Hernán Migoya

Hernán Migoya

Hernán Migoya (Ponferrada, 1971) es escritor, guionista de cómics, periodista y director de cine. Posee una de las carreras más originales y corrosivas del panorama artístico español.

Tras su sonado debut literario hace diez años con Todas putas, escribió la novela a todo color Observamos cómo cae Octavio, muy bien acogida por la crítica; Quítame tus sucias manos de encima, trepidante aventura inspirada en sus años vividos en el Perú; Una, grande y zombi, hilarante y terrorífica visión de la crisis española; y su segundo libro de cuentos satíricos, Putas es poco.

Como guionista de cómics, es autor de más de una veintena de álbumes y novelas gráficas de éxito. Entre otros, ha obtenido el Premio al Mejor Guión del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, y su obra ha sido editada en Estados Unidos, Francia y Alemania. Es el único guionista español que ha publicado en las míticas revistas estadounidenses Heavy Metal Mome. También ha sido director de la legendaria revista El Víbora.

Sus últimos títulos populares son Plagio, crónica exhaustiva sobre el secuestro real de tres días que padeció su pareja, y que ha sido también publicado recientemente en Francia y Alemania; y la ambiciosa serie mensual Nuevas Hazañas Bélicas, actualización de los míticos tebeos de guerra en la que se ocupa de todos los guiones, realizada con los mejores dibujantes españoles del momento.

Como periodista, ha colaborado con numerosos medios de la prensa española, como El MundoRock de LuxPrimera Línea, etc. También ha protagonizado hitos mediáticos: en 2010 se hizo pasar por enviado especial de TVE para un programa humorístico de la TV peruana, logrando entrevistar a muchas de las personalidades públicas de aquel país, incluido su actual presidente del Gobierno, Ollanta Humala, el rockero Pedro Suárez Vertiz Keiko Fujimori, hija del célebre dictador.

Como director de cine, ha dirigido el filme ¡Soy un pelele!, y fue el primer profesional del sector en atreverse a denunciar públicamente las estafas cometidas por algunos productores al falible sistema de subvenciones del Ministerio de Cultura.

Vive autoexiliado en Perú.

Copyright de la imagen © David Campos. Reservados todos los derechos. 

URL del sitio web: http://hernanmigoya.com/

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Tercera época - Nº 327. ISSN: 2530-7169. Lugar de edición: España. Entidad responsable. conCiencia Cultural

A veces pienso si no lo soñé: en 2003, durante un viaje por el sur de Francia con mi novia de entonces, tras detenernos de buena mañana a comprar agua en un bar, me encontré con Jean-Paul Belmondo en la terraza. Me quedé helado: sí, era nada menos que Belmondo.
Yo ya me había encontrado en París con Jean-Hugues Anglade, paseando el carrito con su bebé a la vera del Sena, le había reconocido y él me dio conversación y estuvimos charlando unos minutos. Muy agradable el tipo.

Esta semana me ha pasado algo muy desconcertante: sucedió al tomar prestado un libro de la biblioteca de un amigo, la añeja edición Orbis de Fahrenheit 451. Al sentarme a leer la novela, ojeé el nombre del tipo al que Bradbury dedica su obra en 1953 y entonces pensé: "Yo le conozco".

Xoel López: el Juan Pardo de mi morriña

Imagen superior: Xoel López en una foto promocional de "Paramales" © Lola García Garrido 

El guardaespaldas es mi película favorita de los años 90. Un compendio de todas las novelas negras que había leído en mi infancia (se nota que Lawrence Kasdan, el guionista, leyó tantas como yo), esta historia de obsesión por el deber y amor interracial se convirtió casi en un código de vida para mí.

A las personas que odiamos a la Humanidad (por tanto, también a nosotros mismos), las películas inspiradoras de buenos sentimientos nos suelen dar por culo. Por eso no entiendo mi fijación emocional con Rob Reiner.

Por qué hay que leer a Daphne du Maurier

He venido a Lima cargadito de libros de Daphne du Maurier. Tardé en descubrirla, porque durante décadas sólo leí menosprecios condescendientes hacia su obra, que ahora me parecen producto de un machismo cultural socialmente aceptado. Pero para mí, su literatura está a la altura de los grandes clásicos del terror.