el libro de texto o la explicación del profesor. Es cuando se utilizan para funcionar de una forma diferente en el aula como damos sentido a la digitalización.

En la sociedad actual es imposible aprenderlo todo. Los conocimientos son tan amplios y las fuentes de los mismos tan diversas que ningún alumno puede transitar por el sistema educativo con la seguridad mínima de que va a adquirir ni siquiera lo básico. Porque hay muchos de ellos que van cambiando con el paso del tiempo, un tiempo mucho más rápido de lo que estamos acostumbrados a medir. Por eso, el sentido del informe Delors se vuelve nítido: aprender a aprender es el objetivo básico. Las TIC uno de los medios instrumentales para lograrlo. Las TAC, la apuesta metodológica del siglo XXI para lograr que sociedad y escuela no mantengan un divorcio efectivo, sino que ambas incidan en el uso responsable, adecuado y adaptado de las herramientas que la sociedad de la comunicación nos ofrece.

Copyright © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 3, 4) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

Social Profiles

logonegrofinal0

Erik Shoemaker, CC

  • Cómo ser infiel a un autor
    Escrito por
    Cómo ser infiel a un autor Cuando leí en 2006 El nuevo pensamiento, un libro dedicado a Franz Rosenzweig, me quedé con la sensación de que había ideas muy interesantes pero que era necesario ser infiel a Rosenzweig, a sus verdaderos deseos…
  • Muera madame Bovary
    Muera madame Bovary La muerte por ingestión de arsénico de doña Emma Bovary ha dado mucho de que hablar. Ni más ni menos que nuestra ¿Cómo ves? ha abordado el tema de la explicación bioquímica de…

logonegrociencia

Maneed, CC

  • Soy totalmente... genoma
    Soy totalmente... genoma El genoma humano se ha puesto muy de moda. Y no es extraño, pues —tal como repiten una y otra vez los medios de comunicación—, su desciframiento fue uno de los avances más importantes que…
  • La Veneranda Tertulia Hispalense
    Escrito por
    La Veneranda Tertulia Hispalense En aquel verano del 2006 no trabajamos sobre América, como habíamos hecho hasta entonces (1). Nos centramos en los fundadores de la Veneranda Tertulia Hispalense, la más antigua Academia de Medicina de la culta Europa. Ya…

Cartelera

Cine clásico

  • Cecilia, al otro lado
    Escrito por
    Cecilia, al otro lado He soñado con ello muchas veces. Viendo a Brando, por ejemplo, en el memorable tennessee Un tranvía llamado deseo. No resultaba extraño, desde luego, que Vivian Leigh lo mirara como se mira a un hombre,…

logonegrofuturo2

Josh Eiten, CC

logonegrolibros

Colgreyis, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

logonegroecologia

Somadjinn, CC

  • ¿99% chimpancé y 50% banano?
    Escrito por
    ¿99% chimpancé y 50% banano? Parte 1 Sabemos que nuestros parientes más cercanos son los dos tipos de chimpancé (el común y el bonobo), que comparten con el ser humano un ancestro común que vivió hace seis millones de años.…

bannernewsletter1