Algunas palabras

Palomas. Blancas, grises, moteadas. Palomas enjauladas. Palomas libres. Palomas que picotean la mano. Palomas que buscan comida en el asfalto. Palomas mimadas, palomas perseguidas. Palomas oscuras. Palomas transparentes, palomas hambrientas. Palomas en un poema de Lorca. Palomas en el patio de la escuela, en un cuadrado azotado por el sol, mientras un niño las persigue, corre tras ellas, las busca, las conoce y las nombra. Palomas que suplen la amistad de otros niños. Palomas que ya no existen, que se fueron...

El hombre, todavía un muchacho, curtido por el sol, con la ceja partida de un puñetazo en algún combate de boxeo de cuarta, vestido simplemente con una camiseta, como si no azotara el frío sol de invierno a esta hora temprana del amanecer de un día gris, abre con cuidado las jaulas y coloca en cada una de ellas un trozo de pan y un bote de lata con agua. Las palomas que están en las jaulas acuden presurosas a dar cuenta del festín. Hay otras que vuelan rasantes sobre el muchacho, que se suben en sus manos y lo reconocen. Es el mismo chico callado que cumple cada día el rito de atender a las palomas en esta azotea de un edificio desvencijado.

Las jaulas están abiertas. Cualquiera de esas palomas podría salir de ellas si quisiera y quedar en libertad, pero hay muchas que han olvidado el vuelo alto, que no recuerdan como es el horizonte. Porque eso es lo que tiene estar prisionero, que uno se acostumbra y, aunque tenga alas, no sabe cómo usarlas. Unas pocas palomas deciden cruzar el perímetro de la azotea, el resto aguarda simplemente a que alguien les acerque el alimento.

La chica tiene un gesto tímido. No sabe si acercarse o esperar. Su mirada es tan leve y asustadiza como la de las palomas. Quizá se trata de que está turbada por la imponente presencia del muchacho, por la fuerza que emana de él, por su convicción, por su forma de comportarse. Pero no puede dejar de advertir en ese hombre un resquicio de ternura que se le cuela por sus ojos, por su boca, por la forma en que sonríe sin esfuerzo. Los dos corazones se han reconocido en un momento y han entendido el mensaje. Un mensaje que no precisa palabras. Soy tuya, te quiero, parece decir ella bajando los ojos. Te necesito para sentirme limpio de toda esta suciedad, responde él en su interior. Te quiero, te necesito, dos formas de sentir en un espacio en el que no caben palabras de amor, ni sencillas ni tiernas, de ninguna clase.

Hay quien afirma que Elia Kazan rodó esta película, La ley del silencio, como una forma de redimirse por haber colaborado con el senador McCarthy en la "caza de brujas". Supongo que eso es algo que no podremos asegurar con certeza. Se trata de un asunto feo que ha ensuciado la trayectoria profesional de Kazan. En todo caso, esta es una historia de redención, un alegato contra el colaboracionismo y, también, una muestra del poder de la emoción, del sentimiento.

Marlon Brando, mitad fuerza, mitad ternura, es el joven atolondrado que ha de hallar su sitio en la vida por medio de la delación. Eva Marie Saint es el pajarito indefenso que logrará llegar al corazón del chico. Karl Malden hace un inusual papel de sacerdote comprometido. Y Lee J. Cobb y Rod Steiger representan la sordidez, el interés, el desapego por la justicia y la verdad. La corrupción, ese concepto que nos resulta ahora tan cercano. La corrupción, ese lodo que lo cubre todo como si fuera un espeso manto pegajoso que se va adueñando de aquellos que caen en sus redes.

Con la música de Leonard Berstein y la fotografía, extraordinaria, de Boris Kaufman, La ley del silencio, de título original On the waterfront, filmada en 1954, en una producción de Sam Spiegel para Columbia Pictures, traza un retrato dramático de las condiciones de vida de los estibadores del puerto, presos de los manejos de los sindicatos y de su propia necesidad de subsistencia.

La miseria convierte a los hombres en esclavos. ¿No hallaremos ningún hombre que sea capaz de levantar la cabeza? La sumisión, la dependencia, el servilismo, todo cabe en esas relaciones asimétricas que la película refleja. Si quieres vivir bien, si quieres tener trabajo, has de ser un chivato, alguien que preste sus ojos y sus oídos al jefe. Has de ser alguien sin conciencia, alguien sin corazón, alguien sin esperanza.

Pero los hombres pueden vivir sin casi todo, menos sin esperanza, menos sin esa fuerza única que genera el soñar con que un tiempo mejor está por venir.

Sinopsis

Terry Malloy es un joven boxeador fracasado, testigo accidental de un asesinato a manos de los hombres que controlan los sindicatos de estibadores del puerto de Nueva York. Su relación sentimental con la hermana del joven asesinado y la influencia del Padre Barrie cambiarán su forma de pensar y lo llevarán a adoptar una actitud casi heroica en defensa de la libertad en los muelles y contra el abuso de los sindicatos.

Algunos detalles de interés

La película obtuvo una enorme cantidad de premios en distintos certámenes cinematográficos. Ocho Óscars, cuatro Globos de oro, un BAFTA al mejor actor extranjero para Marlon Brando, el premio de Venecia al mejor director, la Espiga de Oro de la Seminci para la mejor película...

