Doris Day, algo más que la chica de al lado

«El hombre que sabía demasiado» ofreció a Doris Day el papel más difícil de su carrera, el de una mujer al borde de un colapso emocional. La actriz respondió con un trabajo de tal intensidad, que sorprendió a aquellos que la habían encasillado demasiado rápidamente como la siempre alegre, optimista y dulzona muchacha que interpretaba a chicas de pueblo con voz aterciopelada y sonrisa feliz.

Alfred Hitchcock no creía en los ensayos, prefiriendo dejar que los actores se imaginaran las cosas por sí mismos. A diferencia de su co–estrella James Stewart, Doris Day no estaba acostumbrada a ese método; también se sintió inquieta con los modales aparentemente fríos y distantes del director en el plató.

Como él nunca dijo una palabra respecto a su interpretación, terminó convencida que Hitchcock no se sentía nada feliz con ella. Finalmente se dirigió a él y le sugirió que la quitara de la película. Hitchcock se sintió sinceramente asombrado y le explicó que la razón por la cual no le decía nada era que había estado perfecta en todo lo que había hecho.

Su nombre verdadero es Doris von Kappelhoff y nació en 1924 en Cincinnati. Su padre era maestro de piano, violín y voz y también organista. Apareció por primera vez en escena a los doce años, pero sus aspiraciones de ser bailarina se vieron frustradas a causa de un accidente de coche que casi resultó fatal.

Después de catorce meses ingresando y saliendo de hospitales regresó al canto. Interpretaba en radio y en clubs, cogiendo su nombre artístico de la que era su canción favorita: «Day by Day»,

Pronto gano popularidad como vocalista con las bandas de Bod Crosby y Les Brown. Fue con Brown que grabó su primer gran éxito: «Sentimental Journey». A mediados de los años 40 era una famosa estrella del disco.

En 1948, luego de una aparición en el Little Club de Nueva York, le pidieron que hiciera una prueba de cine para la Warner Bros. El director Michael Curtiz quedó tan impresionado con ella que le dio un papel, reemplazando en último momento a Betty Hutton en el musical «Romanza en alta mar» («Romance on the High Seas») y luego otra vez en «My Dream is Yours», junto a Jack Carson y nuevamente en «Young Man with a Horn» con Kirk Douglas.

En «Tea for Two» una película musical de época inmensamente popular, su nombre estuvo por primera vez al frente del reparto e hizo luego cuatro películas con el barítono Gordon MacRae, siendo las más notables «A la luz de la luna» («On Moonlight Bay») y su secuela, «Operación matrimonio» («By the Light of the Silvery Moon»).

Ahora Doris Day era la «chica–de–al–lado» favorita de Norteamérica. Como una partida radical de los melosos musicales que hacía el estudio, la película siguiente de Day fue «Storm Warning », un drama sobre la violencia del Ku Klux Klan y las persecuciones en el sur. El personaje de la actriz, que hacía de la hermana menor de Ginger Roger, era asesinado al final del film. Esta fue la interpretación que llamó la atención de Hitchcock y le impulsó, cinco años más tarde, a ofrecer a Doris Day el papel de Jo MacKenna en «El hombre que sabía demasiado ». La biografía del letrista Gus Kahn, («I'll See You in My Dreams» de Michael Curtiz, era una agradable comedia, pero el film que consagró a Day como una estrella musical fue «Doris Day en el oeste» («Calamity Jane), cuya canción «Secret Love», ganadora de un Oscar, se convertiría en uno de sus mayores éxitos. Luego trabajó junto a Frank Sinatra en «Siempre tú y ve» («Young at Heart»), una «rernake» musical del film de 1938 («Four Daughters»). En 1954, Day dejó Warner Bros para ser la estrella de la producción de Joe Pasternak para la MGM («Love Me or Leave Me».

Dejando de lado sus ingenuas, representó a la ambiciosa cantante de los años 20 Ruth Etting. En aquel tiempo dijo: «Yo quiero interpretar un personaje de mujer y dejar esas Cosas de niñas almibaradas». La película también le dio la oportunidad de trabajar junto a James Cagney, que hacía de «Moe the Girnp», el obsesivo gangster que controlaba la carrera de la cantante. El fim de Charles Vidor también fue recordable por canciones como «Ten Cents a Dance», «You Made Me Love YoU» y la balada «Love Me or l.eave Me». Después de «El hombre que sabía demasiado», en la cual presentó la que sería su canción característica «Qué será, será » (con la melodía que ganaría el Oscar de 1956 a la mejor canción), Day fue protagonista de la versión cinematográfica del éxito de Broadway («The Pajama Garne»).

Bajo la dirección de George Abbott y Stanley Donen, interpretó uno de sus personajes más vibrantes como la ardiente cabecilla del sindicato de una fábrica de pijamas. Sus números musicales –con coreografías de Bob Fosse– incluian: «Small Talk», «I'rn Not at AII in l.ove», «Hey There» y «There Once Was a Man». A fines de los 50 Doris Day fue reunida con Clark Gable en «Enséñame a querer» («Teacher's Pet»), con Richard Widmark en «Mi marido se divierte» («Tunnel of Love»), con David Niven en «No os comáis las margaritas» («Please, Don't Eat the Daisies») y con Jack Lemmon en «La indómita y el millonario » («It Happened to Jane»),

También apareció en los films dramáticos «Julie» y «Un grito en la niebla» («Midnight Lace»). En 1959 tuvo una nominación para el Oscar por la película de Universal «Confidencias a medianoche» («Pillow Talk»). La comedia romántica presentaba a la actriz como una mujer de carrera que se enamoraba de Rock Hudson a pesar de su determinación de odiarle.

