Mar Rey Bueno

Mar Rey Bueno

Mar Rey Bueno es doctora en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid. Realizó su tesis doctoral sobre terapéutica en la corte de los Austrias, trabajo que mereció el Premio Extraordinario de Doctorado.

Especializada en aspectos alquímicos, supersticiosos y terapéuticos en la España de la Edad Moderna, es autora de numerosos artículos, editados en publicaciones españolas e internacionales. Entre sus libros, figuran El Hechizado. Medicina , alquimia y superstición en la corte de Carlos II (1998), Los amantes del arte sagrado (2000), Los señores del fuego. Destiladores y espagíricos en la corte de los Austrias (2002), Alquimia, el gran secreto (2002), Las plantas mágicas (2002), Magos y Reyes (2004), Quijote mágico. Los mundos encantados de un caballero hechizado (2005), Los libros malditos (2005), Inferno. Historia de una biblioteca maldita (2007) e Historia de las hierbas mágicas y medicinales (2008).

Asimismo, ha colaborado en obras colectivas con los siguientes estudios: "El informe Vallés: modificación de pesas y medidas de botica realizadas en el siglo XVI" (en La ciencia en el Monasterio del Escorial: actas del Simposium, 1993), "Fray Esteban Villa y los medicamentos químicos en la Farmacia española del siglo XVII" (en Monjes y monasterios españoles: actas del simposium, 1995), "La biblioteca privada de Juan Muñoz y Peralta (ca. 1655-1746)" y "Los Orígenes de dos Instituciones Farmacéuticas españolas: la Real Botica (1594) y el Real Laboratorio Químico (1694)" (en Estudios de historia de las técnicas, la arqueología industrial y las ciencias: VI Congreso de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 1996), "Servicio de farmacia en la guerra contra la Convención francesa" y "La difusión de epidemias febriles y su tratamiento en la guerra contra la Convención nacional francesa" (en III Congreso Internacional de Historia Militar: actas, 1997), "La influencia de la corte en la terapéutica española renacentista" (en Andrés Laguna: humanismo, ciencia y política en la Europa renacentista. Congreso Internacional, Segovia, 1999), "Vicencio Juan de Lastanosa, inquisidor de maravillas: Análisis de un gabinete de curiosidades como experimento historiográfico" y "El coleccionista de secretos: Oro potable, alquimistas italianos y un soldado enfermo en el laboratorio lastanosino" (en El inquiridor de maravillas. Prodigios, curiosidades y secretos de la naturaleza en la España de Vicencio Juan de Lastanosa, 2001), "La instrumentalización de la Espagiria en el proceso de renovación: las polémicas sobre medicamentos químicos" y "La institucionalización de la Espagiria en la corte de El Hechizado" (en Los hijos de Hermes: alquimia y espagiria en la terapéutica española moderna, 2001), "El debate entre ciencia y religión en la literatura médica de los novatores" (en Silos: un milenio: actas del Congreso Internacional sobre la Abadía de Santo Domingo de Silos, vol. 3, 2003), "El Jardín de Hécate: magia vegetal en la España barroca" (en Paraíso cerrado, jardín abierto: el reino vegetal en el imaginario religioso del Mediterráneo, 2005), "Los paracelsistas españoles: medicina química en la España moderna" (en Más allá de la Leyenda Negra: España y la revolución científica, 2007) y "El funcionamiento diario de palacio: la Real Botica" (en La corte de Felipe IV 1621-1665: reconfiguración de la Monarquía católica, 2015).

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Una carta de la emperatriz

La emperatriz María de Austria envió esta carta a su hermano Felipe II, con motivo del matrimonio de éste con la hija de aquella, la archiduquesa Ana de Austria. Una princesa ibérica que había nacido en el vallisoletano Cigales.

Un aspecto olvidado de las Descalzas Reales

Ayer visité las Descalzas Reales de Madrid. Pese a vivir en esta ciudad, pese a llevar años trabajando en las mujeres de la Casa de Austria, nunca había visitado las Descalzas. ¿Razón?: la pereza que me da su sistema de visitas, con cita previa obligatoria. Los días laborables me resulta imposible y los festivos y fines de semana nunca consigo llegar.

