Juan Ignacio Pérez

Juan Ignacio Pérez

Juan Ignacio Pérez es catedrático de Fisiología y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU. Escribe sobre biología animal en Zoo Logik (en español) y en Uhandreak (en vasco). Colabora en #con_ciencia (diario Deia) y Next (Vozpópuli). Asimismo, forma parte del Consejo Científico y Tecnológico de la FECYT.

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La doctora Schmidt-Nielsen no se limitó a trabajar sobre la excreción de urea en aquellos años. Bodil estaba de antaño interesada en los mecanismos que permiten a los mamíferos de zonas secas limitar el volumen de agua que pierden con la orina.

Cuando los fisiólogos leemos el apellido Schmidt-Nielsen, lo más fácil es que nos venga a la cabeza el nombre Knut. Él fue uno de los fisiólogos más importantes del pasado siglo; casi con toda seguridad fue el mayor especialista en fisiología animal ambiental. Muchos de nosotros aprendimos gran parte de la fisiología que sabemos en sus libros.

Bodil Schmidt-Nielsen comenzó en 1947 su primera investigación importante sobre el balance de agua y electrolitos en animales. Junto con su marido Knut se desplazó al sur de Arizona, una zona desértica próxima a la frontera entre México y los Estados Unidos. Allí estudiaron, en los veranos de los años 1947 y 1948, el metabolismo y balance hídrico de roedores de los géneros Dipodoys, Perognathus y Neotoma.

"He soñado a Isabel de Bohemia" (Jorge Luis Borges, del poema "Descartes")