Crítica: "La modista" (Jocelyn Moorhouse, 2015)

La editorial Lumen publicó recientemente la traducción del libro en el que se basa esta película: The Dressmaker (La modista), escrito por Rosalie Ham. Una historia “femenina” que tiene el atractivo adicional de lo que se podría llamar el efecto “Cámbiame”, es decir, la conversión del aspecto físico de una persona a través de una ropa elegante y glamourosa.

Hay algo de mágico en el hecho de que alguien posea la habilidad de cambiar la mentalidad, al menos superficialmente, de una comunidad, a través de un elemento material. Por eso esta película me ha recordado a Chocolat (2000), de Lasse Hallström, que protagonizó Juliete Binoche: la afición al dulce y a los placeres de la gastronomía como elemento subversivo contra una sociedad conservadora al máximo que ha arrumbado los sentimientos y que oculta los hechos del pasado.

Aquí, el argumento que exhibe Tilly, la joven moderna, educada en Europa, que regresa a Dungatar, una pueblo de la Australia más profunda, es la ropa. Su habilidad para diseñar, cortar, coser, fruncir y rematar, es su arma poderosa, la que esgrimirá en ese combate que debe librar con sus vecinos, con su pasado y, lo que es mucho peor, con su propia madre, Molly (Judy Davis).

modista2

Kate Winslett, cuyo físico se presenta de forma tan desigual en las películas que protagoniza, es aquí Tilly Dunnage, una mujer estilosa, elegante y sofisticada. Todo lo contrario de lo que en ese territorio perdido se considera adecuado. Y debe cargar con una leyenda negra que pesa sobre ella desde la infancia y con la animadversión materna, expresada en las frases de su encuentro: qué haces aquí, por qué has vuelto, puedes irte cuando quieras.

Hay otra arma no prevista en todo ese recorrido sentimental por su pasado, en esa venganza bien dispuesta a base de hilo y aguja: el amor. En una película de modistas, de vestimentas y looks que cambian al paso de la protagonista, es el amor el aditamento que complementa, mejor que un bolso, unos zapatos o un sombrero, la acción y el argumento.

Teddy (Liam Hemsworth) es el hombre que conquistará el corazón de la modista y lo hace a través de una convincente interpretación y una evidente química entre los actores, algo nada fácil cuando se trata de buscar partenaires a la voluble e inteligente Kate.

Esta especie de comedia-western-disparate cinematográfico tiene el encanto de mostrarnos los años cincuenta con todos sus aditamentos en lo que se refiere al maquillaje (rabillos en los ojos, labios rojos, piel blanca), peinados (melenas onduladas, recogidos bajos) y vestuario (abrigos y vestidos con cinturas estrellas y amplias faldas, sombreros, escotes palabra de honor, pamelas, gabardinas, guantes, bolsos).

Una de las estrellas de la película es la máquina de coser Singer, que usa Tilly para convertir a las poco agraciadas chicas del pueblo en mujeres deseables que triunfan en los bailes comarcales. No es poca cosa haber aprendido en París con Madeleine Vionnet.

El vestuario de la película lo firma una prestigiosa profesional, Marion Boyce, que despliega su arte en ropa disonante con ese aire de poblado del oeste abandonado que tiene el pueblo. Pero es precisamente esa discordancia la que nos encanta. Cómo cambiar el exterior puede llevar consigo el cambio de las emociones…y el resarcimiento de los dolores del pasado. A todo ello contribuye un espacioso reparto, encabezado por Kate Winslet y que cuenta con nombres como Liam Hemsworth, Judy Davis, Hugo Weaving, Julia Blake, Sarah Snook y Sacha Horler, entre otros.

modista3

Sinopsis

La modista nos cuenta la historia de 'Tilly' Dunnage (Kate Winslet, ganadora de un Óscar por El lector), una mujer con un gran talento.. y con ganas de venganza. Tras varios años trabajando como diseñadora para las casas de moda más exclusivas de París, vuelve a su pueblo natal en el desierto australiano para reconciliarse con Molly (Judy Davis, nominada al Óscar en dos ocasiones), su excéntrica madre, y para recordar y reparar su pasado. Una vez allí Tilly, armada con su máquina de coser y sus dotes para la alta costura, transformará a las mujeres del pueblo, cobrándose una dulce vendetta con aquellos que le hicieron daño. También se enamorará de Teddy McSwiney (Liam Hemsworth), un joven que poco tiene que ver con ella.

Cuando en el año 2000 se publicó la novela The Dressmaker, a la productora, Sue Maslin, el nombre de su autora, Rosalie Ham, le resultó familiar. "Fui al colegio con una tal Rosalie Ham, que resultó ser la escritora", explica. "Las dos crecimos en un pueblecito llamado Jerilderie, en la parte sur de Riverina, en Nueva Gales del Sur, y fuimos juntas a un internado en Melbourne. De pequeñas teníamos que coger un autobús que tardaba cinco horas y media en llegar a Jerilderie y que nos dejaba allí en medio de la noche para que nos recogieran nuestros padres".

Sue leyó la novela y enseguida se enamoró de ella, porque reflejaba, sin nostalgias ni sentimentalismos, algo puro, sincero, divertido y trágico sobre lo que supone crecer en un pueblo pequeño, "la clase de lugar donde todos conocen todos los chismes de los demás y donde se toleran las peores maldades y excesos siempre y cuando no te consideren un forastero".

