Crítica: "Su mejor historia" ("Their Finest", Lone Scherfig, 2016)

El cine clásico no ha sido olvidado del todo. Todavía nos quedan directores como Clint Eastwood o Steven Spielberg, a los que “les sale” sin esfuerzo, incluso se diría que sin querer. Luego están los intentos de imitación, que suelen quedar en esfuerzos bienintencionados, pero de sabor artificial.

Su mejor historia es un magnífico ejemplo de cine clásico pero contemporáneo. No trata emular estilos ni tics, pero sí se ajusta al arte de antaño, ofreciendo una narración precisa, sin alardes ni histerismos, elegante en su puesta en escena, con un guión que no trata al espectador con condescendencia y un impecable reparto que convierte a los personajes en seres reales de carne y hueso.

Estamos ante una película que transcurre en los años de la II Guerra Mundial, durante la concepción y rodaje de un film británico propagandístico. Casi por accidente, una mujer entra en el equipo de guionistas, donde tiene que hacerse valer en un momento histórico en el que las mujeres comenzaron a ejercer trabajos tradicionalmente destinados a los hombres (con la intención de que fuera una situación temporal, claro).

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¿Un film feminista? Entre otras cosas, sí, pero libre de sermones. La siempre deslumbrante Gemma Arterton vuelve demostrar que una de las mejores actrices actuales al encarnar a una mujer real, con sus momentos de heroicidad y de inseguridad, como cualquier persona. Una mujer cuya lucha no sólo es contra el enemigo nazi, sino también contra los que la ningunean y contra ella misma, educada ‒como tantas‒ en la idea de que su vida depende de lo que decidan los hombres.

Su mejor historia se puede etiquetar como drama de época, pero también como comedia romántica, en el mejor sentido del término. Nada que ver con lo que lleva ofreciendo el subgénero desde la dañina y anti-romántica Pretty Woman (Garry Marshal, 1990).

En realidad, una de las mayores virtudes de esta inesperada joyita es la diversidad de emociones que produce ‒de nuevo, nos remitimos a su clasicismo‒. Es una de esas películas con risas, sonrisas y lagrimones en las que todos sus elementos, todos (dirección, guión, montaje, fotografía, música, reparto, etc.), funcionan a la perfección, como un reloj suizo, para que el espectador se involucre y sienta una conexión emocional con los personajes (además de Gemma Arterton, el resto de los actores y sus respectivos personajes son colosales, en especial ese robaplanos que es Bill Nighy).

Excelente cine británico y orgulloso de serlo, dirigido una danesa, Lone Scherfig. ¿Desconcertante? No tanto, piensen que Hamlet es la obra cumbre de las letras inglesas.

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Sinopsis

Durante la II Guerra Mundial, una compañía de cine de Londres recibe el encargo de hacer una película optimista para levantar la moral de la población. Necesitan que la historia tenga un "toque femenino" y deciden incorporar a una mujer al extravagante grupo de guionistas. Así llega la gran oportunidad para Catrin Cole, una joven secretaria que se convierte en una pieza esencial para crear una gran película e inspirar a toda una nación.

La película está dirigida por Lone Scherfig (An education, Italiano para principiantes) y está ambientada en Londres durante la Segunda Guerra Mundial mostrando el importante papel que jugó el cine para mantener la esperanza de una nación.

La novela de Lissa Evans Their Finest Hour and a Half, aunque llegó a ser considerada para el Premio Orange de narrativa en 2009, no llamó demasiado la atención. Es por ello que resulta sorprendente que la historia llegase, de manera independiente, a las manos dos productores del cine británico, y que esto sucediese casi al mismo tiempo.

Amanda Posey dio sus primeros pasos en el cine trabajando para Stephen Woolley. Desde entonces ha alcanzado mucho éxito: ha sido nominada al Oscar por An Education y más recientemente por Brooklyn. Woolley, que acababa de recibir el aval de varias nominaciones para su película Carol, es un productor famoso, con una larga trayectoria en el cine británico. Fue nominado al Oscar por El juego de lágrimas. También ha sido productor de Entrevista con el vampiro y de Pago Justo. Como londinense conocido por sus películas de época sobre su ciudad, se sintió atraído por el tema y el período, así como el contenido cinematográfico y la magnífica prosa de la novela de Lissa Evans. Sin embargo, fue la combinación de los sorprendentes retratos de personajes y el humor inteligente lo que le subyugó.

"Me encantó el libro tanto que decidí averiguar si los derechos de adaptación al cine estaban libres para Number 9 –mi productora-, y cuál no fue mi sorpresa al descubrir que otra persona estaba haciendo una oferta por los derechos, y esa persona era Amanda", cuenta Woolley.

Amanda Posey cuenta cómo se enamoró de esta novela, y por qué pensó que Gaby Chiappe, que aún no había escrito ningún guión para un largometraje, era la persona perfecta para el trabajo.

"Había leído dos de las anteriores novelas de Lissa Evans y realmente me encantaba su narrativa, así que siempre había tenido un interés en su obra", cuenta. "Tiene una riqueza increíble y una gran profundidad en los detalles; me encantó la evocación que hace ese período de la guerra. Arrojaba luz sobre un momento de la historia del cine británico que rara vez ha llamado la atención antes, pero lo hacía en el contexto de esta historia, de una joven que desarrolla sus talento como escritora y que aprende sobre la vida y sobre el amor a través de esa colaboración entre el proceso de escribir y el de hacer una película."

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © BBC Films, Welsh Government, Pinewood Pictures, Ingenious Media, HanWay Films, Wildgaze Films, Number 9 Films, Film i Väst, Filmgate Films, Ripken Productions, Lionsgate. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Periodista, crítico de cine y especialista en cultura pop. Es autor de diversos estudios en torno a géneros cinematográficos como el terror y el fantástico. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic, el folletín y la literatura pulp.

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