"Transformers: La venganza de los caídos" (Michael Bay, 2009)

Megan Fox en Tranformers

Transformers (2007) es uno de esos ejercicios de entretenimiento donde el ritmo crece y crece con un encanto especial. No conviene olvidar que, en su trastienda, se dieron la mano tipos que saben mucho del espectáculo, empezando por Spielberg y Michael Bay y terminando por otro productor al que no conviene perder de vista, Lorenzo di Bonaventura.

Ahora nos llega la secuela, corregida y aumentada en términos que no le benefician demasiado: Transformers: La venganza de los caídos (Transformers: Revenge of the Fallen).

En su receta, falta hondura en los personajes y sobran vueltas en la montaña rusa, pero en todo caso, no cambian los ingredientes que dieron fama al blockbuster de 2007.

Spielberg ocupa nuevamente la silla de productor ejecutivo, y Bay demuestra que no hay otro director más idóneo cuando se trata de filmar un par de horas de acción, persecuciones y efectos especiales.

Tres guionistas con un claro concepto de la diversión y con cierta habilidad para sortear los retrasos de la huelga que afectó a su gremio –Roberto Orci, Alex Kurtzman y Ehren Kruger–, estamparon su firma en el libreto que Michael Bay entregó a su equipo en mayo de 2008. (Un guión en el que, a diferencia de lo que pasaba en la cinta anterior, los diálogos quedan ahogados por una vorágine de explosiones y hierros retorcidos).

Transformers 2

En Transformers 2 todas las cifras resultan excesivas, aunque ello suponga un relieve dramático tan escaso como falto de originalidad.

Casi sobra añadir que la cinta dispone de un soberbio diseño de producción. confirmando que ése fue el departamento más importante en un rodaje de complicada logística.

Cuarenta modelos de Transformers, animados por un equipo digital de la ILM, convierten a esta película en todo un festín para los amantes de la CGI.

Gracias a ese alarde informático, escenarios como el viejo Aeródromo Hughes, la Universidad de Princeton, el Ayuntamiento de Filadelfia, la base militar White Sands de Nuevo México, el Aeropuerto de Tucson, y las áreas arqueológicas de Luxor y Giza, en Egipto, adquieren ese lustre tecnológico que viene caracterizando a la saga Transformers.

Petra, en Jordania, fue otro de los escenarios elegidos, y esto a más de uno le hará recordar que Spielberg filmó allí la tercera entrega de las aventuras de Indiana Jones.

El recorrido internacional del equipo de rodaje incluye asimismo la Plaza de la Concordia y la Torre Eiffel, en París. Con todo, las pirámides de Giza son el elemento más llamativo en este apartado viajero, que acentúa la espectacularidad de la película.

En todo caso, no todo lo que aparece en Transformers es fruto del ordenador. De hecho, los Falcon F-16 que sobrevuelan a velocidad de escape por varias secuencias son reales, al igual que los coches en los que se transforman los Autobots, salidos de fábrica por cortesía de General Motors.

Después de todo lo dicho, creo que queda claro que este lanzamiento acaso agrade a los incondicionales de la franquicia, y probablemente divierta a los pequeños de la casa. Pero no busquen mucho más entre las toneladas ingentes de hojalata en que acaba convertido el escenario.

Sinopsis

Han pasado dos años desde que el joven Sam Witwicky (Shia LaBeouf) salvara al universo de una decisiva batalla entre dos razas de alienígenas robóticos en guerra.

Pese a su extrema heroicidad, Sam sigue siendo un adolescente normal con las preocupaciones cotidianas de prepararse para ir a la universidad, dejando atrás a su novia Mikaela (Megan Fox), y separándose por primera vez de sus padres.

Por supuesto, además está la carga adicional de tener que intentar explicar su partida a su amigo más reciente y robot guardián suyo, Bumblebee. El objetivo de Sam es llevar una vida universitaria normal, pero para hacerlo, deberá olvidar su destino.

Mientras Sam ha hecho todo lo posible por dejar atrás el conflicto de Mission City y volver a su rutina diaria, la batalla entre los Autobots y los Decepticons, aunque haya sido un incidente súper secreto, ha provocado muchos cambios.

El Sector 7 ha sido desmantelado y su soldado más leal, el agente Simmons (John Turturro), despedido sumariamente. En su lugar se ha creado una nueva agencia, NEST.

Empleando mandos con experiencia de campo como Lennox (Josh Duhamel) y Epps (Tyrese Gibson), NEST pretende trabajar codo con codo con los Autobots para evitar otra confrontación mortal con los Decepticons.

Por desgracia, un asesor de seguridad del gobierno, Theodore Galloway (John Benjamin Hickey) tiene muy poca previsión como para comprender totalmente los inexorables peligros que acechan.

Dispuesto a hacerse con el control de todas las organizaciones de defensa, junto con su potencial de poder, y al mismo tiempo deshacerse de lo que él considera un frívolo gabinete gubernamental, Galloway se esfuerza por acabar con NEST, creyendo que toda amenaza de guerra ha desparecido hace tiempo. Está convencido de que los humanos no tienen ningún interés directo en la disputa entre los Autobots y los Decepticons.

Justo cuando la vida está a punto de ordenarse cómodamente en la nueva escuela de Sam, adaptándose a un nuevo y prepotente compañero de habitación, Leo (Ramón Rodríguez), y a una nueva conocida igualmente prepotente pero mucho más atractiva, Alice (Isabel Lucas), Sam es asaltado de pronto por visiones que chispean como rayos por su cerebro.

Temiendo sufrir la misma demencia que amargó a su abuelo, Sam mantiene en secreto sus visiones hasta que ya no puede seguir ignorando los mensajes y símbolos que se filtran en su mente.

Pese a sus cuidadosos planes, Sam vuelve a encontrarse en el medio de una batalla entre los Autobots y los Decepticons, con el destino del universo en juego.

Sin que Sam lo sepa, sólo el tiene la clave del resultado de la lucha entre el mal y el poder supremo del bien.

Con la ayuda de sus amigos, sus compañeros de NEST e incluso de sus padres, Sam aprende a aceptar la herencia de los Witwicky, sin esconderse más del legado de su familia: ¡Sin sacrificio, no hay victoria!

Transformers: La venganza de los caídos © 2009 DreamWorks Pictures, Paramount Pictures, Hasbro y Di Bonaventura Pictures. Cortesía del Departamento de Prensa de Paramount Pictures Spain. Reservados todos los derechos.


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