Crítica: "El nacimiento de una nación" (Nate Parker, 2016)

Existe una película con este mismo título, famosa por ser una de las producciones más incómodas de historia del cine: por un lado, fue una cinta esencial en el desarrollo del lenguaje cinematográfico, pero por otro, se trata de uno de los films más moralmente nauseabundos que se recuerdan.

El nacimiento de una nación (2016) no es, desde luego, un remake de aquel largometraje de 1915, dirigido por D.W. Griffith. Un siglo después, por fortuna, no parece una buena idea presentar la historia de la fundación de Ku Klux Klan desde una perspectiva heroica, así que el director, guionista y protagonista Nate Parker nos sitúa unas décadas antes de la Guerra de Secesión para contarnos la historia real de un personaje fascinante: Nat Turner.

Turner, esclavo de una plantación, llamó la atención de sus amos por su facilidad para la lectura. Sorprendió a todos al transformarse en uno de los primeros predicadores baptistas afroamericanos y acabó encabezando una breve y sangrienta rebelión contra los blancos, al estilo Espartaco. Aquí es interpretado con convicción y ternura por el propio Nate Parker, si bien su trabajo tras la cámara y tras el teclado no llega a ser tan potente como su labor actoral.

Con un aspecto descolorido, más bien televisivo, y un tono desangelado, la película cuenta una historia interesante de una forma nada llamativa. Hay que exceptuar algunos momentos de intenso suspense emocional, especialmente esos en los que el esclavo ha de predicar a los suyos para convencerles de que aguanten los abusos de sus amos.

Por lo demás, asistimos a las secuencias habituales en las historias sobre esclavitud, ya sean en el cine comprometido o el de explotación: azotes, abusos sexuales, capataces sádicos, personas de bien que en realidad son hipócritas…

Cualquiera con sangre en el cuerpo reaccionará con enfado o con tristeza ante esas escenas. Lo cual está bien, en especial si recordamos que la esclavitud, aunque algunos lo ignoren, todavía existe en muchas partes del mundo, y convendría hacer algo al respecto.

El Nacimiento 2

Al igual que en películas recientes y tan dispares como Silencio (Martin Scorsese, 2016) o Hasta el último hombre (Mel Gibson, 2016), el compromiso del protagonista con su religión, las luchas internas respecto a su fe y las contradicciones entre sus creencias y el propio mundo son un punto clave en El nacimiento de una nación.

De hecho, ese conflicto interior resulta más interesante que la propia rebelión, la cual es contada de una manera apresurada, casi pasando de puntillas, no sabemos si para no manchar la imagen del personaje (al fin y al cabo, aquella revuelta, como todas, también se llevó por delante a mujeres y niños) o para no añadir un extra de violencia a un relato ya de por sí bastante cargado de sangre y dolor.

Aunque nos resulte increíble, hoy asistimos a tensiones raciales que los más optimistas ya pensábamos que serían cosa del pasado. En ese sentido, películas como El nacimiento de una nación (tanto la antigua como la de Turner) bien se merecen un visionado para que no olvidemos que el racismo y la opresión no traen nada bueno.

En todo caso, la pregunta que da miedo formular sería: ¿Realmente han servido para algo todos los films que se han hecho con esa intención?

Sinopsis

Ambientada en el Sur de Estados Unidos treinta años antes del estallido de la Guerra de Secesión y basada en hechos reales, El nacimiento de una nación narra la historia de Nat Turner (Nate Parker), un instruido esclavo y predicador cuyo propietario, Samuel Turner (Armie Hammer), que atraviesa por dificultades económicas, acepta una oferta para utilizar la predicación de Nat para someter a esclavos rebeldes. A medida que va siendo testigo de innumerables atrocidades –de las que son víctimas él mismo, su esposa Cherry (Aja Naomi King) y sus compañeros de esclavitud—, Nat organiza un levantamiento con la esperanza de llevar a su pueblo a la libertad.

La rebelión de Nat Turner: Cronología

2 de octubre de 1800: Nat Turner, hijo de un esclavo raptado en África Occidental, nace en la granja de Virginia propiedad de Benjamin Turner. Ese mismo año, el esclavo virginiano Gabriel Prosser planea una gran rebelión de sus hermanos pero cuando se filtra la noticia, Prosser y 25 de sus seguidores son ahorcados. (Gabriel’s Rebellion: The Virginia Slave Conspiracies of 1800 and 1802, de Douglas R. Egerton). Se dice que, desde su nacimiento, Turner presentaba señales físicas de ser un profeta, y que aprendió a leer a una edad muy temprana. (Nat Turner: A Slave Rebellion in Memory and History, de Kenneth Greenberg).