Tula y la Real Academia

Gertrudis Gómez de Avellaneda. Tula, como era conocida entre los suyos. Retrato de 1857, salido de los pinceles magistrales de Madrazo. Me fascinan esas manos, bellas, delicadas. Manos que escribieron hermosas poesías, exitosas obras de teatro y, sobre todo, poderosos escritos a favor de la emancipación femenina. Porque Tula, cubana de Camagüey, fue una mujer polifacética. Entusiasta escritora, periodista, dramaturga. Viajera incansable de educación exquisita.

Manuela Tomasa Sánchez de Oreja, la Gran Piscatora Aureliense, es la primera española autora de un tratado astrológico. En 1741 recibió licencia del Consejo de Castilla para publicar su Teatro de Signos y Planetas. Pronóstico y diario general de quartos de Luna, juicio de los acontecimientos naturales y políticos de la Europa y otras partes para el año de 1742. Y ahí aparece, en la portada de su Pronóstico, con su telescopio, su compás, su esfera armilar... todos los instrumentos propios para interpretar los orbes celestes.

Secretos de una miniatura

Y la historia del día es la siguiente: Todas las mañanas, diez minutos antes de abrir sus puertas, el Museo del Prado nos deleita con un interesante vídeo. Una story, como se llaman estas cosas modernas de hoy en día.

Ruinas

[Abro la carpeta de recortes. Los recortes de los artículos y las columnas escritas entre 1998 y 2006. La foto de mi columna me la hizo Nacho Ares en la presentación de mi Hechizado. Recordatorio mental: No consigo encontrar las fotos de esa presentación... Entre los títulos veo un Ruinas... Mmm... Pienso en el texto que escribí hace tres años, el texto que recuperé como epílogo a mis Evas. Vaya, pienso, ¿qué escribí sobre ruinas hace dieciséis años? Me empiezo a leer. Y pienso: claro que soy la de entonces, yo ya estaba allí...]

Cipriano y la verdad escondida

Yo quería escribir sobre magia y ciencia en el Madrid del siglo XVII. En concreto, yo quería contar que aquella villa y corte, capital de todas las Españas, era un hervidero de conocimientos mágicos, alquímicos, astrológicos, cabalísticos.

Hay un tipo que me resulta especialmente antipático dentro de la historia de la ciencia: Carolus Clusius, nombre latinizado de Charles de l’Écluse. Flamenco de Arrás, de cuando esta ciudad fronteriza pertenecía a los Países Bajos, Clusio ha pasado a la historia por ser un eminente botánico.

Siempre es interesante saber que estos debates que hoy en día nos parecen tan de actualidad, tan de nosotros, tan de tirarnos los trastos a la cabeza, tan de “las dos Españas”, tan de los unos y los otros, llevan acompañándonos siglos.

Apuntes mágicos

Granada, 12 de noviembre de 2012. Esa es la fecha en la que iba a dar una conferencia, en la facultad de Filología, titulada “Las Clavículas de Salomón españolas: investigaciones recientes”.

Dos libros

Dos libros que, en apariencia, hablan de lo mismo. Aunque miran en sentidos enfrentados.

De pie, hierática, vestida íntegramente de negro, excepción hecha de la cofia blanca propia de viuda, la joven mujer apoya su mano izquierda sobre una niña, lujosamente ataviada, mientras que su mano derecha, enguantada, sostiene un abanico.

Oedipus Aegyptiacus

En el tomo tercero, página 590, de su Oedipus Aegyptiacus (1654), el jesuita Athanasius Kircher sitúa un grabado de Harpócrates, el dios egipcio del silencio y el secreto.

Berenice Abbott nació en Springfield (Ohio) cuando terminaba el siglo XIX. Con veinte años recién cumplidos se traslada a Nueva York, al barrio de Greenwich Village, famoso por ser la cuna de la cultura y la bohemia de aquellos felices veinte.