"Transformers" (Michael Bay, 2007)


Cómo se hizo

Al principio, Michael Bay no hizo caso a Steven Spielberg, pero cuando se dio cuenta de que iba en serio y que Steven Spielberg sería el productor, aceptó visitar las instalaciones de Hasbro en Rhode Island. Después de conocer a Brian Goldner, insiste en que tardó exactamente tres segundos en aceptar. “Cuando vi que habían creado el juego del Monopoly, los muñecos de Mr. Potato Head y G.I. Joe, comprendí que la empresa se tomaba a sus juguetes muy en serio”, dice el director. “Conocí a Brian, que es aún más maniático que yo, si eso es posible, está loco por estos muñecos, le encanta su trabajo, y su entusiasmo es contagioso”.

Michael Bay y los productores Lorenzo di Bonaventura e Ian Bryce asistieron a una clase Transformers.“Lo llaman así”, dice el director.“Nos explicaron la historia, las diferentes encarnaciones de los cómics y de los juguetes, la marca, los personajes. Lo que más me impactó fue la idea de unos robots transformándose a 130 por hora en una carretera. Estaba convencido de que esto tenía que funcionar”.

No era la primera vez que ofrecían un proyecto de superhéroes al director, que siempre los había rechazado por la misma razón que muchos fans de los personajes originales no están de acuerdo con la interpretación que se hace de ellos en la gran pantalla. Por eso era consciente de que debería enfrentarse a un ejército de seguidores entregados a los muñecos originales. Michael Bay y su diseñador de producción, Jeff Mann, estaban decididos a hacer justicia a la gama Transformers, y ninguno estaba preparado para la ola de críticas con la que se encontraron incluso antes de haber rodado un solo fotograma. “Hay que respetar a los creadores de estos increíbles juguetes”, dice Michael Bay, “pero quería llevarlos al mundo real. Los robots de la primera Generación eran demasiado inarticulados. Por ejemplo, nuestro Optimus Prime tiene 10.108 piezas articuladas”. “Tuve que armarme de fe para meterme en este proyecto”, sigue diciendo. “Quería hacer algo tan realista como fuera posible.

Estos robots son los modelos más complejos que ha realizado ILM hasta la fecha. Es lo único que puedo contestar a aquellos que se quejan diciendo que serán diferentes de los originales. A veces, es mejor no contestar a las críticas y dejar que la película haga lo suyo”. “Siempre quisimos ser fieles al espíritu original de la gama Transformers”, dice Lorenzo di Bonaventura. “No queremos desilusionar a la gente que ama a estos muñecos; no queremos enemistarnos con los fans, sería como romper con la familia”. El actor Shia LaBeouf, que interpreta a Sam Witwicky, lo resume de este modo:“Se ama o se odia a Michael Bay, es así”, dice, riendo. “No es Elia Kazan. Mi objetivo es trabajar con muchos directores muy diferentes y hacer películas viscerales que gusten al público”. Sigue diciendo: “Michael es el director de acción más enfermo del planeta. Es como el general Patton, duro, sin piedad, testarudo, pero con un gran sentido del humor. Tiene un asombroso sentido visual, es un genio.Y sé que he trabajado en lo mejor que ha hecho hasta ahora”.

Jon Voight ya había trabajado con el director en Pearl Harbor. Conocía su estilo de rodaje rápido, su pasión por la acción y su perfeccionismo.También considera que el sentido del humor del director es una gran herramienta.“Michael tiene sentido del humor.

Sus películas lo reflejan, por muy serias que sean. Es una de las cosas que me gustó de esta película, ninguno de nosotros nos tomamos muy en serio”. “Michael es el director más rápido con el que he trabajado”, dice el actor Tyrese Gibson.“Nos tiene sobre ascuas para que siempre estemos preparados. Cuando me di cuenta de cómo controlaba el plató, me sentí mucho más responsable. Michael me motivó”. “Michael es incansable”, añade Jon Voight. “Su energía nunca disminuye mientras va de un plató a otro. Puede dar la impresión de que se inventa una escena, pero se sabe el guión de memoria. Es un reto trabajar con él porque puede cambiar de dirección sin previo aviso. Con Michael, la creatividad fluye continuamente, como si meditara en movimiento”.

Los actores se quedaron sorprendidos por el secretismo que rodeaba al proyecto. La mayoría sólo recibió páginas sueltas del guión con sus escenas. “Jamás había rodado una película tan protegida”, dice Jon Voight. “Nunca sé lo que puedo decir, así que prefiero no decir nada, pero cuando vi algunos de estos asombrosos decorados, entendí por qué Michael y Steven no querían publicidad”. A casi todos los actores les pasó lo mismo; cuando alguien se enteraba de que trabajaba en la película, le preguntaba qué muñeco Transformers interpretaba.

