"Tierra baja" ("Tiefland", Leni Riefenstahl, 1944)

Tierra baja"Tierra baja –escribe Robert von Dassanowsky– se convirtió en la emigración interior de Riefenstahl frente a la hostilidad de la cúpula nazi, el trauma de la guerra y su lenta desilusión con Hitler".

"Al principio –añade– acogió el proyecto como un respiro ante los acontecimientos y una alternativa a los encargos de películas de propaganda o noticiarios de guerra. Pero cuando el proyecto se retrasó cada vez más, con infinitos rodajes en España, los Alpes austríacos, los Dolomitas y los Estudios Barrandov en Praga, utilizó el proyecto como un permanente refugio centra la Alemania nazi hasta que en 1944 terminó la producción. Posteriormente Tierra baja fue confiscada por el gobierno francés. y sólo devuelta a Riefenstahl tras sus años en campos de detenidos y su absolución por los tribunales franceses".

"En 1954 el estreno alemán de Tierra baja no atrajo la atención del público, pero, algunos críticos aplaudieron sus cualidades artísticas y técnicas. Jean Cocteau, presidente del jurado del Festival de Cannes ese año, quedó tan impresionado por la película que pidió a las autoridades de Alemania Occidental que la mandaran al Festival, petición inmediatamente denegada por Bonn. A pesar de todo, Cocteau mostró la película en Cannes donde despertó interés y apreciación. Riefenstahl no estaba satisfecha con el montaje final, echaba la culpa del abrupto final a la pérdida del material, y rápidamente retiró la película de circulación. Desde entonces Tierra baja ha sido completamente ignorada en las discusiones sobre la obra de Riefenstahl o atacada como un ejemplo de su forma anacrónica o egocéntrica de filmar" (Robert von Dassanowsky, "Leni Riefenstahl's Self Reflection and Romantic Trascendence of Nazism in Tiefland", Camera Obscura 35, 1995/96).

Ficha técnica

Tiefland (Tierra baja, 1944) Dirección: Leni Riefenstahl (algunas escenas fueron dirigidas por G. W. Pabst), Guión: Leni Riefenstahl basado en la ópera original de Eugen d'Albert. Fotografia: Leni Ricfenstahl, Alben Benitz. Música: Herbert Windt. Dirección artística: lsabella Ploberger, Erich Grave. Intérpretes: Leni Ricfcnstahl, Frantz Eichberger, Bernhard Mincui, Aribert Wascher, Maria Koppenhüler, Luis Rainer, Frieda Richard, Karl Skraup, Max Holzbor. Dirección de producción: Walter Traut. Producción: Riefenstahl Film, Plesner Film. Estreno: 1954. Duración: 99'. B/N.

Película programada en la Filmoteca Española en mayo de 2000.

  • Antilocapra americana
    Escrito por
    Antilocapra americana Grandes velocistas han dejado huella en el legado de la humanidad, desde esa leyenda viva que es Carl Lewis a otros mitos como Ben Johnson o Florence Griffith, sin olvidar al insuperable Usain Bolt. Sin…
  • Agalychnis lemur
    Escrito por
    Agalychnis lemur Desde los tiempos de la conquista y los descubrimientos, los reinos tropicales siempre han estado avocados a los cambios, la destrucción y la fragmentación. Hay especies que ya desaparecieron, otras que hoy vemos desaparecer, y…
  • ¡A nuestra salud! Salud y áreas protegidas
    Escrito por
    ¡A nuestra salud! Salud y áreas protegidas ¿Os habéis planteado alguna vez la importancia de las áreas protegidas para nuestra salud? Todos sabemos que el principal objetivo de las áreas protegidas es la conservación de la naturaleza. Todos estaremos de acuerdo en…

ECOCULT041

Lobo (Oberon7up), ratonero de cola roja (Putneypics) y paisaje montañoso (Dominik Bingel), CC

ECOCULTdinosaurio

ECOCULTcaballo

Caballo islandés (Trey Ratcliff), garza real (David MK), vacas de las Highlands (Tim Edgeler), pavos (Larry Jordan) y paisaje de Virginia (Ed Yourdon), CC

  • Una breve historia de Europa
    Escrito por
    Una breve historia de Europa Durante millones de años, Europa se ha visto sumida con regularidad en periodos de frío, similares al clima que se experimenta hoy en día en Groenlandia. Y fue durante la última Edad de Hielo cuando…
  • La revolución verde: tragedia en dos actos
    Escrito por
    La revolución verde: tragedia en dos actos "La ciencia y la tecnología no pueden realizar transformaciones milagrosas, del mismo modo que no pueden hacerlo las leyes del mercado. Las únicas leyes verdaderamente férreas con las cuales nuestra cultura finalmente tendrá que ajustar…