"Noche en el museo" ("Night at the Museum", 2006)

Noche en el museo

En el núcleo de Noche en el museo se encuentra un sueño de esos que halagan a la imaginación, y que cualquiera que alguna vez haya vagado por un museo con ojos como platos de admiración, ha albergado en secreto: la extravagante fantasía de que los animales disecados y las estatuas labradas de la antigüedad se desenfrenen repentinamente, salten de sus vitrinas para cobrar vida en ese momento y en ese lugar.

“Creo que la mayoría de nosotros ha tenido alguna experiencia en la que, pasando al lado de una estatua en un museo, podría jurar que le seguía con la mirada”, dice Shawn Levy, director de la película. “Es ligeramente espantoso, pero también de los más guay, imaginar lo que verdaderamente ocurriría si eso se hiciera realidad; y, como realizador, representa exactamente la clase de hipótesis desbocada e increíble que es del todo imposible de resistir”.

Desde el mismo principio, la idea en que se apoya Noche en el museo se reveló irresistible. Todo empezó cuando el ilustrador croata Milan Trenc creó por primera vez un libro de cuentos para niños en el que un guarda nocturno recién incorporado al Museo de Historia Natural de Nueva York, da una cabezada y descubre que uno de los enormes esqueletos de dinosaurios que él debería estar protegiendo ha desaparecido misteriosamente.

De repente, el guarda descubre que está rodeado de estatuas que hablan, rugen y acechan, lo que pone el museo patas arriba. Gracias a su vigoroso humor, el encantador relato de un hombre normal que se enfrenta a una pelea con las más grandes leyendas del pasado, se convirtió en uno de los cuentos familiares preferidos.

También parecía destinado a la pantalla y Fox no tardó en disponer de una opción sobre el libro, con Chris Columbus y Michael Barnathan, de 1492 Pictures, incorporados al proyecto como productores, y Mark Radcliffe, de la misma productora, en calidad de productor ejecutivo. El trío de realizadores, que posteriormente mezclaría un humor muy actual con los efectos más avanzados creando clásicos modernos del cine de aventuras con la serie de películas de Harry Potter, concibió un argumento ampliado para Noche en el museo.

Cuando los ejecutivos de Fox mostraron el libro a los guionistas Thomas Lennon y Robert Ben Garant, que habían logrado fama como socios del enorme éxito televisivo “Reno 911” (y de la próxima versión cinematográfica Reno 911!: Miami), éstos apenas pudieron contenerse. “Dimos literalmente un brinco en nuestros asientos”, afirma Lennon. “Lo que quiero decir es que ambos somos de Nueva York y habíamos pasado una parte muy importante de nuestra adolescencia vagando por el Museo de Historia Natural. Podríamos dibujar un mapa de memoria, tanto nos había gustado pasar el tiempo allí. Era, lisa y llanamente, un sitio sin rival en la Tierra”.

Garant añade que “lo que realmente nos ganó fue que los dos habíamos tenido de niños el mismo sueño de escondernos en el museo y tener la oportunidad de ver lo que sucede cuando cierran. Creo que muchos niños, por no hablar de los adultos, han tenido idéntico sueño. Estar allí solo, en la oscuridad, junto a todas esas leyendas históricas y todas esas gigantescas criaturas, sería la aventura definitiva”.

Inspirados por esos recuerdos de adolescentes, las ideas les vinieron como llovidas a Lennon y Garant. “Lo primero que había que imaginar era de dónde provenía este hechizo que estaba dando vida a todas las piezas del museo”, recuerda Lennon. “A los dos nos tenía sobrecogidos la Sala Egipcia del “Met” de Nueva York y como los egipcios se dedicaban a mantener todo perpetuamente vivo, de repente cobró sentido la idea de que todo hubiera empezado con una antigua rajuela egipcia y con el antiquísimo deseo de la eterna juventud”.

A medida que iban escribiendo el guión, el personaje de Larry Daley pasó a ser el núcleo del relato, el cual personaje evolucionó hasta convertirse en un soñador y maquinador incorregible, incapaz de lograr que ni siquiera uno de su inacabable lista de ambiciosísimos proyectos despegara del suelo. Larry, lo que tiene mayor importancia, también aspira a ser un padre-estrella que acepta el empleo de guarda nocturno con la esperanza de no volver a decepcionar a su hijo nunca más. “Larry es ese tipo, al que creo que todos conocemos, que aun creyendo en sus sueños no cree del todo en sí mismo”, explica Garant. “Su cabeza está siempre llena de ideas colosales, pero nunca ha tenido la oportunidad de demostrarse a sí mismo ni a su familia que efectivamente es capaz de hacer que algo tenga éxito, y no está seguro de poder, hasta este momento”.

Con los personajes ya en marcha, Lennon y Garant realmente empezaron a sentir una ráfaga de inspiración, comenzando a imaginar exactamente con quién y con qué podría Larry tropezarse a medida que su primera noche de trabajo pasa de ser un aburrimiento a convertirse en algo del todo inconcebible. Desde la Sala de las Civilizaciones a los Dioramas de los Ferrocarriles Americanos, las posibilidades eran infinitas. “Comenzamos haciendo una lista de nuestros objetos preferidos que se hallaban en todos nuestros museos favoritos: desde las cabezas gigantes de la Isla de Pascua hasta los dioramas”, explica Lennon. “También queríamos que Teddy Roosevelt fuera un personaje destacado porque el Museo de Historia Natural de Nueva York está repleto de citas suyas y en ese edificio puede percibirse la presencia del espíritu del gran hombre; por no hablar de que él en persona, como famoso naturalista, peleó lo suyo para obtener algunas de las piezas de la colección”. Las famosas máximas de Roosevelt – como “duro es fracasar pero todavía peor es no haber intentado nunca tener éxito” – fueron una fuente adicional de inspiración para los temas que subyacen en todo el argumento.

Los guionistas también se enzarzaron en una discusión, típica de adolescentes, acerca de qué criaturas del museo inspirarían más miedo cuando se las despertara, y se divirtieron lo suyo destrozando cualquier idea preconcebida sobre el particular. Garant lo explica: “Decidimos que las piezas más grandes del museo podrían resultar chocantemente divertidas, mientras que las más terroríficas de todas son algunas de las criaturas más pequeñas”.

Durante el proceso, Lennon y Garant se negaron a limitar su creación en modo alguno. “Ni siquiera pensamos si estábamos escribiendo para niños o para adultos; lo único que nos preocupaba era escribir una película divertida y rebosante de acción que gustara a todos”, resume Lennon.

El resultado entusiasmó especialmente a Shawn Levy, el director que había estado detrás de algunos de los mayores éxitos cómicos de la pasada década, pero que, irónicamente, había estado buscando una película “más tranquila” cuando se le brindó la oportunidad de empuñar la batuta de Noche en el museo. El guión no tardó en convencerle de lo contrario. “Para mí lo que resultaba tan emocionante del argumento era que mezclaba ternura, humor y espectáculo en una gran aventura”, dice. “La película, primero y principal, narra una excelente historia, pero con un nivel de espectáculo visual que supera con mucho lo que cabría esperar de una comedia típica, y rebasa en mucho mayor medida a cualquier comedia que yo haya realizado”.

Sinopsis

El eterno soñador Larry Daley (Ben Stiller), a pesar de no contar a menudo con la suerte a su favor, está convencido de estar predestinado a hacer algo grande. Pero nunca pensó en algo tan "grande" cuando aceptó lo que parecía ser un sencillo trabajo como guarda de seguridad nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York.

Durante la vigilancia de Larry empiezan a suceder cosas extraordinarias: mayas, gladiadores romanos y cowboys salen de sus exposiciones para participar en batallas épicas; en su búsqueda del fuego, un neandertal prende fuego a su propia exposición; Atila el huno se dedica a saquear las exposiciones vecinas, mientras que el tyrannosaurus rex se encarga de recordar a todo el mundo por qué es considerado el depredador más fiero de la Historia.

Entre todo este caos, la única persona que puede ayudar a Larry es la figura de cera del presidente Teddy Roosevelt (Robin Williams), quien intenta que nuestro héroe pueda tener todo bajo control lo antes posible, parar una trama vil y salvar el museo.

 

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