El film fue el primero de una sucesión de farsas de alcoba que consagró a la actriz como la atracción número uno de taquilla en Estados Unidos. Como la típica chica americana cuya dulzura conquista la lascivia de los hombres, interpretaría junto a Hudson «Pijama para dos» («Lover Come Back») y «No me mandes flores» («Send Me no Flowers»), así como con Cary Grant en «Suave como el visón» («That Touch of Mink») y con James Garner en «Su pequeña aventura» («The Thrill of It All») y «Apártate cariño» («More Over Darling»).

«Jumbo» («Billy Rose's Jumbo»), el musical de Rodgers y Hart adaptado por Sidney Sheldon y dirigido por Charles Walters, confirmó que Day podía interpretar personajes más exigentes que los que hacía habitualmente. Los números musicales, dirigidos por Busby Berkeley, incluian «Little Girl Blue», «Over and Over Again», «My Romance» y «Why Can't I?».

Luego fue la protagonista de películas como «Por favor, no molesten » («Do Not Disturb»), «Una sirena sospechosa» («The Glass– Bottom Boat»), «Capricho» («Caprice»), «Desafío en el rancho» («The Ballad of Josie»), «Anoche cuando se apagó la luz» («Where Were You When the Lights Went Out») y «El novio de mamá» («With Six You Get Eggroll»).

Dejando el cine por la televisión, fue la estrella de «The Doris Day Show» durante varias temporadas de gran éxito. Y en 1975 escribió una sincera autobiografía, «Doris Day: Her Own Story», que revelaba la realidad detrás de su imagen azucarada.

Copyright de las notas de producción de "El hombre que sabía demasiado" © 1984 Universal Pictures, Universal Classic, Cinema International Corporation. Reservados todos los derechos.

The Cult (Thesauro Cultural)

conCiencia Cultural  es una entidad sin ánimo de lucro creada con un triple propósito. En primer término, la promoción y la divulgación de las artes y las ciencias. En segundo lugar, el acercamiento entre las humanidades y el saber científico, tanto en las instituciones docentes como en el conjunto de la sociedad. Y en último término, dentro de esa misma línea, el desarrollo de proyectos y recursos vinculados al estudio de la biodiversidad.

La plataforma de divulgación de este proyecto es The CULT (Thesauro Cultural). Fundada en 2006 como una revista de arte, ciencia y pensamiento, es en la actualidad un portal dedicado a la divulgación cultural y científica y al diseño de recursos educativos.

Tanto conCiencia Cultural como su revista, The CULT y el suplemento EcoCult se inscriben en la corriente de la Tercera Cultura, que promueve el encuentro entre las ciencias y las humanidades.

Para alcanzar esa síntesis entre diversas ramas del saber, colaboran en The CULT profesores, periodistas, divulgadores, científicos y gestores culturales. 

Gracias a esta interacción entre autores procedentes de distintos campos del conocimiento, The CULT, a través de más de 25.000 artículos, ofrece elementos para la reflexión y el debate, recursos para el estudio, y sobre todo, herramientas para una mejor comprensión del mundo.

Social Profiles

logonegrolibros

  • Carpentier y la caída de los dioses
    Escrito por
    Carpentier y la caída de los dioses El escritor cubano Alejo Carpentier publicó durante 1941 en la revista Carteles de La Habana una serie de estudios sobre la situación europea a comienzos de la segunda guerra mundial. No fueron recogidos en libro…
  • Cómo alcanzar nuestros propósitos
    Escrito por
    Cómo alcanzar nuestros propósitos Muchos de nosotros iniciamos el año con determinados proyectos ‒ponernos en forma, aprender una nueva habilidad, cambiar de hábitos a la hora de comer‒ . Pero si realmente deseamos hacer estas cosas, ¿por…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • ¡La ciencia no es magia!
    ¡La ciencia no es magia! Es curioso comparar dos películas que hablan de magia pero que, a diferencia de Harry Potter, recurren constantemente a la ciencia y la técnica. Una es El ilusionista (2006), con Edward Norton, en la que…
  • ¡Que no se escape!
    Escrito por
    ¡Que no se escape! Del mismo modo que los templos se construyen para confinar a los dioses  y evitar que anden desperdigados por el mundo –imaginad qué molesto sería, y qué inconveniente–, podemos aventurar que el marco encierra la…

Cartelera

Cine clásico

  • "El Huerto del Francés" (Paul Naschy, 1978)
    Escrito por
    "El Huerto del Francés" (Paul Naschy, 1978) Película casi secreta, poco vista salvo en rescates especiales –en esta ocasión en el festival de cine fantástico Nocturna–, El Huerto del Francés es la obra de la que estaba más satisfecho su protagonista, coguionista…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • Las ¿tres? sonatas de don Camilo
    Escrito por
    Las ¿tres? sonatas de don Camilo De las sonatas para violín y piano de Saint-Saëns, la primera ha resultado ser la más afortunada. En parte, por sus méritos propios, en parte por sus momentos de virtuosismo (eran los años de Sarasate…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC