Ramón Mayrata

Ramón Mayrata

Poeta y novelista, ha ejercido también el periodismo escrito y ha trabajado como guionista de radio y de televisión.

A los diecinueve años publicó su primer libro de poemas: Estética de la serpiente (1972). Un año antes aparecieron sus poemas iniciales en la antología Espejo del amor y de la muerte, prologada por Vicente Aleixandre (1971).

Trabajó como antropólogo en el antiguo Sahara español en pleno proceso de descolonización. Estas experiencias fueron la materia de su primera novela: El imperio desierto (Mondadori, 1992).

Su relación con los medios de comunicación le sugiere un libro de relatos, Si me escuchas esta noche (Mondadori, 1991) y su segunda novela El sillón malva (Planeta, 1994). Completan su obra narrativa: Alí Bey, el Abasí (Planeta 1995), traducida al árabe, y Miracielos (Muchnik, 2000).

Junto a Juan Tamariz fundó y dirigió la editorial Frackson especializada en libros técnicos de magia. Fruto de su relación con la magia y el ilusionismo son Por arte de magia. Una historia del ilusionismo (1982) y La sangre del turco (1990), y dos incursiones en el teatro mágico: La Vía Láctea (1993) y El viaje de los autómatas.

En la última década del siglo pasado y en los primeros años de este prosiguió la publicación de su obra poética. Asimismo, ha escrito numerosos textos sobre arte en libros, en revistas y en catálogos dedicados a los pintores Eduardo Arroyo, Ramón Gaya, Carlos Franco y José Luis Tirado y a los fotógrafos Isabel Muñoz, Ricardo Vinós y Ciucco Gutiérrez.

La agencia Metropolitan distribuyó sus artículos de opinión sobre la actualidad cultural en una veintena de periódicos locales. Ha colaborado en las revistas Camp de l´arpa, Fablas, Sábado Gráfico, Revista de Occidente, Poesía española, Ozono, Nueva Lente, Arte Contemporáneo/Arco, Boletín de la Fundación Juan March, Reseña, La Luna, Fin de siglo, El Urogallo, El Europeo, La Fábrica, La Balsa de La Medusa, Revista Atlántica de Poesía, El rapto de Europa, etc..

Ha ejercido la crítica literaria en El Sol, El País y ABC y dirigió un programa semanal sobre literatura en Radio 3. En la actualidad colabora en El Norte de Castilla, donde se ocupa de crítica de libros de narrativa.

Desde 1982, y a lo largo de más de veinte años, ha sido guionista de varias series de televisión (TVE y Antena 3) y programas de radio (RNE). Junto a Francisco Otero dirigió la revista electrónica El Adelantado de Indiana. En la actualidad imparte talleres sobre técnicas literarias y escritura creativa en distintas instituciones culturales y cursos de literatura para universidades norteamericanas.

 

URL del sitio web: http://www.ramonmayrata.com/

Social Profiles

logo200pxtesauro
Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: Madrid, España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

El juego de las cabezas cortadas

En su sentido más profundo, el planteamiento de los magos en este juego es también un alegato contra la pena de muerte. La cuchilla de su guillotina traspasa el cuello de una persona sin dañarlo.

El sentimiento mágico

¿Puede aún sorprendernos el futuro entre las manos solitarias de un hombre o de una mujer? ¿La presteza y sutileza de sus dedos pueden aún conmover nuestra sensibilidad magullada por una cascada continua de presagios siniestros?

La primera vez que tuve en mis manos este libro no resistía a abrirlo. Hubiera deseado escribirlo yo. El prestidigitador de los cinco sentidos. ¡Qué título maravilloso! Cerrad los ojos y dejaos llevar tras estas seis palabras.

El mago Comte

Fue acusado de brujería por una turba airada de campesinos. No sucedió en la Edad Media, sino a comienzos del XIX.

Una historia insólita

La semana pasada salió un libro precioso. En él publico un largo ensayo titulado Valle-Inclán, Houdini y el hombre que tenía rayos X en los ojos, que reúne mis investigaciones sobre una encarnizada polémica que enfrentó a intelectuales, periodistas y científicos, sobre los poderes de un joven aristócrata que aseguraba poder ver a través de los objetos opacos. He tardado en hablar de él para poder releerlo y disfrutarlo con detenimiento y distancia.

Abro un viejo ejemplar de Moby Dick que leí hace mucho. Las palabras que vivían en la superficie de las páginas se han hundido en el papel, que ha adquirido una consistencia mineral, de grava a la intemperie.

Una tienda ambulante de secretos

Fue un antecedente de las tiendas de magia. En el año 1776 el señor Rupano abría cada día su tienda ambulante de secretos al pie del Pont Neuf, en París. Muy cerca de donde Augier, el venerable patriarca de los escamoteadores parisinos, practicaba sus juegos de pasa-pasa y cubiletes.

La muerte del Gran Lafayette

Esta es la historia de un muerto que nunca existió. El Gran Lafayette viste un uniforme rojo y ciñe una espada. Una amplia capa roja tiembla sobre sus hombros.

La bala atrapada

Dedicado a Servando Rocha, rutilante escritor y editor de la sugerente editorial La Felguera.

El abate Gounon regaló a Rousseau una fuente diseñada por Herón de Alejandría. Se trataba de una fuente neumática de la que manaba un chorro de agua vertical, mediante la presión del aire. El aparato evocaba los trucajes de los templos antiguos que Herón había descrito en sus obras y se regía por los mismos principios.

Avanza el siglo XVIII. Las luces de la razón empiezan a parpadear ante la atracción de lo irracional. En Prusia los iluminados y videntes aseguraban comunicarse habitualmente con los muertos, antes de que existieran médiums e invocaciones en Norteamérica y Francia,

Sombras con los pies

El ombrómano Chassino (Eléonor Chassin, 1869-1955) era de nacionalidad francesa. De niño fue pastor de ovejas. La primera vez que vio un espectáculo de sombras fue en la iglesia de su pueblo. Desde entonces entretenía las largas horas de soledad componiendo formas y figuras en las paredes de oquedades y cuevas. Un caso parecido al del pintor Giotto, que dibujaba en el suelo cuando le descubrió Bramante.

La vida es interesante porque existe la posibilidad de fracasar. Johann Wolfgang von Goethe y Jacques de Vaucanson sobreviven en nuestra memoria porque no se propusieron nada razonable. Ambos compartían una verdadera fascinación por la capacidad de crear. ¿Equipararse a Dios? Es una manera de verlo. No cabe duda. Pero no debemos desdeñar el impulso de añadir algo a lo que ya existe. A Goethe, como a Vaucanson, puedo imaginarles saboreando esa punta de espuma deliciosa sin la cual la vida pierde su sabor de aventura.

Houdini no es el único mago que derivó su nombre artístico del de Robert-Houdin. Cuando estudiaba en el instituto, un jovencito llamado George Joseph Kresge modificó su nombre para una actuación escolar, añadiendo otra K en honor Harry Kellar y las dos letras finales de Robert-Houdin. El resultado fue Kreskin, que con el tiempo se convirtió en uno de los más brillantes mentalistas. Pero hubo un tercer mago que le sirvió de modelo. Cuando aún era un muchacho con las rodillas desgarradas, cubiertas de mercromina, estaba fascinado por Mandrake.