"La boda de mi mejor amigo" (1997). Quédate conmigo

Para mi amiga, Gemma N., en su claridad mediterránea…

La última vez que Rupert Everett apareció guapo en el cine fue en esta película. Había declarado ya públicamente su condición de homosexual, lo que le trajo no pocos problemas en la industria y un encasillamiento inmerecido, pero aquí ofrece todavía un rostro fresco, limpio de cirugía (de la que luego abusaría sin que sepamos la causa) y un aire frívolo que le sienta muy bien.

Hizo un Shakespeare en el cine en el que todavía estaba reconocible, pero era un papel de fauno y ese no cuenta. En cambio, en esta película es el perfecto amigo gay que todas quisiéramos tener. Y esto no es un artificio literario. Algunas de mis amigas lo saben muy bien.

La última vez que Julia Roberts resultó una chica apetecible y ¿pacífica? es, precisamente, aquí. Antes dio la campanada con Pretty woman, pero eso es jamón de pata negra comparado con el resto de su filmografía. Luego se teñiría el pelo y se trastocaría en la combativa Erin Broncovich, sin glamour y sin ropa de marca.

Dicen las malas lenguas que en Pretty su cuerpo no es suyo, sino de una modelo que a saber cómo se llamaba. Cotilleos de las comadres de Hollywood, prestas a despellejar a todas las parejas de Gere.

Julia gastaba un aire profesoral en La sonrisa de la Gioconda y se cabreó mucho cuando la dejaron compuesta y sin novio. Pero es sabido que las profesoras atraen poco.

Por su parte, otro tanto podríamos decir de Cameron Díaz, que, con el paso del tiempo ha tenido un desigual y, a veces, deplorable curriculum. Sin hablar, claro, de sus retoques estéticos que han dado al traste con su fisonomía juvenil.

Esta chica de risa fresca y liviana, con unos andares rítmicos producto de su buena educación y de su afición al ballet; esta chica que desbanca a la mismísima Julia Roberts en las preferencia del chico de sus sueños, dejó de ser tal cual cuando decidió que el tiempo no pasaría. Lo dijo Sam al volante de su piano, el tiempo pasará. Y no hay que darle más vueltas.

Seguramente haya sido, entre el cuarteto protagonista, Dermott Mulroney el que mejor ha sobrevivido el paso del tiempo, aunque eso no ha significado, por otra parte, que su filmografía haya ido más allá de telefimes de sobremesa, de esos que uno se pone en la tele para dormirse o películas muy, muy, caramelísticas. Pero conserva un atractivo físico especial, con esa media sonrisa que le causa una cicatriz justo en el labio.

En otra de sus interpretaciones va de gigoló, no en plan bestia como el mentado Gere, sino más suavecito. Apetecible y con un cierto aire familiar. Como si quisiera, en realidad, formar una familia y aquí paz y después gloria. Pues bien.

Julia Roberts es Julianne, una crítica gastronómica. Prueba las comidas a cuenta de la casa, las observa, las huele, las medio mastica y emite un veredicto. Por supuesto, comidas de menú long et droite, con permiso de Paul Beaucuse, servidas en platos cuadrados por chefs histéricos que gestionan (que no cocinan) recetas de nombre impronunciable.

Aunque ella no lo sabe, está, desde su adolescencia, enamorada de un tipo. Él es periodista deportivo (el escalón más bajo del periodismo, incluso por debajo del periodista de sucesos). Ningún periodista deportivo se llevaría un Pulitzer, pero a qué periodista deportivo le importaría eso… Siempre que San Antonio elimine a Sacramento… ya se sabe.

El periodista deportivo, es decir, Michael O´Neal, le cuenta a Julia, o sea Julianne Potter, que va a casarse con una jovencísima y rica heredera con nombre de bombón de recibir visitas, Kimmy, Kimberley Wallace.

¿Crees que Julianne se queda de brazos cruzados? ¿Crees que la toma con algún restaurante al que rebaja la calificación del tournedó? No. Directamente intenta separarlos. Liarla, vamos. Coge un avión y se dispone a destrozar la boda. Me imagino a mí misma, en la vida real, intentando destrozar algo, una boda, un noviazgo, un no sé qué… En fin, sigamos.

La cuarta pata del banco es Everett. George Downes es el íntimo amigo de Julianne y su confidente en esta locura interestelar. Quiere ayudar, aunque no tiene claro cómo y aparecerá y desaparecerá con la firme convicción de que su amiga está equivocada pero que no puede detenerla a menos de que ella se convenza por sí sola de que a veces el “chico de tu vida” tiene otra chica en su vida.

Las mejores escenas de la película son corales. La del karaoke, por ejemplo. Esa refinada trampa que Julianne le tiende a Kimmy reconocida por sus cualidades no precisamente canoras. Esos estruendosos desafinamientos de la rubia que no solamente no espantan, sino que enternecen a su novio, causando la desesperación de Julianne. O la escena del restaurante, insuperable, toda la familia y el agregado, cantando por Dionne Warwick, “la tía de Whitney Houston”.

