Crítica: "The Machine" (Caradog W. James, 2013)

El espectador de cine fantástico y de ciencia ficción es un público siempre agradecido, especialmente si hablamos de ciencia ficción británica. De ahí que, desde Dr Who a  series actuales como Black Mirror o Utopía, los problemas que enfrentan a la humanidad con la tecnología o la crítica a la inteligencia artificial hayan dado grandes frutos en la pequeña y gran pantalla anglosajona. 

El género subsiste gracias a producciones pequeñas y medianas, y la película que nos ocupa, con un presupuesto limitado pero muy bien aprovechado, nos arrastra a un resurgir del tema de la rebelión de las máquinas haciendo un excelente uso de sus recursos, ambientaciones y caracterizaciones.

Caradog James (Little White Lies, 2006) no solo se ha encargado en esta ocasión de la dirección de su segunda película, sino también de la escritura del guión, situando el escenario en un futuro incierto en medio de una moderna Guerra fría con China. La fabricación de un soldado ciborg capaz de acabar con ella es tarea del programador Vincent McCarthy (Toby Stephens), perteneciente al Ministerio de defensa británico. Gracias a la cuestionable falta de ética en el proceso de su creación, la máquina adquiere sensibilidad humana, desembocando en una suerte de monstruo de Frankenstein hipermoderno con tintes de Terminator. Se crea así una muy interesante reflexión sobre la relación entre biología y tecnología; la dualidad entre la inocencia y la brutalidad asesina del androide nos transporta irremediablemente a una reflexión sobre las tres leyes de la robótica de Isaac Asimov.

Merece mención especial la actriz Caity Lotz, quien lleva la batuta interpretativa del filme y resulta impecable en sus papeles tanto de humana como de máquina.

La acompañan Toby Stephens, la actriz iraní Pooneh Hajimohammadi y el veterano Denis Lawson, en un guiño a los fans de Star Wars, que además funciona perfectamente como villano traidor y conspirador.

Sin ofrecer grandes dosis de acción o profundidad (la relación entre el programador y su hija se aborda con cierta torpeza), la película se convierte en un fascinante festival visual y sonoro gracias a una excelente y onírica iluminación, con ecos de Blade Runner, plagada de claroscuros, y a una inmejorable banda sonora con el punto techno de los clásicos del género en los setenta y ochenta.

El trabajo de fotografía y los efectos especiales destacan aún más si tenemos en cuenta el bajo presupuesto de la película. Los temas que trata no son nuevos ni mucho menos, pero el film desempeña a la perfección la función de revisar los modos de interpretar el futuro en los grandes clásicos del cine y la literatura fantásticos.

Nos encontramos en un momento de gran efervescencia en el ámbito de la ciencia ficción con citas ineludibles en el panorama cinematográfico. The Machine es sin duda una de ellas y festivales como Tribeca o PiFan ya se han encargado de señalarlo. Yo me atrevería incluso a afirmar que estamos ante una producción con madera de clásico de culto. El tiempo se encargará de confirmarlo o desmentirlo.

Sinopsis

Con un mundo inmerso en la segunda Guerra Fría, el Ministerio de Defensa Británico busca un arma que le permita ganar la batalla: la creación de un soldado androide, y nadie mejor para conseguirlo que el brillante programador Vincent McCarthy. Un error de programación en su primer intento le llevó a esconder aún mas sus investigaciones y refugiarse bajo tierra de miradas indiscretas. Pronto elaborará la máquina perfecta, el clon humano, la simulación de una mujer bella y a la vez peligrosa que será la clave para terminar con la guerra. Sin embargo, el programador, no contó con la sensibilidad humana que esta máquina iba a desarrollar, y que pondría todos los planes del gobierno en peligro. Caity Lotz (The Pact) que interpreta a "The Machine", que se convertirá sin duda en el personaje más humano de la película.

Copyright del artículo © Irene Galicia del Olmo. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Red & Black Films. Cortesía de Alimpro Films. Reservados todos los derechos.

Irene Galicia del Olmo

Irene Galicia es licenciada en Historia del Arte y y Máster oficial en Cultura Contemporánea: Literatura, Instituciones artísticas y Comunicación cultural (UCM y Fundación Ortega y Gasset).

Su conocimiento del mundo artístico queda de manifiesto en una trayectoria profesional que le ha llevado a trabajar para galerías (Depósito 14) y en publicaciones especializadas (Arte y Parte).

En el mundo editorial, ha trabajado para empresas como Langenscheidt, Libsa, Ópera Prima y Jaguar Ediciones. Asimismo, sus artículos han aparecido en medios como la Revista Osaca (suplemento dominical de Diario de Ávila, Diario de Burgos, Diario Palentino, El Día de Valladolid, El Adelantado de Segovia, La Tribuna de Albacete, La Tribuna de Ciudad Real, La Tribuna de Puertollano, La Tribuna de Talavera y La Tribuna de Toledo).

 

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