La trayectoria de la actriz Eva Marie Saint, felizmente viva en la actualidad a los noventa años, recoge aquí su espléndido debut y contiene actuaciones memorables como las de Con la muerte en los talones con Cary Grant o Éxodo con Paul Newman. Como anécdota, diré que intervino en una curiosa comedia bélica Que vienen los rusos que tuvo la virtud, en su momento, de contribuir a enfriar las malas relaciones USA-URSS a consecuencia de la guerra fría.

Fuera cual fuera la intención de su director al hacerla, esta película ha quedado como una mezcla exquisita de lo peor y lo mejor de los seres humanos, con unas interpretaciones antológicas entre las que destaca el genio de Marlon Brando, en un papel a la medida de su enorme talento.

Copyright del artículo © Catalina León Benítez. Reservados todos los derechos.

Copyright de las imágenes © Columbia Pictures Corporation, Sony Pictures Home Entertainment. Reservados todos los derechos.

 

Caty León

Gaditana de nacimiento y crianza; trianera de vocación. Lectora y cinéfila. Profesora de Geografía e Historia y de Orientación Educativa. Directora del IES Néstor Almendros de Tomares (2001/2012). Como experta en organización escolar he publicado los libros La secretaría. Organización y funcionamiento y El centro educativo. Función directiva y áreas de trabajo, artículos en prensa (ABC: 12, 3, 4) y revistas especializadas, así como ponencias en cursos y jornadas.

En noviembre de 2009 recibí la medalla de oro al Mérito Educativo en Andalucía. En 2015 he obtenido el Premio “Antonio Domínguez Ortiz” por la coautoría del trabajo Usos educativos de la robótica. Una casa inteligente.

En el ámbito flamenco he publicado decenas de artículos en revistas como Sevilla Flamenca, El Olivo, Alboreá y Litoral, sobre el flamenco y las artes plásticas, la mujer y el flamenco, entre otras temáticas, así como varios libros, entre los que destacaría la primera incursión en la enseñanza escolar del flamenco, Didáctica del Flamenco, mi libro sobre El Flamenco en Cádiz y el ensayo biográfico Manolo Caracol. Cante y pasión (ver reseña en ABC), así como mi investigación sobre la Noticia histórica del flamenco en Triana. Conferencias, jornadas, jurados, cursos de formación, completan mi dedicación al flamenco. En 2015 he sido galardonada con el Premio de Honor “Flamenco en el aula” de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.

Por último, la literatura es mi territorio menos público pero más sentido. Relatos, microrrelatos, cuentos, poemas y una novela inédita Tuyo es mi corazón. I Premio de Relatos sobre la mujer del Ayuntamiento de Tomares, en su primera edición. Premio de Cuentos Infantiles de EMASESA en 2015 por Hanna y la rosa del Cairo.

En mi blog Una isla de papel hay un poco de todo esto.

Sitio Web: unaisladepapeles.blogspot.com.es/

Social Profiles

logonegrolibros

  • Barthesiana
    Escrito por
    Barthesiana Hace algo más de cien años nació Roland Barthes, ese Gran Cocinero de la sopa de letras que a muchos nos sigue nutriendo. Le quiero rendir un fugacísimo homenaje como lector y como oyente que…
  • Humanoides demasiado humanos
    Escrito por
    Humanoides demasiado humanos El uncanny valley tiene difícil traducción al castellano. Sería algo así como ‘valle inquietante’, y se utiliza en robótica para definir un fenómeno muy peculiar: cuanto más humanas sean las expresiones de un…

logonegrociencia

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

  • La dama de los microbios
    La dama de los microbios El martes 22 de noviembre de 2011 falleció la famosa bióloga Lynn Margulis, a quien muchos admirábamos, a los 73 años, debido a un derrame cerebral.  La primera vez que oí hablar de ella fue en…
  • Leonora, la hechicera hechizada
    Escrito por
    Leonora, la hechicera hechizada Cuenta Fernando Savater que, en su primera visita a México, en la década de los setenta, fue invitado por Octavio Paz a una cena en la que participarían el antropólogo Claude Lévi-Strauss y la pintora…

Cartelera

Cine clásico

  • Tres maneras de ser un héroe
    Escrito por
    Tres maneras de ser un héroe Exley, White y Vincennes. Tres hombres. Tres carreras. Tres modos de portar un arma. Tres ideas sobre la vida. Tres obsesiones. Tres compromisos. Tres actitudes. Tres volcanes a punto de ebullición. Cualquier excusa es buena…

logonegrofuturo2

Cosmos: A Spacetime Odyssey © Fox

logonegrolibros

bae22, CC

logonegromusica

Namlai000, CC

  • La prehistoria de Tchaikovski
    Escrito por
    La prehistoria de Tchaikovski Nada pacíficos fueron los comienzos del operista Tchaikovski. La guerra del caso era íntima y hace a su prehistoria como artista, ya que no como compositor. En efecto, su primera ópera, El voivoda, fue repudiada…

logonegroecologia

Mathias Appel, CC

logonegrofuturo2

Petar Milošević, CC