El final es inevitable. Zorras envidiosas aparte, estatuas de hielo que se deshacen en la boca, invitados al borde del desconcierto, persecuciones que conducen a un lavabo de señoras, confesiones inoportunas (ay, esa sinceridad que llega a destiempo), todo concluye como empezó, dejando en el aire la sensación agridulce de la pérdida que todos hemos sentido alguna vez. Y el consuelo. La sonrisa forzada. Como si Escarlata O´Hara hubiera dejado su receta sobre la mesa de la fiesta nupcial: “Mañana será otro día”. Una música que invita a bailar, un vestido color lavanda que te favorece y un chico. Qué más da que sea gay. Es tu nuevo mejor amigo.

Sinopsis:

Julianne Potter, reputada gastrónoma, recibe la llamada de su íntimo amigo Michael que le anuncia su próxima boda con una chica a la que acaba de conocer. La artillería pesada que se pone en marcha por parte de Julianne para evitar la boda es el asunto principal y casi único de esta encantadora película.

Algunos detalles de interés:

La boda de mi mejor amigo, de título original My Best Friend's Wedding, es una película de 1997, dirigida por P. J. Hogan.

Los intérpretes son Julia Roberts, Dermot Mulroney, Cameron Diaz, Rupert Everett, Philip Bosco, Rachel Griffiths, Carrie Preston, Susan Sullivan y Paul Giamatti.

Tiene guión de Ronald Bass, música de James Newton Howard y fotografía de Laszlo Kovacs.

Consiguió una excelente acogida entre el público y también entre los críticos. Además obtuvo algunas nominaciones en premios diversos: en 1997 fue nominada al Oscar: Mejor banda sonora original (Comedia o Musical); logró 3 nominaciones al Globo de Oro: Película comedia, actriz comedia, actor de reparto; y también fue nominada a los Premios BAFTA: Mejor actor secundario (Rupert Everett)

Copyright del artículo © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 34) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

Social Profiles

logonegrolibros

  • Nostalgia ¿de qué?
    Escrito por
    Nostalgia ¿de qué? En La verdadera historia de las sociedades secretas me referí a esa admiración, frecuente en ciertas sociedades secretas, pero también en otros ámbitos sociales, hacia un pasado ordenado y jerárquico, de caballeros con armaduras y caudillos decidididos…
  • Amores y armarios
    Escrito por
    Amores y armarios El estreno mundial en Madrid de Brokeback Mountain (2014), la ópera de Wuorinen, suscitó algunas ansiedades mediáticas. No era la primera vez que el género abordaba un amor homosexual masculino. Ya Stewart Wallace había compuesto…
  • Metáforas
    Metáforas Como sabe cualquiera que haya visto la entrañable película El cartero de Neruda, una metáfora consiste en comparar una cosa con otra distinta, con el matiz de que una comparación estricta consiste, digamos,…

Trestesauros500

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • El anillo del nibelungo
    Escrito por
    El anillo del nibelungo Kenning (en plural, kenningar), en el nórdico antiguo, significa símbolo, el hecho de nombrar. Jorge Luis Borges en su Historia de la eternidad dedica un capítulo a las kenningar, y las describe como "menciones enigmáticas"…

Cartelera

  • Crítica: "Tully" (Jason Reitman, 2018)
    Escrito por
    Crítica: "Tully" (Jason Reitman, 2018) Pocos guionistas de cine se convierten en celebridades, y la fama de esta minoría resulta especialmente efímera. Le sucedió a Joe Eszterhas a raíz del tremendo éxito de taquilla que fue Instinto básico (Paul Verhoeven,…
  • Crítica: "Hereditary" (Ari Aster, 2018)
    Escrito por
    Crítica: "Hereditary" (Ari Aster, 2018) Hubo un tiempo en el que los espectadores nos aventurábamos en los cines en busca de horrores primordiales. Me refiero a historias que nos dejaban perdidos en laberintos infernales, oyendo las pisadas de alguna aberración…

Cine clásico

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • "Une petite cantate", de Barbara
    Escrito por
    "Une petite cantate", de Barbara El primer disco que grabó Barbara se llamaba Barbara à L'Écluse (Pathé Marconi / La voix de son maître, 1959). L'Écluse era el pequeño club donde cantaba desde 1958. En 1961 empezó  a acompañarla al…
  • Lavandera estrena a Chopin
    Escrito por
    Lavandera estrena a Chopin Unos cuantos millones de seres humanos deben (debemos) a Chopin el haber descubierto la música. A veces, ciertamente, en malas compañías: películas cursis, radionovelas y, en último lugar, malos pianistas. Son los que, no contentos…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

  • Grandes simios, los nuevos juguetes rotos
    Escrito por
    Grandes simios, los nuevos juguetes rotos La “mentira de la selva”. Así arrancaba el artículo del Washington Post de 2008 que revelaba la verdad de Chita, el chimpancé macho (Pan troglodytes) amaestrado que coprotagonizó junto con el actor olímpico Johnny Weissmuller la película Tarzán…