Rosalie Ham cuenta que fue "a un taller de escritura creativa donde te decían: 'Vais a escribir como ejercicio una novela, que probablemente no veréis publicada porque casi nadie consigue que le publiquen la primera novela que escribe'. Así que pensé, muy bien, meteré de todo en la novela y 'todo' terminó siendo todos los grandes temas: la muerte, el matrimonio, la traición". Así es como nacieron Tilly Dunnage, su madre Molly y el pueblo ficticio de Dungatar.

El personaje de Tilly está inspirado, al menos en parte, en la madre de Rosalie. "Mi madre vivía en Jerilderie. Se divorció y eso generó un cierto escándalo en torno a ella. A partir de ese momento tuvo que ganarse la vida como costurera. Vi el contraste entre ella, costurera, y las señoras acomodadas del pueblo, que lo único que querían era que mi madre les hiciera trajes maravillosos. Lo que pretendía en la novela era contrastar a Tilly, como alguien aparentemente inferior, pero en realidad increíblemente hermosa y superior, con los habitantes del pueblo", cuenta Rosalie. "Me encantaba la idea de que pudiera volver al pueblo después de muchos años y fuera como esa piedra que lanzas al agua y genera alrededor de ella unas ondas que se van alejando cada vez más. Era una idea que captaba algo con lo que me identificaba", añade.

Conseguir los derechos de la película, sin embargo, resultó un poco más difícil. Sue recuerda que se puso en contacto con Rosalie, "porque estaba deseando saber si había alguna forma de que pudiera hacerme con los derechos de la película, pero, desgraciadamente, ya se lo habían asignado a otra productora. De todas formas, quedamos y volvimos a retomar la relación de nuestra infancia. Por aquel entonces, no hablamos de cómo convertir el libro en una película, porque ya tenía los derechos otra productora, pero empezamos a jugar al golf. Las dos jugábamos muy mal, pero no hay nada mejor que estar en un curso de golf con una novelista hablando de la vida, de la muerte y del universo. Un día Rosalie, dando vueltas a mi alrededor, me dijo: 'Los derechos de The Dressmaker salen a la venta, ¿te interesarían?' y yo le conteste algo así como: '¡¡¡SÍ!!!".

Rosalie Ham tuvo que enfrentarse al miedo natural de todos los novelistas al 'ceder' su trabajo. Sin embargo, la renovada amistad y el entendimiento mutuo con Sue Maslin lo hicieron más fácil.

Para Sue Maslin estaba claro desde el principio que no iba a ser una película de bajo presupuesto. Los decorados y el vestuario iban a ser de la época y no solo eso, sino diseños de alta costura de la época. "A esto se unía el hecho de que la película iba a ambientarse en el campo, cuidando de mil y un detalles, lo que suponía que iba a ser una de las películas australianas con un presupuesto muy alto".

Para poder disponer de ese presupuesto, el reparto era fundamental. Sue y Jocelyn empezaron a pensar desde el principio en actrices de suficiente talla y tirón en la taquilla, y que tuvieran el talento y la variedad de registros que se necesitaban para interpretar a Tilly. Como la propia Jocelyn declara: "Desde que la vi en Criaturas celestiales, siempre he adorado a Kate Winslet y he deseado trabajar con ella. Cuando estaba escribiendo el guión y pensaba en quién podría interpretar a Tilly, Kate era mi preferida, por su fuerza, su belleza, su sensualidad y también por el hecho de que pudiera convertirse en un personaje tan complejo".

Copyright del artículo © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Apollo Media, Amazon Studios, Film Art Media, Screen Australia. Cortesía de Vertice360. Reservados todos los derechos.

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 3, 4) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

Social Profiles

logonegrolibros

  • Sherlock Holmes, científico
    Escrito por
    Sherlock Holmes, científico Alexandra von Schelling en la reseña y entrevista que se publicó en El Mundo (“Para que Watson sea como Sherlock”) proponía un destacado que me parece muy acertado: “El detective de Conan Doyle tiene un valor científico/moral: el…
  • Salomé
    Escrito por
    Salomé Muchas son las lecturas que provoca Salomé. No casualmente, han imaginado a la princesa de Judea pintores como Gustave Moreau, Tiziano, Henri Regnault, Federico Beltrán-Masses y Georges Rochegrosse. El personaje también ha fascinado a los…
  • La edad del universo
    Escrito por
    La edad del universo Los cálculos sobre la antigüedad del universo ofrecen horquillas de más y menos que, para la medida del tiempo humano, resultan inimaginables. Las mediciones aceptan que hubo un big bang, o sea una…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Sobrenatural
    Sobrenatural La ciencia se dedica a estudiar la naturaleza. ¿Y qué es la naturaleza? Todo lo que existe a nuestro alrededor. Las ciencias naturales se concentran en el mundo físico: el cosmos, nuestro planeta, las sustancias…
  • Cultura del esfuerzo
    Escrito por
    Cultura del esfuerzo "Expediente brillante, recursos escasos". Durante años, esta coletilla fue repetida hasta la saciedad en las conversaciones del trío calavera, a saber, mis dos amigas de infancia y la que esto escribe. Íbamos juntas al colegio…

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Gloria y desdicha del Mozart final
    Escrito por
    Gloria y desdicha del Mozart final Mucho ha tardado La clemenza di Tito en conseguir un lugar en las temporadas y grabaciones de ópera. Podría decirse que no antes de la década iniciada en 1970, con la Nueva Edición corregida y…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC