Crítica: "Regresión" (Alejandro Amenábar, 2015)

El boom de Amenábar me tocó en plena juventud, cuando estudiaba Comunicación Audiovisual con sueños absurdos de cineasta, como tantos otros. Justo en aquellos momentos, surgió de la nada este joven talento, que además triunfaba con películas de género. Vamos, el sueño de cualquier chaval aficionado al celuloide (por entonces, existía el celuloide). Con esto quiero decir que sufrí en primera persona ese fenómeno de los 90 que se podría denominar La Tabarra con Amenábar.

Por varias razones, que se podrían reducir a la brasa que dio el grupo Prisa para promocionar a su niño prodigio, Amenábar se convirtió en un ser mítico, un Genio del Cine, el nuevo Orson Welles. Y además era de aquí, de Madrid (bueno, nacido en Santiago de Chile).

Hablamos de un veinteañero que, con una o dos películas en su haber (cuya calidad no discutiremos en esta ocasión), soltaba por esa boquita críticas contra John Ford, Hitchcock o John Carpenter, recibiendo por ello aplausos en lugar de collejas.

En fin, toda esta vorágine mediática y este fenómeno fan estrambótico están mucho mejor descritos en el cómic Mis problemas con Amenábar, de Jordi Costa y Darío Adanti. Háganse un favor y léanlo. Sean ustedes admiradores o detractores del cineasta, lo disfrutarán enormemente.

El caso es que, como todo en la vida, la tormenta amainó y, después del previsible batacazo de Ágora (2009), todos descansamos, incluyendo el director.

Ahora vuelve con Regresión, un thriller ni peor ni mejor que sus anteriores películas, y esa cosa tan grande e irritante que es La Opinión General empieza a señalar los defectos de la película (es tramposa, es genérica, no tiene mojo, recicla ideas ajenas... cosas así). Defectos que, en realidad, ya estaban presentes en films tan encumbrados como Abre los ojos o, sí, Tesis. La intocable y maravillosa Tesis.

Regresión es un film de buena factura, con buen aspecto. Con una realización “a la americana”, cuando eso significaba corrección, pero carente de verdadera chispa, de ese toque distintivo y arriesgado que tienen las películas memorables.

Se trata de una de esas historias de detective involucrado en un caso de tintes irracionales que, poco a poco, va cediendo en su férrea racionalidad ante la presencia de “lo extraño”. Hay cientos de ejemplos previos, pera citemos, por ejemplo, las estupendas El corazón del ángel o En la boca del miedo.

Regresión goza de un reparto repleto de excelentes actores de varias edades, incluyendo secundarios tan infalibles como David Thewlis, Dale Dickey o un casi invisible Julian Richings. Encabezan el elenco el entrañable Ethan Hawke y Emma "Hermione" Watson.

Como de costumbre, Amenábar, cuya soltura con la cámara es evidente, no demuestra destreza en la dirección de actores, acentuando la naturaleza estereotipada de los personajes, en lugar de humanizarlos y hacerlos más creíbles.

¿Es Regresión una mala película? No, es un thriller agradable a la vista y de lograda ambientación, pero que no llega a lograr la desazón buscada, y al que le faltan litros de suspense.

En definitiva, es como uno de esos casos secundarios de Expediente X. Un caso tan secundario que ni el FBI ni Mulder tienen interés en él y son los polis de la ciudad los que tienen que resolverlo.

Muchos de ustedes ya sabrán que al final de Regresión hay un giro muy discutido, que no vamos a destripar. Juzguen ustedes, pero a un servidor le parece que el desenlace es demasiado ingenuo en sus intenciones didácticas y un poquitín ceñudo. Insisto: vean y juzguen, pero cualquier parecido que encuentren entre Regresión y las joyas del cine satánico o brujeril será mera coincidencia u "homenaje".

Sinopsis

Minnesota, 1990. El detective Bruce Kenner (Ethan Hawke) investiga el caso de la joven Angela (Emma Watson), que acusa a su padre, John Gray (David Dencik), de cometer un crimen inconfesable. Cuando John, de forma inesperada y sin recordar lo sucedido, admite su culpa, el reconocido psicólogo Dr. Raines (David Thewlis) se incorpora al caso para ayudarle a revivir sus recuerdos reprimidos. Lo que descubren desenmascara una siniestra conspiración.

La nueva película de Alejandro Amenábar no es una inmersión directa en el suspense, en palabras de Fernando Bovaira, productor del film: "Regresión se acerca más a una combinación de géneros; que ha llevado a Alejandro a subvertirlos. El título es muy adecuado porque de alguna manera la película de lo que trata es de la extrañeza, de la complejidad de la mente humana".

"Algunas de las cosas que se narran en Regresión encajarían en la temática de terror", explica Alejandro Amenábar, "aunque el tratamiento es de thriller psicológico con altas dosis de policíaco. Los referentes han sido sobre todo thrillers y películas de terror americanas de los 70: El Exorcista, La Semilla del Diablo, entre otros, porque había algo de contención que me apetecía rescatar. En Los Otros la inspiración fueron películas de los 40, 50 y 60; y aquí de los 70. Quería rescatar el tono sobrio e incluso pausado de muchas de ellas. Pero sobre todo, tomarme muy en serio lo que estábamos contando". El respeto por el género permeó en todos los equipos que han formado parte del proyecto, desde los actores a los responsables de la factura visual del film.

"Cuando Alejandro me propuso hacer esta película", dice Daniel Aranyó, director de Fotografía, "me dijo que para él era muy importante que en todo momento la historia fuera muy creíble. Que en todo momento te sintieras viendo las películas de los años 70, donde había una contención en el lenguaje y una sobriedad que hacía mucho más cercana la relación con los personajes y la credibilidad de lo que te estaban contando. Teníamos que huir del artificio en el que hoy en día mucha gente se apoya para crear suspense o thriller. Y dejar que la historia te fuera guiando pausadamente".

"Es una película de suspense hecha desde la seriedad", dice Alejandro Amenábar. "Me gustan las películas de suspense o de terror que no están hechas desde una distancia irónica. También me gustan esas como espectador, pero en general prefiero las que se toman en serio el género. Regresión no es una película de terror. Es una película sobre el miedo, sobre la fragilidad de la mente, sobre cómo el miedo a veces nos atenaza y nos impide pensar y discernir".

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © FilmNation Entertainment, First Generation Films, Himenóptero, Mod Producciones. Cortesía de Universal Pictures. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Periodista, crítico de cine y especialista en cultura pop. Es autor de diversos estudios en torno a géneros cinematográficos como el terror y el fantástico. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic, el folletín y la literatura pulp.

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