Universo DC: Blue Beetle

blue-beetleJaime Reyes era un adolescente normal hasta que encontró un artefacto muy especial: un escarabajo azul que lo convirtió en el nuevo portador del manto de Blue Beetle. Con poderes de los que carecían sus predecesores y con muchas preguntas sobre el origen de los mismos, Jaime entabló muy a su pesar una carrera superheroica cuyos primeros 25 episodios recopila Planeta DeAgostini Cómics en este único volumen escrito por John Rogers y Keith Giffen y dibujado por Cully Hamner y Rafael Albuquerque.

«El escarabajo azul –escribe Fran San Rafael–, un artefacto forjado con magia y tecnología que otorga extraordinarios poderes a su portador, lleva décadas pasando de un personaje a otro y también de una editorial a otra. El año 2009 supone el septuagésimo aniversario de Dan Garrett, el primer Blue Beetle de una tradición de héroes que llega hasta nuestros días con Jaime Reyes, el protagonista de este Universo DC: Blue Beetle. A lo largo de las próximas líneas, hablaremos de esta larga saga de superhéroes y de ese misterioso artilugio cuyo camino ha sido casi tan tortuoso como el de sus elegidos.

Todo comenzó en 1939 con Mystery Men Comics #1. Aquella revista, nacida cuando el género superheroico empezaba a ponerse de moda gracias al éxito arrollador de Superman, era una publicación de Fox Comics, la misma editorial que había creado a Wonder Man, un personaje que vivió muy poco porque los jueces lo consideraron un plagio del Hombre de Acero. En la revista en cuestión, el dibujante Charles Wojtkoski creó a Dan Garrett bajo el seudónimo de Charles Nicholas, nombre que utilizaron otros genios de la época como el mismísimo Jack Kirby. Aquel policía se diseñaba un traje a prueba de balas y obtenía fuerza sobrehumana con la milagrosa vitamina 2 X. Se convertía así en el primer Blue Beetle, un héroe relativamente popular que obtuvo serie propia y supo irse adaptando a los tiempos. Y es que, en cuanto el género comenzó a decaer, se quedó sin poderes y sus aventuras adquirieron un tono más detectivesco.

Fox Comics vendió los derechos de Garrett a la editorial Charlton en 1955, año en que esta última publicó una reedición de algunas historias clásicas. No obstante, el nuevo dueño del personaje lo modificó radicalmente en cuanto llegó la Edad de Plata de los superhéroes.

Así pues, Joe Gill y Tony Tallarico, los responsables de su nueva colección, lo convirtieron en un profesor de arqueología que realizaba un hallazgo extraordinario: la tumba de Kha-ef-re. Este faraón presuntamente loco había ordenado la creación del escarabajo azul, un objeto que se depositó encima de su sarcófago para que lo encontrara un elegido milenios después. Este no fue otro que Garrett, quien obtuvo gracias a él habilidades extraordinarias como fuerza sobrehumana o la capacidad de volar y de proyectar descargas de energía. Para hacerlo, no tenía más que gritar “kaji-dha”. Aquel Blue Beetle renovado no tuvo una vida demasiado larga.

Y es que, en 1966, un nuevo Escarabajo Azul debutó discretamente en el complemento de Captain Atom #83. Su creador era Steve Ditko, que contó con la ayuda de Gary Friedrich para redactar los diálogos. El cocreador de Spiderman se sacó de la manga a Ted Kord, un hombre que tenía no pocas similitudes con el Hombre Araña. Así, hacía gala de un marcado sentido del humor, era un héroe mucho más “urbano” que su predecesor además de un extraordinario inventor y confiaba en su agilidad para luchar contra sus enemigos; al fin y al cabo, Kord no tenía poderes sobrehumanos. Después de unas cuantas entregas más de Captain Atom, el segundo Blue Beetle obtuvo una efímera serie propia en la que pronto se estableció su relación con Garrett.

(...) Las aventuras del segundo Blue Beetle adquirieron mayor trascendencia cuando DC Comics compró los derechos de todos los personajes de la Charlton en los años 80. En Crisis en tierras infinitas, Marv Wolfman y George Pérez establecieron que todos ellos vivían en Tierra 4, uno de los muchos mundos del Multiverso, y los integraron en el Universo DC al final de la historia. Precisamente, a lo largo de la saga, Ted revelaba que el escarabajo estaba en sus manos aunque no le confiriera poderes. Eso sí, lo protegía de los ataques de los Demonios Sombra del Antimonitor. El paradero del artefacto volvió a quedarse como estaba en la versión de Ditko cuando Len Wein y Gil Kane revisaron los comienzos de Ted en Secret origins #2 (1986). Aquella historia supuso el prólogo de una nueva serie mensual, escrita por el propio Wein y dibujada por Paris Cullins, que duró hasta 1988. En ella, Blue Beetle se reencontró con Garrett, que no estaba tan muerto como parecía, destruyó el escarabajo del faraón con su ayuda y se empezó a abrir paso en su nuevo mundo como el propietario de Empresas Kord y como un inventor de reconocido prestigio… aunque como superhéroe no estuviera tan bien visto.

(...) Y entonces llegó Jaime Reyes. En Crisis Infinita núm. 2, Geoff Johns y Phil Jiménez nos contaron cómo encontró aquel extraño amuleto que, durante el transcurso de la saga, se le incrustó en la columna vertebral. Booster Gold y él se unieron a una expedición de héroes que intentaron derrotar al satélite Hermano Ojo. Jaime desapareció durante la batalla solo para retomar la aventura de su vida en el primer episodio de su propia colección, la misma que podemos disfrutar en este volumen de Planeta DeAgostini Cómics. En él, descubriremos que ese escarabajo que tantas décadas lleva cambiando de manos es mucho más de lo que parece.» (Fran San Rafael)

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Lobo (Oberon7up), ratonero de cola roja (Putneypics) y paisaje montañoso (Dominik Bingel), CC

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Caballo islandés (Trey Ratcliff), garza real (David MK), vacas de las Highlands (Tim Edgeler), pavos (Larry Jordan) y paisaje de Virginia (Ed Yourdon), CC