Fecha desconocida entre 1810 y 1811: El padre de Nat huye de la plantación de Turner. (Nat Turner and the Rising In Southampton County, de David F Allmendinger Jr.).

Fecha desconocida de 1817: Se asegura que Turner está empezando a experimentar visiones religiosas. Pronto se le conoce como "el predicador esclavo". (The Confessions of Nat Turner, de Thomas Gray).

Fecha desconocida entre 1821 y 1822: Turner se casa con una esclava de nombre Cherry. (The Land Shall Be Deluged in Blood: A New History of the Nat Turner Revolt, de Patrick H. Breen).

Febrero de 1831: Un eclipse solar se convierte en una señal para Turner de que es hora de actuar. Comienza a celebrar reuniones secretas con sus compañeros de esclavitud Hark Travis, Henry Porter, Samuel Francis, Will Francis y Nelson William a fin de esbozar una estrategia para organizar una revuelta que tenga éxito. (The Confessions of Nat Turner and Related Documents, de Kenneth S. Greenberg).

21 de agosto de 1831: La rebelión de los esclavos comienza a última hora de la noche cuando Turner, que tiene 31 años, y otros compañeros le dan la vuelta a la tortilla asesinando a sus "amos" mientras éstos duermen. Los rebeldes se desplazan de casa en casa por Southampton, liberando esclavos, incrementando su ejército y, en última instancia, matando a aproximadamente a 60 personas blancas a cuchilladas, hachazos, garrotazos y tiros (Fires of Jubilee, Oates).

23 de agosto de 1831: La rebelión de los esclavos se dirige hacia el arsenal de Jerusalem, donde les hace frente una gran fuerza militar que incluye a tropas estatales y federales. (The Confessions of Nat Turner and Related Documents de Kenneth S. Greenberg). Aunque Turner escapa, docenas de esclavos son capturados y ahorcados sin juicio. (The Land Shall Be Deluged in Blood: A New History of the Nat Turner Revolt, de Patrick H. Breen).

Otoño de 1831: Comienzan unas brutales represalias, en las que cientos de esclavos que no tuvieron nada que ver con la rebelión sufren la muerte como castigo. Varias cabezas de esclavos se exhiben en público para disuadir de futuras rebeliones. (Fires of Jubilee, de Oates).

30 de octubre de 1831: Después de haberse ocultado durante 68 días, Turner se rinde a un granjero local. (Nat Turner: A Slave Rebellion in Memory and History, de Kenneth Greenberg). Se le encierra en la Cárcel del Condado, donde, supuestamente, realiza sus confesiones ante un abogado convertido en escritor (y propietario de esclavos): Thomas Gray. (The Confessions of Nat Turner, de Gray).

5 de noviembre de 1831: Turner es juzgado por insurrección, hallado culpable y condenado a muerte (The Rebellious Slave: Nat Turner in American Memory, de Scott French).

11 de noviembre de 1831: Nat Turner es ahorcado al mediodía y su cuerpo es decapitado y desollado con el objetivo de poner fin a cualquier idolatría (Nat Turner, Lightning Rod, de Christine Gibson en American Heritage Magazine). Pero su historia no ha acabado ni mucho menos, dejando una profunda herencia que continúa hasta el presente.

Invierno de 1832: Después de recibir peticiones generalizadas tras la rebelión de Turner, el parlamento de Virginia contempla la abolición de la esclavitud (Slavery In The United States: A Social, Political and Historical Encyclopedia, editada por Junius P. Rodríguez). Algunos legisladores exigen la completa emancipación; otros proponen mayores restricciones y la expulsión de todos los negros libres del estado. En una reñida votación, el parlamento decide que la esclavitud continúe hasta "una evolución más terminante de la opinión pública". Aprueba legislación que prohíbe enseñar a leer a los esclavos y a los negros libres, así como la predicación por parte de esclavos y que ilegaliza la asistencia a la iglesia de los esclavos sin sus capataces o amos (Supplement to the Revised Code of the Laws of Virginia, Richmond, 1833).

El Nacimiento3

La rebelión de los esclavos encabezada por Turner destaca como uno de los más influyentes actos de resistencia a la esclavitud de toda la historia de Estados Unidos, aunque, sorprendentemente, el relato nunca ha sido recogido en un drama cinematográfico contemporáneo. Polémicas para unos e inspiradoras para otros muchos, hasta ahora, la vida y la repercusión de Nat Turner habían quedado en gran medida arrinconadas en cuentos populares, novelas, documentales y en unos pocos párrafos dispersos por los libros de historia.

El nacimiento de una nación constituye un análisis de la historia de Turner vista a través de un nuevo y apasionado tratamiento, que adopta las revolucionarias nociones de la represalia y de la forma como la institución de la esclavitud sigue aquejando e informando a la época actual. La película brinda una nueva perspectiva sobre lo que provocó esta insurrección contra los dueños de esclavos en 1831, y presenta un retrato completo y humano del hombre que impulsó esta rebelión: un hombre movido por la fe y la confianza en que Dios está del lado de los oprimidos.

El guionista, director y actor Nate Parker se lanza al proyecto con una ambición descomunal para ser un realizador primerizo, presentándonos una narración de más calado de lo que estamos acostumbrados a ver, en la que un esclavo se hace cargo de la situación. En medio de una acción arrolladora y romántica, nos muestra a un hombre guiado tanto por el amor y la espiritualidad, como por la furia y la esperanza de liberar a su pueblo del legado del cautiverio en Norteamérica. Haciéndolo, el realizador nos devuelve a un personaje que durante mucho tiempo ha estado relegado a las notas a pie de página de la Historia, y lo da a conocer como el heroico pionero que fue.

No es ninguna casualidad que haya recuperado audazmente el título de la película dirigida por D.W. Griffith en 1915, la cual, al tiempo que era la primera en utilizar modernas técnicas cinematográficas, describía en cierto modo al Ku Klux Klan como una fuerza del bien, gráfico recordatorio de cómo las brasas del imaginario racial seguían ardiendo en los primeros años de Hollywood. Parker presenta su película como el nacimiento de algo nuevo, una toma diferente del nacimiento de esta nación: la historia olvidada de quienes impulsaron el avance del país en su anhelo de ser libres e iguales.

Si bien varias películas dignas de elogio han examinado las líneas exteriores de la esclavitud, desde 12 años de esclavitud a Tiempos de gloria, pasando por Amistad y Lincoln, lo que mueve a Parker es dar nueva vida al pasado y buscar la luz en él, en vez de hacer la vista gorda que durante tanto tiempo ha mantenido a la gente en la oscuridad. Parker lo explica: "Nat Turner se convirtió en un líder venciendo obstáculos extraordinarios. Con gran frecuencia, cuando vemos la esclavitud según la cultura popular, lo hacemos a través de relatos de sufrimiento y fortaleza. Pero la historia de Nat Turner es más incendiaria; él fue un esclavo pero también un auténtico rebelde contra la injusticia. Su historia exige ser contada con honradez; es oportuna y responde a la aspiración de hallar paz racial en este país. Para mí, dar a la película el título de El nacimiento de una nación, trataba de reivindicar esas palabras, de enderezar un entuerto, y de convertir el título en algo que pueda inspirar. Nos deja una pregunta que debemos plantear si vamos a sanar como nación: Cuando la injusticia llama a nuestra puerta, ¿vamos a contraatacar con todo lo que tenemos?"

Para Parker, la película era también la respuesta a una vocación que él había sentido durante toda su vida y en cuyo seguimiento merecía la pena correr un considerable riesgo personal. "Me he preguntado a mí mismo cómo podría ser máximamente eficaz como realizador. Podía seguir leyendo esos guiones que presentan a la gente de color de forma estereotipada y contraproducente, o bien poner todo lo que soy en un proyecto que creo que cambie el debate y brinde la oportunidad de un cambio sostenible", explica Parker.

Parker subraya que la película no gira en torno al odio; al contrario. "En la raíz de todo ello está la humanidad de Nat", afirma. "A Nat le movía un deseo tan hondo de ver que el mundo cambiara de forma positiva que tomó el camino que podría producir dividendos más rápidamente. Pero en ningún lugar de la investigación aparece nadie que diga que Nat Turner fuera antiblanco. No se trata de eso. Tenía simplemente un deseo inquebrantable de ver que el mal llegara a su fin. Se sacrificó por el futuro".

Efectivamente, Parker se resiste a la idea de que los amos de esclavos abrigaran un odio simplista hacia éstos. "Creo que llegó a existir, entre algunos de ellos, una forma perversa de pensar según la cual era posible que los esclavos fueran incluso felices si eran bien cuidados", comenta. "El dueño de Nat creía que podría haber ‘buenos propietarios de esclavos’. Es una idea paternalista que seguimos encontrando hoy".

"Todas las sociedades tienen sus anteojeras", aclara Parker. "¿A cuántos malos sistemas somos ahora mismo indiferentes, ya sea el complejo penitenciario-industrial o la falta de viviendas junto a la que pasamos cada día en nuestro coche? No creo que sea mi misión señalar con el dedo, pero mi lugar como realizador es el de quien sostiene un espejo".

Prosigue: "A alguien como Nat Turner, al que se le ha dicho que sólo es 3/5 de una persona, que ha sido deshumanizado, le resulta demasiado fácil creer que la libertad que los norteamericanos siempre han querido no es aplicable a él. Por eso era tan importante que yo humanizase a Nat; para contar su historia como ser humano. Si ahora todos podemos estar de acuerdo en que el sistema de esclavitud era terrorista, opresivo y retorcido, ¿por qué, entonces, no mostraríamos nuestro apoyo al único que se levantó contra él?"

La venganza no figuraba entre los fines de Turner, en opinión de Parker. Su finalidad era hacer realidad la justicia que él creía apasionadamente que Dios quería que se diera al mundo. "Cuando él sintió que el Señor le hablaba y le mostraba que ya era hora de que las cosas cambiasen, entonces no había vuelta atrás", dice Parker.

Con todo, Parker es perfectamente sabedor de que habrá quienes reaccionarán en contra de la película y contra la supuesta audacia de representar a Turner como a un héroe revolucionario. "Creo que la forma como el público enfoque esta película puede decirnos tanto sobre ellos como sobre Nat Turner", reflexiona.

Copyright del artículo © Vicente Díaz. Reservados todos los derechos.

Copyright de imágenes y sinopsis © Bron Studios, Mandalay Pictures, Phantom Four, Tiny Giant Entertainment, Fox Searchlight Pictures. Cortesía de 20th Century Fox España. Reservados todos los derechos.

Vicente Díaz

Periodista, crítico de cine y especialista en cultura pop. Es autor de diversos estudios en torno a géneros cinematográficos como el terror y el fantástico. Entre sus especialidades figuran la historia del cómic, el folletín y la literatura pulp.

logonegrolibros

  • Vindicación de la muerte
    Escrito por
    Vindicación de la muerte El filósofo Augusto Klappenbach ha publicado en el más reciente número de la revista Claves el muy interesante artículo “Defensa de la muerte”. No se trata de encarecer la muerte como un valor sino, aunque…
  • Arte y ciencia
    Escrito por
    Arte y ciencia En el año de 1587, el gran Galileo Ga­li­lei pro­nun­ció una di­ser­ta­ción en Flo­ren­cia en la que hi­zo ase­ve­ra­cio­nes co­mo la si­guien­te: “En lo con­cer­nien­te a la con­fi­gu­ra­ción del in­fier­no, po­de­mos de­cir que…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • Una pulga muy decente
    Escrito por
    Una pulga muy decente La investigación científica se halla en el origen de muchos de los entretenimientos que, ya desde finales del siglo XVIII, se ofrecen a un público ávido por conocer las novedades científicas y técnicas que se…

Cartelera

Cine clásico

  • "El proceso Paradine" (Alfred Hitchcock, 1947)
    Escrito por
    "El proceso Paradine" (Alfred Hitchcock, 1947) La personalidad de Hitchcock era tan potente, tan cuidadosamente agresiva, que sus propias opiniones acerca de las películas que dirigió son capaces de influir al público de una forma muy decisiva. Si lees en cualquier…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Proust y la droga sonora
    Escrito por
    Proust y la droga sonora El 14 de enero de 1895 Marcel Proust publicó en el periódico Le Gaulois un artículo titulado «Un domingo en el Conservatorio». Proust no era todavía Proust, es decir que no había compuesto su gran…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • Una paloma llamada Martha
    Escrito por
    Una paloma llamada Martha La tarde del primero de septiembre de 1914 todo parecía en orden en el zoológico de Cincinnati, en Ohio, Estados Unidos. Un empleado realizaba su ruta cotidiana, cubriendo con cuidado las jaulas de los pájaros.…

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC