Crítica de "Al borde del abismo" (2012)

albordedelabismo2

Lo segundo que debería haber hecho Pablo F. Fenjves después de corregir este guión es pensárselo dos veces antes de darlo por bueno. Desde luego, el guionista no es el único culpable de que esta película parezca un telefilm de sobremesa, pero buena parte de la culpa recae sobre sus espaldas.

Es comprensible que el magnífico plantel de actores –Sam Worthington, Elizabeth Banks, Ed Harris, Edward Burns...– logre salvar los muebles, dando así la impresión de que Al borde del abismo es mejor de lo que parece. Son profesionales con experiencia, y algunos de ellos logran extraer pepitas de oro del diálogo más insulso.

En cualquier caso, la calidad puede y debe conseguirse de muchos modos, pero la categoría de los intérpretes nunca ha de ser la única vía, por más que esta cinta se empeñe en lo contrario.

Un ávido espectador que sólo busque un entretenimiento pasajero para el fin de semana perdonará las inconsistencias de este thriller con falso culpable, robo de alta tecnología y corrupción policial. Sin embargo, una lectura más atenta nos brindará un resultado menos complaciente.

albordedelabismo5

Vaya obviedad: el director Pablo F. Fenjves no es Michael Mann ni Guy Ritchie. Y aunque muchos le agradecemos que sepa rodar sin recurrir a la shaky cam, lo cierto es que su puesta en escena es plana y carece de estilo.

A decir verdad, a Fenjves no parece preocuparle demasiado haber dejado el esfuerzo y el mérito en manos de terceros. Bastará que mencione un ejemplo que no adelanta detalles argumentales.

Cuando Fenjves rueda el cuidadoso asalto de dos de los protagonistas a un edificio de alta seguridad, es obvio que se ha fijado en la acrobática planificación de Misión Imposible, que a su vez toma ideas de Topkapi (1964). Sin embargo, en lugar de idear algún quiebro ingenioso, en la línea del buen cine de atracos, al cineasta sólo se le ocurre retratar con insistencia el cuerpo y la lencería de Génesis Rodríguez, aquí convertida, pese a su potencial, en poco más que una mujer objeto: la típica latin bombshell que lleva existiendo en Hollywood desde los años treinta. Obviamente, la belleza de Génesis nos distrae, pero... ¿no era esto un robo sofisticado?

¿Una mala película? No exactamente. Más bien, cine de suspense vendido al peso, conformista y olvidable.

Por cierto, los tráilers son un magnífico invento, pero el de Al borde del abismo cuenta casi todo lo que se puede contar de este largometraje. Evítenlo, si es que les tienta asistir a una proyección de la película.

albordedelabismo4

Sinopsis

Cuando Nick Cassidy (Sam Worthington), un antiguo agente de policía de Nueva York que ahora es un preso fugado, entra en el famoso Hotel Roosevelt de la calle 45 con la avenida Madison, en la ciudad de Nueva York, se dirige a uno de los pisos más altos y se sube a la cornisa, pone en peligro mucho más que su propia vida. Una ciudad entera está a punto de quedarse paralizada, incluidos ciertos individuos muy nerviosos que guardan grandes secretos.

La decisión de infarto de Cassidy de subirse a la cornisa de un rascacielos de la ciudad no solamente desata una auténtica vorágine de medios, sino que pone en una situación comprometida a Lydia Spencer (Elizabeth Banks), una activa negociadora del departamento de policía de Nueva York, que trata de convencerlo para que salga de la cornisa, mientras tiene que vérselas con un rival del departamento (Edward Burns), que cree que ella tiene un conflicto de intereses.

Sin embargo, cuanto más tiempo pasa Lydia intentado llegar a la raíz del problema de Cassidy, más se da cuenta de que este ex policía podría albergar segundas intenciones al crear tal revuelo.

¿Podría tener algo que ver con el misterioso proyecto en que su hermano y ferviente defensor (Jamie Bell) está trabajando con su novia (Génesis Rodríguez) mientras Cassidy gana tiempo en la cornisa? ¿O quizá con los esfuerzos que está realizando el mejor amigo de Cassidy en el cuerpo (Anthony Mackie) para intentar hacerlo bajar? ¿O con los tejemanejes a puerta cerrada que se trae un poderoso empresario (Ed Harris)?

A medida que se van descubriendo nuevas piezas del puzle en el transcurso de la atrevida maniobra de Cassidy, de pronto la historia de un policía caído en desgracia que intenta demostrar su inocencia se convierte en algo decididamente más revelador. Al final, resulta haber mucho más en juego que la posibilidad de que un hombre subido a una cornisa pueda sencillamente perder el equilibrio.

grande2

Copyright del artículo © Guzmán Urrero. Reservados todos los derechos.

Copyright de sinopsis e imágenes © Summit Entertainment. Cortesía de Aurum Producciones. Reservados todos los derechos.

logonegrolibros

  • Borges, santo patrón del hipertexto
    Escrito por
    Borges, santo patrón del hipertexto Cuando los historiadores del mundo digital, internet y la hipernarrativa rastrean en el pasado en busca de precursores del hiperenlace, encuentran libros como el Talmud editado por Daniel Blomberg, o el Diccionario filosófico de Pierre…
  • Un grafitero solitario
    Escrito por
    Un grafitero solitario Tarde en la noche, volvía yo a casa gozando de la soledad fantasmal y la coquetería de luces indirectas del viejo Madrid. A cambio, en medio de la calle, me encontré con una ambulancia del…
  • ¿Vida artificial?
    ¿Vida artificial? Entender la vida siempre ha sido complicado. Es claro que hay cosas que están vivas (plantas, animales) y otras que no lo están (una piedra). ¿En qué consiste la diferencia? También es claro…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • El hombre verde de Santa Eulalia
    Escrito por
    El hombre verde de Santa Eulalia Aquellos eran unos tiempos distintos. Viajábamos con mapas de carretera y guías de viaje. Y yo, además, siempre me hacía acompañar de mis celebérrimas guías de románico. Tenía para todas las provincias. Con un montón…

Cartelera

Cine clásico

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • Tiburones
    Escrito por
    Tiburones Los primeros tiburones aparecieron en el planeta hace 300 millones de años. Su gran capacidad de adaptación les ha permitido llegar sin problemas hasta nuestros días. Actualmente se les encuentra en todos los océanos y…

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC