Los efectos especiales de Star Wars: Episodios II y III

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Las tareas de efectos visuales de El Ataque de los Clones eran tan inmensas que cuatro de los dieciséis supervisores de ILM tuvieron que compartir el trabajo; haciéndose, cada uno, responsable principal de una o más secuencias de acción, así como de tomas específicas de efectos que tienen lugar a lo largo de la película.

Dan Gregoire y David Dozoretz, los supervisores de previsualización y efectos especiales que dirigían al equipo de animación por ordenador, crearon una primera y provisional versión de la película.

"Mantenemos una estrecha relación con lo que hace el departamento de arte", asegura Gregoire. "Tenemos que ser el primer grupo de artistas que pone en práctica el trabajo de los diseñadores".

El equipo de animación por ordenador desempeñó un papel clave en la película, proporcionando, con rapidez y de forma esquemática, guiones sinópticos en movimiento, más de 4000 tomas, para su posterior uso por parte del director, los actores, los montadores y los artistas de efectos a fin de obtener una visión previa del aspecto final que tendrían las escenas.

Gregoire observa que con los adelantos de la tecnología, en los últimos años el trabajo de animación por ordenador no sólo es más rápido, sino que también tiene un aspecto mejor que nunca. Usando infografía de resolución comparativamente baja, los artistas de animación por ordenador escenificaron algunas de las secuencias de más acción y con más efectos del Episodio II.

La rica paleta de colores y ambientes de la película, ideada por los supervisores de diseño de conceptos Erik Tiemens y Ryan Church, fue uno de los trabajos más emocionantes salidos del departamento de arte. Tiemens y Church también elaboraron los diseños de importantísimas escenas ambientadas en una fábrica de droides y en un recinto de ejecuciones, así como el de la culminante escena de la batalla.

Sus ilustraciones de producción de fotogramas clave sirvieron de enlace entre el arte conceptual y el trabajo final de los artistas encargados de la trama y el equipo de efectos especiales de ILM.

"Algo parecido a una visión previa de esquemas de iluminación, ambientes y colores", afirma Church. Y Tiemens añade: "Nuestro trabajo consistía en dar vida al vacío de la pantalla azul en forma de paisajes ambientales por medio de las pinturas de producción".

Las mayores posibilidades dramáticas de El Ataque de los Clones atrajeron a Tiemens y Church al proyecto. "Nos encantaba que George Lucas y Rick McCallum quisieran entremezclar una sensación de drama y carácter temperamental tan frecuentemente como aparece en los paisajes norteamericanos de principios del siglo pasado, como los creados por Thomas Moran y Albert Bierdstadt", dice Tiemens.

Otro reenganchado del Episodio I, el diseñador de producción Gavin Bocquet, salva la distancia que separa las imágenes artísticas del departamento de diseño de una realidad en la que Lucas pudiera plantar sus cámaras.

Evidentemente encantado de tener una vez más la oportunidad de construir una galaxia de fantasía, Bocquet observa que entre los sesenta y ocho decorados que diseñaron y construyeron él y su equipo, un escenario que destaca en especial es un sórdido club nocturno de Coruscant. Allí, los transeúntes y la chusma de los bajos fondos se mezclan, montan jaranas, beben y juegan.

"Es muy grato entrar en ese tipo de mundos y ver cómo disfruta la gente en nuestro loco universo", nos participa Bocquet. Él y su equipo también realizaron el exterior del club nocturno y el callejón cercano, que sirve de plataforma de lanzamiento a una emocionante escena de persecución que comienza en lo alto de los cielos de Coruscant y aterriza en las entrañas de la metrópolis.

Bocquet reprodujo meticulosamente el plató de la cocina del hogar de Owen y Beru que aparece en el Episodio IV: La Guerra de las Galaxias. La recreación de una parte de la historia de la saga tuvo especial significación para Bocquety su equipo. "Al igual que otros escenarios de Tatooine, el hogar es una parte de la historia de la familia Skywalker", advierte. "Creo que cualquiera que esté dentro del mundo de Star Wars se siente muy en sintonía con los ambientes tunecinos de Tatooine".

A continuación, Bocquet reconstruyó las estancias del Consejo Jedi para que su aspecto se ajustara al de La Amenaza Fantasma. Para ahorrar tiempo, realizó algunos ajustes en el plató del Consejo para crear otros ambientes Jedi, tales como las oficinas de Yoda y Mace Windu, la sala de análisis de los Jedi y una galería de entrenamiento para los Jedis.Los ambientes más nuevos de la película tenían sus propios retos y recompensas.

El apartamento de Padmé y la oficina del Canciller Supremo Palpatine estaban más detallados y eran más personales que la mayoría de los demás platós de Star Wars, al igual que la casa de verano de Padmé, que cuenta con un gran comedor de mármol en el que Anakin y Padmé comparten una cena romántica.

El legado de ILM

La trilogía original Star Wars produjo un impacto capital en la forma como se creaban los efectos visuales. Con el fin de poner en práctica sus ideas de efectos visuales para Star Wars, Lucas fundó la compañía de efectos Industrial Light & Magic, que introdujo la tecnología informática en el mundo del cine y revolucionó los efectos especiales. Desde entonces, ILM ha sido galardonada con dieciséis Premios Oscar a los Mejores Efectos Visuales, así como con Premios al Logro Técnico y Científico por los decisivos adelantos producto de su trabajo.

Esa tradición de pioneros en el trabajo de efectos se prolongó con el "paquete de apoyo digital" del Episodio I, que convirtió mundos de fantasía en reales a la vez que mantenía una apariencia realista en la que el metraje de acción real de los actores tenía cabida. No sólo los fondos, sino también muchos de los escenarios, los vehículos e incluso personajes fueron generados informáticamente. En el noventa y cinco por ciento de los fotogramas de La Amenaza Fantasma, que abarcan casi dos mil tomas, se empleó trabajo digital.

Habiendo "vuelto a descubrir la pólvora" con el paquete de apoyo digital en el Episodio I, ni Lucas ni ILM estaban dispuestos a dormirse en sus laureles para la nueva película. "Aún estamos aprendiendo", dice Lucas, "avanzando paso a paso, mejorando nuestra forma de hacer las cosas y aprendiendo a pensar de forma diferente acerca de cómo crear los mundos y criaturas de la saga".

El mundo digital también desempeña un papel clave en la creación de los exóticos y dispares mundos del Ataque de los Clones, incluidos el planeta océano Kamino, el mundo de rocas Geonosis, y dos ambientes ya consolidados del universo de Star Wars: el planeta ciudad Coruscant y Naboo, un paraíso pacífico e idílico.

John Knoll, que supervisó las secuencias de la carrera de naves y las de las naves espaciales del Episodio I, se ocupó de una intensísima persecución que muestra a Anakin y Obi-Wan viajando a cientos de millas por hora en un bólido, persiguiendo a un mortífero cazador de recompensas a gran altura sobre las calles de Coruscant.

La escena, que arroja a sus personajes, y a los espectadores, en medio de un denso tráfico y alrededor de edificios de más de un kilómetro de altos, utiliza más de trescientas tomas de efectos.

Knoll también supervisó otra persecución a alta velocidad; esta vez a través de un campo de asteroides. Knoll llama a la secuencia una "escena que rima" con la famosa secuencia de los asteroides de El Imperio Contraataca.

Otra secuencia supervisada por Knoll transcurre en un inmenso circo Geonosiano, donde nuestros héroes combaten con tres monstruos nuevos en Star Wars: el reek, parecido a un toro; el leonino nexu y el acklay, una criatura semejante a un crustáceo.

Fuera de este circo, se desarrolla una épica batalla que nos da un anticipo de la inmensidad de las Guerras de los Clones a las que, por primera vez, se hizo breve referencia en La Guerra de las Galaxias.

Doscientos Jedis y cientos de miles de soldados clónicos recién fabricados se enfrentan a un número semejante de droides de combate; enormes caminantes AT-TE de seis patas y aspecto temible (que sirven de enlace visual con los caminantes AT-TE del Imperio Contraataca) y gigantescos droides con misiles.

Esta escena, la de mayores proporciones de cualquier película Star Wars, fue supervisada por Ben Snow.

Snow y Dennis Muren, éste último un veterano del original y pionero trabajo de efectos de Star Wars, y supervisor de los efectos de la inmensa batalla terrestre del Episodio I, así como de las secuencias submarinas, supervisó igualmente una escena de gran escala que se desarrolla en una enorme instalación de fabricación de droides.

Ambos crearon la totalidad del entorno de la fábrica: una enorme sucesión de salas interconectadas hechas de máquinas, brazos robóticos e inacabables hileras de cintas transportadoras.

Pablo Helman, de ILM supervisó los más pacíficos ambientes de Naboo, que en El Ataque de los Clones sirve de escenario a los primeros indicios del amor entre Anakin y Padmé, algo prohibido para un Jedi. Helman y su equipo crearon amplios panoramas hasta entonces nunca vistos, cataratas y una casa de campo donde florece el amor.

El reino digital también se extendió a la creación de algunos de los personajes del Ataque de los Clones.

Rob Coleman, director de animación, supervisó una nueva criatura creada por ordenador conocida como Dexter Jettster. Un enorme personaje salido directamente de una película de detectives de los años cuarenta, Dexter facilita información fundamental a Obi-Wan en sus intentos de aclarar un misterio que nace del intento de asesinato de Padmé.

Un tipo que "ha estado en todos sitios y ha hecho de todo", luce cuatro enormes brazos y manos amén de una camisa mugrienta, un delantal grasiento y unos pantalones con tendencia a la caída.Coleman y su equipo dieron vida a los Kaminianos, seres elegantes, altos, de cuello esbelto que nos susurran ecos de las clásicas criaturas de ciencia ficción.

Los Kaminianos, fabricantes de clones, constituyen un marcado contraste con los primitivos Geonosianos, de apariencia de insectos, que trabajan en fundiciones subterráneas creando droides.

Coleman también hizo realidad algunos de los personajes creados por ordenador conocidos por todos los incondicionales de Star Wars, incluido un Yoda completamente generado así. Los efectos informáticos permiten a Yoda moverse más, lo que a su vez permitió al personaje desempeñar un papel más central en la acción y el drama que en sus anteriores apariciones en Star Wars.

"La oportunidad de trabajar en Yoda como personaje GO fue uno de los puntos culminantes del trabajo en esta película", asegura Coleman, quien también observa que Lucas dio el visto bueno para el Yoda GO sólo después de que extensas pruebas demostraran que Coleman y su equipo podían "representar" el papel.

Las anteriores encarnaciones de Yoda en la pantalla fueron definidas por Frank Oz, cuyo trabajo puso el listón muy alto para Coleman. La presencia de Oz siempre se hizo sentir durante y después de la producción del Episodio II; el brillante intérprete y realizador cinematográfico vuelve a prestar su singular talento vocal, y Coleman estaba decidido a permanecer fiel a la esencia de la marioneta y la actuación de Oz.

Otros personajes GO ya conocidos que vuelven son el mezquino negociante de chatarra Watto (cuya voz es, de nuevo, la de Andy Secombe en la versión original) y Jar Jar Binks, un favorito de los admiradores más jóvenes de la saga.
Ahmed Best vuelve a prestar su voz al incompetente Gungan que ahora es un respetado miembro del Senado a la vez que conserva, en especial cuando se excita, algunos de sus característicos rasgos infantiles.

Fantasías de venganza

Más aún que en las anteriores entregas de la saga Star Wars, en La Venganza de los Sith hay mundos y ambientes que no podrían encontrarse escudriñando nuestro planeta para localizar exteriores adecuados. Para crear experiencias auténticamente ultramundanas, el guionista-director George Lucas, y el productor Rick McCallum recurrieron una vez más a los magos de Industrial Light & Magic, la más destacada factoría de efectos visuales de la industria del entretenimiento, que fue fundada para crear los efectos de Una nueva esperanza.

La Venganza de los Sith tiene más de 2.200 tomas de efectos visuales, superando los récords de las anteriores películas de la saga Star Wars y situándose a años luz de otras producciones que han hecho uso intensivo de los efectos visuales, como la trilogía El señor de los anillos.

"Hay algunas tomas con 50 ó 60 elementos distintos, la mayoría de los cuales el espectador ni siquiera se dará cuenta de que son efectos", dice el productor, McCallum. Muchos de esos efectos 'invisibles' fueron esenciales para crear los ocho planetas que aparecen en la película, más que en ninguna otra película de la saga.

Lucas encargó a dos supervisores de efectos visuales de ILM, John Knoll y Roger Guyett, compartir la enorme carga de los efectos visuales, y cada uno de ellos se responsabilizó de determinadas secuencias de acción y tipos de efectos que tienen lugar a lo largo de toda la película. Rob Coleman intervino de nuevo como director de animación, retomando la función que le valió sendas candidaturas al Oscar por La Amenaza Fantasma y El Ataque de los Clones.

Entre las más espectaculares tomas supervisadas por Knoll, que tiene más de una década de experiencia de trabajo en efectos visuales para películas de la saga Star Wars y ha colaborado estrechamente con Lucas durante toda la fase de preproducción y fotografía de la primera unidad, destaca la secuencia de la batalla con que se abre La Venganza de los Sith.

En las alturas del cielo del planeta urbano de Coruscant se libran los últimos compases de las Guerras de los Clones en una escala grandiosa, mientras Obi-Wan y Anakin intentan un audaz rescate del Canciller Palpatine, que ha sido capturado por las fuerzas separatistas.

La escena se distingue de las numerosas batallas representadas en las películas de la saga Star Wars porque no transcurre en el espacio exterior, sino en las regiones más altas de la atmósfera de Coruscant. "Ambientarla ahí nos dio la oportunidad de crear rastros de humo, fuegos, y otros efectos pirotécnicos que no existirían en el vacío del espacio exterior", explica Knoll.

Roger Guyett supervisó la creación del planeta volcánico Mustafar, donde Obi-Wan y Anakin sostienen su épico duelo. Guyett sabía que el realismo era un componente esencial del traicionero entorno de corrientes de lava y explosiones de magma en el que Obi-Wan y Anakin libran su duelo a muerte.

"Queríamos transmitir la atmósfera de peligro en el mundo que los rodea durante su duelo", explica Guyett. "Es un combate clásico entre dos personajes muy poderosos. El entorno que los rodea refuerza la sensación de amenaza que produce la lucha. Quería que fuera tan impredecible y tan hostil como fuera posible, y, por supuesto, que fuera tan ardiente como el infierno. Una especie de cataratas del Niágara en un mundo de lava".

Los elementos de Mustafar generados informáticamente se combinaron con metraje rodado en vivo en el Etna y con máscaras digitales y elaboradas maquetas supervisadas por el supervisor de maquetas de ILM, Brian Gernand.

Algunas de las 'miniaturas' de Gernand medían más de 10 metros y fueron elementos importantes para añadir textura y realismo al entorno. Gernand y su equipo crearon la reluciente 'lava' con metilcelo, un espesante que se usa habitualmente en los batidos. Bombearon miles de litros de lava a través de la minuciosamente detallada maqueta, creando un río de casi un metro y medio de ancho que atravesaba el centro de la enorme miniatura.

La Venganza de los Sith incluye la primera visita jamás realizada en la gran pantalla al planeta de origen de los wookiees, Kashyyyk, un mundo de vegetación exuberante cubierto por inmensos bosques. John Knoll creó varias tomas generales del planeta, mientras que Guyett supervisó la escena de una descomunal y encarnizada batalla en la que cientos de wookiees arremeten osadamente contra las fuerzas separatistas.

Gernand y sus maquetistas construyeron una detallada miniatura del 'árbol heroico' y los artistas de ILM superpusieron efectos visuales para crear un bosque Kashyyyk con aparente vida propia.

Para el planeta nunca antes visto de Utapau, escariado por enormes hondonadas circulares, Knoll supervisó una frenética persecución y un combate mano a mano entre Obi-Wan y el cabecilla androide, el General Grievous, mientras que el equipo de Gernand creó maquetas de una enorme dolina y una ciudad de Utapau.

Otros de los mundos que se ven en La Venganza de los Sith son un inusitado ambiente poblado de exóticos hongos gigantes y otros tipos de vegetación; Alderaan, el mundo idílico donde viven el senador Bail Organa y la futura princesa Leia; Naboo, donde nació Padmé, y la desolada Tatooine, que Luke, el hijo de Anakin, llamará su hogar.

ILM también colaboró en una secuencia que los aficionados al cine llevan décadas esperando ver: el momento en que Anakin se transforma en el siniestro Darth Vader. Roger Guyett ha dotado a la escena de grandeza con una iluminación inspirada en el cine negro y haces de luz intensamente concentrados. "El efecto es en parte como el de una sala operaciones y en parte como el de una cámara de tortura", señala. "Aun así, la escena tiene una inesperada fuerza emocional".

Muchos de los personajes más inolvidables de La Venganza de los Sith han sido creados exclusivamente por los diseñadores de ILM. El director de animación, Rob Coleman, supervisó 90 minutos de animación, más que en ninguna otra película de la saga Star Wars.

Coleman comenta que la recreación infográfica del maestro Jedi Yoda tal vez sea el logro más destacado del departamento de animación. "Habíamos creado un Yoda digital para El Ataque de los Clones, pero en aquel momento la técnica era demasiado reciente", añade Coleman. "En esta película, Yoda es un personaje secundario muy importante, tiene más tiempo de pantalla y más diálogos. Hemos disfrutado enormemente explorando ese nuevo escalón interpretativo del personaje".

Coleman señala que su equipo también ha realizado importantes avances en la representación física del personaje. "Esta vez, la piel de Yoda tiene un aspecto mucho más realista", explica. "Además, la reproducción digital de su ropa es más sofisticada".

Si en El Ataque de los Clones pudimos ver por primera vez la impresionante destreza de Yoda con el sable láser, en La Venganza de los Sith se enfrenta a retos aún más difíciles, en los que es mucho más lo que está en juego.

En la Cámara del Senado, Yoda se bate con un temible enemigo en un combate épico del que dependen el destino de la República y el futuro del propio Yoda.

Entre los personajes completamente nuevos creados en ILM están el infame General Grievous, la escalofriante simbiosis de alienígena y androide que comanda un ejército de androides aparentemente infinito.

"George Lucas quería un antagonista visualmente interesante que representara a la tecnología que, al final, consumirá a Anakin", explica Coleman. "Es una versión temprana de la tecnología utilizada para salvar a Darth Vader, pero, en el caso de Grievous, la tecnología no funciona del todo bien, y por eso, aunque es temible, no deja de ser algo frágil. Es un canalla insidioso y despreciable con una tos perruna, y hemos disfrutado de lo lindo trabajando con él, porque nos encanta crear a los malos de la película".

Copyright de imágenes, sinopsis y notas de prensa de Star Wars: TM & © Lucasfilm Ltd. 2009. Twentieth Century Fox Film Corporation. Cortesía de Hispano Foxfilm. Reservados todos los derechos.


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