En muchos aspectos, Sam Witwicky (Shia LaBeouf) es como cualquier otro adolescente, le gustan las chicas, los coches y le aburre el instituto. Es inteligente, ingenioso y le espera un destino muy diferente al de sus compañeros. Cuando su padre acepta ayudarle a comprarse su primer coche, la alegría de Sam se torna en desilusión al descubrir que su Chevrolet Camaro del 76 no es lo que esperaba y que tiene voluntad propia. Pero el día que Mikaela (Megan Fox), la chica más guapa del colegio, le pide que le lleve a casa, no puede negarse, y el Camaro no tarda en unirles. Al día siguiente, Sam se despierta sobresaltado oyendo un ruido de motor y de neumáticos patinando en el asfalto.Acaban de robar su coche. Se lanza tras las huellas del Camaro cuando le alcanza un coche de policía que, de pronto, se transforma en un amenazante robot de 6 metros de alto que intenta interrogarle. Antes de que pueda comprender lo que pasa, aparece Mikaela y los dos salen huyendo. El Camaro de Sam viene a rescatarlos y, ante su sorpresa, se transforma en otro robot gigante. Una vez a salvo, Sam y Mikaela intentan comunicarse con su nuevo amigo, que no parece poder hablar sin la ayuda de la música de su radio. Poco a poco llegan otros vehículos que se transforman en gigantescos seres mecánicos y que les explican que son Autobots procedentes del planeta Cybertron. Han venido a la Tierra para recuperar el “Allspark (La chispa vital)”, su fuente vital, antes de que los Decepticons, sus enemigos, lo encuentren. Sam y Mikaela tienen un plan para ayudar a los Autobots, pero son arrestados por un extraño miembro del gobierno (John Turturro) que les conduce a un puesto de mando clandestino.

Al otro lado del planeta, un capitán del ejército (Josh Duhamel) que está a cargo de una pequeña brigada de las Fuerzas Especiales, y su controlador de combate, el sargento Epps (Tyrese Gibson), son los únicos supervivientes de un extraño ataque llevado a cabo contra su base en Qatar. Descubren que son los únicos seres humanos que han debido enfrentarse a un poderoso alienígena que se transforma de gigantesco escorpión metálico a robot resistente a las bombas y las balas.

Son trasladados con gran secreto a Estados Unidos y se unen a un selecto grupo formado por el secretario de Defensa de Estados Unidos (Jon Voight), miembros de una unidad militar supersecreta llamada Sector 7 (John Turturro y Michael O’Neill), una preciosa analista en informática (Rachael Taylor) y su socio, un inteligente pero nervioso hacker (Anthony Anderson), y la pareja más sorprendente, un chico y una chica (Shia LaBeouf y Megan Fox) que se han hecho amigos de los robots.Todos saben que los alienígenas han venido a la Tierra en su búsqueda desesperada del “Allspark (La chispa vital)”.

El grupo diseña un plan para salvar el mundo de los Transformers, pero Sam y Mikaela descubren que el gobierno tiene pensado destruir a los Autobots además de a los malvados Decepticons, y preparan otro plan para salvar a la humanidad.

Cuando Steven Spielberg habló con Michael Bay por primera vez, la historia era muy simple: un chico y su coche que, en realidad, era un robot alienígena. Era un buen gancho, pero hacía falta más para conseguir una historia que divirtiera y entretuviera. Eran necesarios guionistas con talento e ingenio.

John Rogers, que ha escrito cómics, fue el primero en dar forma a la historia. Para calmar el nerviosismo de los fervientes fans de Transformers, entró online para tranquilizarlos y asegurarles que los cineastas comprendían el cariño que había mantenido vivos a los muñecos durante todos estos años.

“Empecé con los personajes humanos que podían tener papeles más importantes”, explica el guionista.“Al mismo tiempo, hacía falta una historia con tres o cuatro tramas que se cruzaran. La idea era una conspiración mundial en una película de acción con todos los personajes reuniéndose a media película. Empecé con Sam Witwicky y su relación de amor-odio con su viejo cacharro, un grupo de soldados que encuentra una máquina inesperada y unos científicos que investigan la tecnología de la máquina. Eso fue la base de la historia”.

A continuación se pusieron manos a la obra Alex Kurtzman y Roberto Orci, dos guionistas que trabajan juntos y que de niños jugaron con los Transformers, vieron la serie en televisión y la película de animación Transformers: la película, de Nelson Shin, a partir de un guión de Ron Friedman.

Alex Kurtzman dice: “La idea del juguete es que lo que nos rodea, los coches, la tecnología, todo es sensible.Todo tiene emociones, sentimientos, pero no lo sabemos porque están disfrazados. Nos pareció un buen punto de partida para una película”.

“Alex y Roberto son muy hábiles a la hora de crear personajes fuertes”, dice Lorenzo di Bonaventura. “Con ellos, el proyecto encontró una dirección rápidamente”.

“Los Transformers tendrán aspecto de robots, pero tienen almas muy humanas”, dice Tom DeSanto.“Era importante no perder este sentimiento en la traslación. Es el bien, los Autobots, contra el mal, los Decepticons, y el futuro de la humanidad en juego”. Michael Bay dice: “Steven quería que fueran cinco robots contra cinco. Fue nuestro punto de partida”.

Los cineastas volvieron a ver la serie de los años 80 y la película de animación para familiarizarse con la primera generación de robots. “Nos dimos cuenta de que no podíamos hacer una película sin Bumblebee, Optimus Prime y Megatron”, dice Lorenzo di Bonaventura. “Hicimos una encuesta entre nosotros y otra entre los fans para saber cuáles eran los favoritos. A partir de ahí redactamos una lista de favoritos.Ya sé que mucha gente dirá: ‘Ojalá hubieran incluido a este o al otro’, pero sólo podíamos trabajar con un número limitado de robots en la película”.

 

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